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Bitácora PI

"EL PRÍNCIPE DE ÉBOLI". LA PASIÓN IMPERIAL DE GUILLERMO ROCAFORT

"EL PRÍNCIPE DE ÉBOLI". LA PASIÓN IMPERIAL DE GUILLERMO ROCAFORT

Juan V. OLTRA

 

   No hace demasiado publicábamos en estas mismas páginas electrónicas la crítica del primer libro de Guillermo Rocafort: Yo, Berenguer de Rocafort, Caudillo Almogávar. En esa ocasión me deshice en elogios hacia esa opera prima. Cabría pensar que lo hice por la amistad que me une a esa gran persona que es Guillermo. Cabría pensar también que al tratarse de una primera obra, podría haber sucedido lo que con muchos: que ponen todo lo que tienen dentro en su primera publicación, incluyendo de alguna manera datos autobiográficos.

   Pues bien, aunque la amistad no la puedo ni quiero negar, sí procede desmentir la segunda premisa. Guillermo Rocafort demuestra en esta segunda novela histórica que posee un don mucho mayor que el de saber documentarse y emplear esa información sin ánimo torticero, con justicia y lealtad para con la historia. Mucho mayor que seguir las huellas de un personaje y describir paisajes con la claridad de un buen pintor. Mucho mayor que el tino preciso para dar luz a personajes generalmente como secundarios cuando deberían tener altares en el templo de Clío. Incluso mucho mayor que el escribir libros que se leen de un tirón, libros de los que se hace duro separarse hasta que su lectura no se ha concluido.

   Mucho mejor que todo eso. Guillermo tiene el don de hacernos ver épocas pretéritas por los ojos de sus protagonistas. No sólo centrados en la ética y estilo de una época concreta y no con los ojos presentes, sino con todo lo que rodea al personaje, bien sean esas grandes cosas que pasan a los manuales de historia, bien esas pequeñas percepciones que solo tuvo el personaje. Y esto, de cara a escribir novela histórica, es el don más preciado, el punto de partida sin el cual nada es posible, más allá del aburrimiento del lector. Y es que cuando acompañamos al pequeño Ruy en su infancia y sentimos las lágrimas de su madre cuando lo separan de su lado, su dolor es nuestro dolor. Y cuando vivimos su día a día con su esposa, Ana de Mendoza, su felicidad nos invade y cauteriza las heridas anteriores.

 

   Conocer el reinado de Felipe II, uno de los mejores Austrias que nos gobernaron, y quizá el último Rey de verdad que tuvimos, es posible sin leer a Guillermo Rocafort, pero, desde luego, es menos dulce y agradable. Este texto, como decía el clásico adagio, enseña deleitando.

   ¡No se lo pierdan!.

 

   Ficha: "El príncipe de Éboli. Ruy Gómez de Silva".

   Guillermo Rocafort. Aurea editores, Barcelona 2007. http://www.elprincipedeeboli.com/

CELAM EN CUBA: "DIÁLOGO CORDIAL" ENTRE LOBOS Y PASTORES

CELAM EN CUBA: "DIÁLOGO CORDIAL" ENTRE LOBOS Y PASTORES

Armando VALLADARES

 

   Del 10 al 13 de julio se celebró en Cuba la 31a Asamblea ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), con la presencia de 55 cardenales y obispos, incluyendo a representantes de 22 conferencias episcopales latinoamericanas.

   Al finalizar el encuentro del Celam, hubo una reunión de dos horas y media entre cuatro cardenales, siete obispos y el nuncio apostólico en La Habana, y autoridades comunistas encabezadas por la jefe del escritorio para Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba (PCC), Caridad Diego. "Salimos todos contentos", declaró la funcionaria comunista. Sus palabras fueron ratificadas por los cardenales Jaime Ortega, arzobispo de La Habana y Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, quienes calificaron el encuentro como "muy bueno" para ambas partes. En el mismo sentido, el nuevo presidente del CELAM, el arzobispo brasileño Raymundo Damasceno, dijo que el régimen cubano estaba abierto a un "diálogo cordial" con la Iglesia. Y el presidente saliente del CELAM, cardenal Francisco Javier Errázuriz, arzobispo de Santiago de Chile, llegó a destacar como un hecho positivo que las autoridades comunistas hayan concedido "todas las facilidades para venir a La Habana", dando como ejemplo "visas de cortesía o descuentos en las tasas de entrada" al país.

 

   Autoridades y participantes del CELAM habían recibido conmovedoras cartas, así como pedidos de ayuda, de parte de fieles católicos y de madres y esposas de presos políticos, sobre las generalizadas violaciones de derechos humanos y religiosos de los habitantes de la isla-cárcel. No obstante, monseñor Emilio Aranguren, obispo de la diócesis cubana de Holguín, se encargó de aclarar, a la salida de la reunión con los personeros del régimen, que "ninguno de esos temas se puso sobre la mesa", porque habrían conversado únicamente "sobre los temas que eran verdaderamente importantes para los obispos presentes".

   En el infierno cubano, la asfixia y el exterminio del rebaño ¿no es por ventura un tema importante? El buen pastor está dispuesto a dar la vida por sus ovejas (cf. S. Juan, 10,10). ¿Qué decir de aquel que las deja a merced del lobo?

   Ese reconocimiento de la capitulación eclesiástica ante los representantes del régimen cubano explica la alegría demostrada por la funcionaria Caridad Diego, y su disposición a un "diálogo cordial" con interlocutores tan benevolentes; al mismo tiempo torna inexplicables las declaraciones de los cardenales arriba citados, de que el encuentro habría sido "muy bueno".

   Dos meses antes, en mayo pp., el CELAM había realizado en Aparecida, Brasil, la 5a Conferencia General. En esa ocasión, envié a sus participantes un público mensaje que, según me consta, se entregó personalmente a buena parte de los eclesiásticos allí presentes. Un resumen del mismo fue divulgado por la Agencia Católica de Informaciones (ACI) ("Ex preso político pide que drama cubano no pase desapercibido en 5a Conferencia", ACI, Mayo 06, 2007; Armando Valladares, "Benedicto XVI, Celam y 'favela' cubana", La Nueva Cuba, Mayo 06, 2007). En dicho mensaje, expresaba "mi angustiada interrogación, en cuanto católico cubano y ex preso político en las cárceles comunistas durante 22 años, es si esta reunión del Celam abordará el drama de los católicos cubanos o si, una vez más, optará por el silencio". También constataba que "el sufrimiento espiritual del rebaño católico cubano en relación a esa actitud complaciente de los pastores ante los lobos rojos es dilacerante". Y recordaba que durante la reunión del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC), el entonces arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Pedro Meurice, reconoció que en un comienzo los fieles católicos cubanos "nos consideraban una Iglesia de mártires", pero que ahora, por esa actitud colaboracionista, "algunos dicen que somos una Iglesia de traidores".

 

   Los participantes de la reunión del CELAM en La Habana tuvieron la oportunidad de romper con el muro de silencio, de indiferencia y de vergüenza que asfixia a mis hermanos cubanos, que sufren en la isla-cárcel del Caribe. Por el contrario, abrieron una vez más sus brazos a los lobos. Esto constituye una prueba espiritual sin precedentes para los fieles católicos cubanos, que cada vez más ven en el lema de San Pablo, "esperar contra toda esperanza" (Epístola a los Romanos IV, 18,19) , el fundamento de su perseverancia y de su fidelidad a la Iglesia, algo que constituye un ejemplo para el mundo entero.

   Es difícil pensar que las recientes y cordiales conversaciones entre lobos y pastores, en La Habana, se hayan realizado sin la aprobación de Roma, toda vez que en ellas participó el propio nuncio apostólico. Lo anterior levanta las más delicadas interrogaciones sobre la marcha de la actual diplomacia vaticana y sobre la orientación del pontificado de Benedicto XVI, en lo que respecta a Cuba comunista.

METAPOLÍTICA DE LO SOCIAL

METAPOLÍTICA DE LO SOCIAL

Alberto BUELA

 

   El fenómeno de lo social es estudiado por las denominadas ciencias sociales - sociología, derecho, economía, política, etc.- las que rara vez se preguntan por la naturaleza de lo social. Hace más de medio siglo Ortega y Gasset en El hombre y la gente hacía notar esta observación. Así Augusto Comte, el padre de la sociología moderna, en su voluminosa obra de más de cinco mil páginas no alcanza a llenar una hoja sobre el tema. Lo mismo sucede con los Principios de filosofía de Spencer. Otro tanto pasa con el Curso de Sociología de Durkeim. En una palabra, no ha sido suficientemente estudiada la naturaleza de lo social. "Es que las circunstancias especiales -histórico político, filosóficas- que enmarcaron el nacimiento de la sociología contribuyeron a privar de claridad a la mente sobre la esencia de la sociedad: de un lado el positivismo, preconizador de que la única fuente de conocimiento es la experiencia, engendró las corrientes naturistas que quisieron hacer de la sociología una mera ciencia de la naturaleza (parecida a la física, la geografía o la botánica); y, por otro lado, las direcciones romántica y hegeliana, a cuyo calor se produjeron también importantes conatos de sociología que intentaron concebir la sociedad como una realidad substante e independiente de los seres humanos que la integran tratando de explicarla como un alma colectiva de naturaleza psicológica (tal la tesis romántica) o como un espíritu objetivo a manera de sistema dialéctico de ideas (según pretendió Hegel)" (1), ha sostenido ese gran pensador del derecho y la sociología que fue Recasens Siches. Vemos cómo la aproximación al fenómeno sólo se puede realizar válidamente desde la filosofía y más específicamente desde la metapolítica, pues la sociología no puede preguntarse por su fenómeno originario sino haciendo filosofía. Y entonces, alguno preguntará: ¿desde cuál filosofía o corriente filosófica?. Desde el realismo crítico que está apoyado en la ontología clásica y desde la metapolítica como disciplina específica, por ser ésta aquella que estudia en sus fundamentos las grandes categorías que condicionan las acción social y política de los hombres en comunidad.

 

   La tarea de revisión crítica en sociología respecto de la definición de lo social la inició en el siglo XX el alemán Georg Simmel (1858-1918) para que se terminara con el vago enciclopedismo que había dominado hasta su época y propuso su teoría de la interacción de las formas sociales. Vino luego la máxima figura de la sociología europea Max Weber (1864-1920) con su teoría del obrar social, pero poco suministró al esclarecimiento de la naturaleza de lo social.

   Lo siguieron a él durante todo el siglo XX sociólogos de la talla de Talcott Person, Robert  Mac Iver, Pitirim Sorokin, Francisco Ayala y nuestro Alfredo Poviña entre otros, que si bien, buscaron distintas aproximaciones al tema, siempre quedó latente la necesidad de revisión crítica sobre los supuestos y fundamentos, objeto, método y alcances de las ciencias que se ocupan de lo social. Éste es el hecho cierto y sobre el que vamos a intentar telegráficamente una respuesta desde la metapolítca, esto es, desde la metafísica de la política, la sociología y la economía.

 

     La ontología de lo social

 

   Así tituló nuestro viejo maestro en filosofía don Diego Pro (1915-2000) un trabajo suyo sobre el tema (2) pues es desde el punto de vista ontológico que nos vamos a preguntar qué clase de ser es eso que llamamos lo social.

   Es sabido que existen diversas regiones o dominios del ser y que el ser se dice de muchas maneras. Así está lo inorgánico, lo orgánico, lo psíquico, lo espiritual, lo trascendente y que al mismo tiempo el ser se dice tanto de la sustancia o sujeto como de los accidentes que lo acompañan.

   El término ser no significa lo mismo si se aplica a Dios, a la mesa, al hombre o a la sociedad. Son dominios diferentes del ser, si se quiere de lo real. Así podemos decir que Dios es "el que es", el ser absolutamente expresado con ese término, la mesa un ser corpóreo de naturaleza artificial pues fue necesario la intervención de un carpintero como causa eficiente y de la madera como causa material, el hombre un ser psicofísico y lo social un ser en relación de unos con otros.

   Y así como existen diversos dominios del ser como acabamos de ver, también sabemos que el ser propiamente dicho se dice en muchos sentidos (3), y con ello queremos significar que existen varias categorías en cada dominio del ser, y que esta categorías son la de sustancia y sus múltiples accidentes. Entre los diez considerados, aquellos a los cuales se pueden reducir los demás son: la cantidad, porque sigue a la materia,  la cualidad que sigue a la forma y la relación que se tiene con respecto a otro. La filosofía ha deducido las categorías por el modo de predicación.

   Destaquemos a través de un ejemplo la relación entre la sustancia y los accidentes, tomemos el caso de un sombrero  del que se puede decir que es,  y que es de tal color y que es distinto a otro sombrero. Entre las tres acepciones del término es, aplicadas al sombrero en sí, al color y a la desigualdad, hay diferencias abismales. El es del sombrero indica el carácter de sustantivo, de sustancia, es decir, algo con existencia propia que no necesita de otro para ser, en cambio el es del color está apoyado sobre otra cosa, en este caso el sombrero, es una cualidad. Y finalmente, el es de la desigualdad es algo que existe entre dos cosas (los dos sombreros comparados), no es ni una sustancia, ni una cualidad sino una relación.

   La primera conclusión a que arribamos desde la metapolítica acerca del ser de lo social es que éste se expresa a través de la categoría de relación.

 

   Detengámonos ahora para analizarla un poco más detenidamente. Es difícil explicar la naturaleza de la relación porque de todas las categorías es la que posee el mínimo de entidad, pues su ser es referirse a otro. Prós ti la denominaban los griegos y ad aliud se habere los romanos. Ella expresa el sentido del orden que encontramos en la naturaleza y en el cosmos. Sirvió a la teología católica para explicar el misterio de la Santísima Trinidad mediante términos de relación: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Mientras que para el idealismo alemán la relación primaba sobre el ser, pues la posibilidad de ser no consistía en otra cosa que en el acto de pensar. Lo cierto es que la relación al ser, como un puro "referirse a", caracteriza en forma adecuada el fenómeno de lo social, donde hay un orden de una institución a otra y de unos hombres a otros.

   Gracias a la relación podemos explicar lo propio del hombre, es decir, aquello que tiene carácter de permanente y regular como lo es el appetitus societatis de donde nacen la familia, la comunidad, las asociaciones, las costumbres y creencias. Porque la relación nos da y nos explica la razón de orden de esta variedad de partes que tienden a un fin en la constitución de lo social.

   Esta meditación nuestra ofrece un mentís claro y contundente a todas aquellas teorías sostenidas por muchos sociólogos del siglo XIX y algunos del siglo XX que pensaron la sociedad como un ser sustancial ya sea como un organismo gigante, como un alma nacional o como un espíritu objetivo. El fracaso de todas estas invenciones sustancializadoras de lo social- sobre todo el Estado concebido como algo substante- y los zafarranchos sociales que se han llevado a cabo en su nombre han sido en el siglo XX innumerables y desastrosos. Ello nos obliga a tratar de pensar lo social sobre bases más serias y profundas como las que nos devela el estudio de la metapolítica.

   Concluyamos esta especulación teórica afirmando que la categoría en que se expresa lo social es la de relación, aquella de entre todas las categorías del ser la menos sustancial, que tiene su ser en la vinculación de unos con otros expresado en el sentido antropológico de las instituciones o asociaciones.

 

 

[1] Recasens Siches, Luis: La definición de lo social, Buenos Aires, Ed. Lumen, 2000, p.11

[2] Pro, Diego: La ontología de lo social, Mendoza, Revista Cuyo 1985/86

[3] Es Aristóteles el que enseñó de una vez para siempre en el libro E de la Metafísica: to on to aplwV legomenon, legetai pollacwV..

INFORME POLANCO. Jesús Polanco Gutiérrez. Familia, infancia, juventud y primera época profesional (hasta 1972)

INFORME POLANCO. Jesús Polanco Gutiérrez. Familia, infancia, juventud y primera época profesional (hasta 1972)

José Martín BROCOS FERNÁNDEZ

 

   Ha fallecido Jesús Polanco, creador del imperio editorial multimedia PRISA, abanderado y paladín del progresismo en lo político y social y del más clásico capitalismo multinacional en lo económico. Descanse en paz. Recomendamos la lectura detenida de esta reseña biográfica sobre sus sorprendentes orígenes ideológicos y la no menos extraña génesis de su grupo de empresas.

 

   La hagiografía oficial de Polanco [1] sin entrar en antecedentes familiares nos muestra a un niño huérfano que tuvo que trabajar desde la infancia.

   La realidad es que la familia de Jesús Polanco, clase media-alta, sufrió la persecución ideológica y religiosa de la guerra del 36 por el bando rojo. Al padre, encarcelado, lo liberaron las tropas de Nacionales en el 36. El franquismo familiar está fuera de toda duda. El propio Polanco

 

cuando tenía apenas seis años, en la víspera de la sublevación del general Franco, su tía Mariana le había dado cinco duros por cantar, con mucho gusto, el "Cara al sol", el himno de los fascistas autodenominados "nacionales". Su padre, Manuel de Polanco, presidente de una patronal de hostelería, era vendedor en Madrid de alimentos procedentes de su tierra santanderina y explotaba el café de La Granja el Henar, en la calle Alcalá, cerca de Cibeles. Nada más estallar la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, fue detenido en Santander y no salió de la cárcel hasta que las tropas rebeldes [ergo, las nacionales del General Franco] ocuparon la ciudad cántabra en septiembre del 36. Murió, en 1942, cuando Jesulín tenía doce años [nótese que no era ya un tierno infante].[2]

 

   De la infancia de Polanco, nacido en el Madrid de 7.XI.1929, pero santanderino de adopción, muy poco hay publicado.

   Jesús Cacho[3] recoge "fuera de la hagiografía oficial[4] [que] asegura que se vio obligado a trabajar como vendedor de libros a domicilio para costearse sus estudios"[5], dos testimonios marcadamente ideológicos de la juventud de Jesús Polanco:

 

   Yo conocí a Polanco de jovencito, en el Frente de Juventudes del distrito de Buenavista, en la calle Ayala 15 de Madrid -asegura el periodista Antonio Izquierdo, ex director del desaparecido diario "Arriba"-. Allí le vi muchas veces, en la época en que todos éramos niños del Frente de Juventudes, años cincuenta, pleno fragor del franquismo. Creo recordar que Polanco estaba integrado en la centuria García Morato de ese distrito (...)

 

   Enrique de Aguinaga, periodista y profesor durante muchos años de la Escuela Oficial de Periodismo, primero, y de la Facultad de Periodismo, después, preguntó un día a Polanco con cierto descaro si era cierto que había pertenecido al Frente de Juventudes:

 

   -Sí, sí -respondió sin complejos-, y además me siento muy "flecha"...

 

   Tiempo después, Izquierdo volvería a encontrarse a Polanco, convertido en un modesto editor que vivía en un no menos modesto piso del barrio de la Concepción de Madrid, próximo a la calle José del Hierro (...).[6]

 

   La información anterior es corroborada y avalada por más escritos. Sabemos, según testimonio escrito de Agustín Castejón Roy[7], adjunto a fotografía del propio Polanco[8], que Polanco militó no sólo dentro del Frente de Juventudes, sino en las propias Falanges Juveniles de Franco. Dentro del Frente de Juventudes: 

 

   Las Falanges Juveniles de Franco, [son] el sector más radicalizado e ideologizado del Frente de Juventudes.[9]

 

   El testimonio escrito anterior que pone de manifiesto la radicalidad de su militancia, concuerda con el de su Jefe de Centuria, a la sazón Juan Moreno Jiménez de Enciso que cuenta que Polanco se mantuvo en las Falanges Juveniles de Franco hasta bien pasados los 30 años, siendo uno de los más firmes en la defensa de los postulados falangistas. Recuerda a Polanco perfectamente uniformado y con los correajes correspondientes, como que

 

   parecía tener un resorte especial en el brazo. Cada vez que veía a los camaradas, en marcial postura elevaba el brazo en saludo romano.[10]

           

   Este testimonio es coincidente en lo esencial, de permanencia en tiempo en el FJ, con el libro de Memorias de Rafael Pérez Escobar[11]. Escribe:

 

   ...mientras que casi todos abandonaban las filas del Frente de Juventudes cuando desaparecían de su cara los rastros penosos del acné, Polanco permanecía en ellas hasta los treinta y tantos...[12]

 

   Hizo el Servicio Militar en la Milicia Aérea Universitaria de Burgos. Tenemos también algún testimonio sobre esta época coincidente en época con su todavía permanencia en las Falanges Juveniles de Franco:

 

   Tantos años de vida en camaradería hicieron que el joven Polanco se desenvolviese con desparpajo en la mili.

   Enseguida se erigió en campeón indiscutible de las batallas de almohadas que se organizaban por la noche en el barracón, tras el toque de silencio. Pero no fue en lo único en lo que destacó: sus compañeros le apodaron la Mona por la habilidad con que saltaba de litera en litera en pelota viva y picada.

   Alguien que compartió con él arrestos, guardias e instrucción fue Leandro Ruiz Moragas, el bastardo real, que en sus memorias escribe: "No he visto los huevos de mis hijos tantas veces como he visto los de Jesús de Polanco en la Milicia Aérea Universitaria de Burgos".[13]

 

   En 1953 se licencia en Derecho con expediente normal. No parece verosímil la biografía oficial que "tuvo que costearse los estudios vendiendo libros a domicilio" [14], y ello por tres razones: primero, a finales de los años 40, principios de los 50, la Universidad Central de Madrid era semi-gratuita -apenas generaba gasto-; segundo, el patrimonio heredado familiar era lo suficientemente acomodado como para vivir holgadamente, sin dispendios; y tercero, Polanco tenía casa familiar en Santander [15] y Madrid, lo que suponía un notable ahorro.

 

   Polanco, bien relacionado y situado en el régimen, afecto al mismo, con contactos y enquistado en las estructuras del poder por sus muchos años en el Frente de Juventudes, comienza a trabajar en 1955[16] para Florentino Pérez Embid, Director General de Propaganda del Régimen, sección de Propaganda, y que más tarde sería denominado "Dirección General de Información", inserta en el "Ministerio de Información y Turismo", con Gabriel Arias Salgado, como primer Ministro (1951-1962). El cambio de nombre se produce a finales de los 50. Jesús Polanco trabajó en la propaganda oficial del Régimen de Franco hasta 1958.

   Es entonces cuando decide crear una editorial: Santillana.

   En 1958 había creado, con un solo empleado, la Editorial Santillana, en una oficina alquilada de la calle Alcalá, esquina a la Puerta del Sol, y en la que el propio Polanco desempeñaba casi todas las funciones. Durante sus primeros diecisiete años de vida, Santillana, cuya actividad se limitaba a la distribución de cuadernos de caligrafía y cartillas para alfabetización, apenas experimentó crecimiento alguno. [17]

 

   En octubre de 1969 estalla el escándalo Matesa que provoca una crisis de Gobierno, cambiando algunos ministerios. Llega al Ministerio de Educación José Luis Villar Palasí, dispuesto a enfrentar una profunda reforma en la educación. Villar Palasí nombra como subsecretario de Educación, en sustitución de Alberto Monreal, a Ricardo Díez Hotchtleiner.

   Díez Hotchtleiner, "Jolines" para los amigos, responsable de establecer las pautas por las que se iban a regir los nuevos textos escolares, duró poco en el cargo; justo lo que tardó Villar en darse cuenta lo que estaba sucediendo en el Ministerio, momento en que lo sustituyó por Rafael Mendizábal, todo un caballero.

 

   Para entonces, Jesús Polanco ya había sentado las bases de su futura riqueza. A pesar de que los planes de reforma educativa fueron objeto de información pública, el editor se las ingenió para disponer por adelantado de información esencial sobre el contenido de los nuevos programas que se iban a poner en marcha en España. Con esa información, Polanco se lanzó a la redacción e impresión masiva de los nuevos textos...

   La nueva Ley General de Educación fue aprobada por las Cortes el 28 de julio de 1970, siendo publicada en el "Boletín Oficial del Estado" un mes después, el 28 de agosto. Ocho días más tarde, el 5 de septiembre, apareció en el BOE el reglamento que la desarrollaba, para, el 15 de septiembre, ponerse en marcha el proceso de su aplicación. Los editores españoles, lógicamente alarmados, se llevaron las manos a la cabeza, puesto que acababan de conocer la ley y no disponían de tiempo material para preparar los nuevos textos, de modo que comenzaron a presionar al Ministerio pidiendo que se paralizara su aplicación hasta el próximo curso 71/72, de forma que todos pudieran competir en las librerías en igualdad de condiciones.

   Existe constancia expresa de reuniones celebradas por los editores en la sede del Ministerio y fuera de ella con Hochtleiner y otros altos cargos, en las cuales participó gente como Germán Sánchez Rupérez, Luis Vives.., y en las que se pidió casi de rodillas que la ley no se aplicara hasta el curso 71/72, para dar tiempo a preparar los nuevos textos, especialmente los de Matemáticas, porque ya se empezaba a aplicar la teoría de conjuntos y había que comenzar a redactar desde cero.

   No hubo nada que hacer. Merced al engaño de "Jolines", la ley empezó a aplicarse, efectivamente, en el 70/71. ¿Qué ocurrió? Que mientras el resto de los editores, terriblemente enfadados, perdían el tren de un curso que ya estaba encima, Jesús Polanco les daba sopas con honda porque desde abril del 70, es decir, cuatro meses antes de que se aprobara la ley, él ya tenía los libros impresos, empaquetados y listos para su distribución por toda España. En la propia carátula de los nuevos textos puede leerse la leyenda "Libro aprobado para la EGB", cuando de la EGB nadie había oído hablar antes del 28 de agosto del 70.

   ¿Qué editor se hubiera atrevido  en aquel entonces a una operación tan arriesgada como editar 40.000 o 50.000 libros de texto cuatro meses antes de la aparición de la ley? Sólo un hombre tan bien informado como Polanco. La verdad incontestable es que el único editor que tenía los nuevos libros de texto de EGB listos para distribuir en septiembre de 1970 era la Editorial Santillana de Jesús Polanco.

   Tanto cuando era secretario general técnico como cuando era subsecretario, Díez Hochtleiner presidía la comisión de libros, "y los de Polanco siempre salían adelante, siempre resultaban catalogados en la selección, lo que les hacía después ser comprados por cientos de miles de niños", asegura un antiguo alto funcionario del equipo de Villar Palasí.[18]

 

   Tras la destitución de Díez Hochtleiner y el aterrizaje de Rafael Mendizábal, Polanco siguió disponiendo de la mejor información dentro del Ministerio. Testimonia el propio Rafael Mendizábal:

 

"creo que no podé lo suficiente, porque Polanco siguió disponiendo de la mejor información dentro del Ministerio. Siendo subsecretario, me extrañó la sintonía que había con Santillana, hasta el punto de que parecía una editorial oficial, que inmediatamente sacaba los textos que necesitaba el sistema educativo en un momento determinado... allí mandaba una serie de muchachos, cercanos al Opus Dei, que, al amparo del Estatuto de la Función Pública, se habían hecho fuertes en el Ministerio y entre los que Polanco logró infiltrar topos de toda clase y condición". [Fin testimonio de Rafael Mendizabal]

 

   La cosa llegó al punto de que, habiendo heredado la secretaria de "Jolines"... se vio obligado a despedirla a petición de Villar Palasí y a causa de las sospechas que pesaban sobre ella de pasar información.[19]

   "Jolines", una vez abandonado el Ministerio, y tras una etapa de tres años en que estuvo trabajando con los programas financiados por la UNESCO para Iberoamérica, unos años en los que Polanco "se hartó de exportar libros de texto a la América hispana"[20] se fue a trabajar para Jesús Polanco[21]. El trato de favor, la información privilegiada y los favores otorgados a Polanco por parte de Díez Hochtleiner se recogen igualmente con todo detalle en El dinero del poder[22]. Así,

 

   Este pelotazo, digno de figurar con honores en el Libro Guinnes de los Récords, fue el que le insufló a Polanco valor suficiente para "hacer las Américas".[23]

 

   La fundación de la sociedad Promotora de Informaciones (PRISA) en el mes de marzo de 1972, no fue idea ni creación de Polanco, sino de tres socios fundadores. La fundación, el desarrollo, y la subida de Polanco aparece bien documentada en el libro de Jesús Cacho[24]. Por esta época,

  

   Se desenvolvía muy bien con algunos miembros del antiguo equipo de Fraga, especialmente con Pío Cabanillas y Carlos Robles Piquer. Éste último, entre los años 1972 a 1973, trabajaba para Polanco en la Editorial Santillana.[25]

 

   Será años más tarde, en el advenimiento de la democracia liberal y el auge del arribismo político, cuando empieza a operar en él un cambio ideológico dirigido a borrar de su biografía toda mancha azul de pecado original falangista. Recuerda Rafael Pérez Escolar cómo cenando una noche en el Hotel Tamanaco de Caracas, Polanco defendió con denuedo las bondades del comunismo ante un auditorio compuesto por una treintena de compatriotas ojopláticos y boquiabiertos.

   Aquel hombre rechoncho y simpático, estampa de la clase media española producto y sustento del franquismo, había desertado de las filas del bando nacional para engrosar las del republicano, sin pasar antes por el centro reformista aún no inventado por Aznar, en un vertiginoso ejercicio de trapecismo político sin red. [26]

 

 


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[1] Cfr. Web Prisa.

[2] José Antonio Martínez Soler, Jaque a Polanco, la guerra digital:  un enfrentamiento en las trincheras de la política, el dinero y la prensa, Madrid, Temas de Hoy, 1998, p. 84. José Antonio Martínez Soler es Dr. en Cc. de la Información y prof. titular de Economía Aplicada de la Universidad de Almería.

[3] Periodista. Autor de numerosos libros de investigación. Director de http://www.elconfidencial.com/

[4] Dos libros recogen esta hagiografía oficial, sin indagar más a fondo, pues tampoco es el cometido que se plantean: José Antonio Martínez Soler, Jaque a Polanco, [exceptuando el párrafo trascrito arriba, vid. supra nota 2. Por lo demás el libro se centra en la guerra digital]; y Juan Luis Galiacho y Julián Pérez Olmos, Los herederos del gran poder, Madrid, La Esfera de los libros, 2006, p. 346 [el libro se centra en estudio de familias influyentes en España: la fortuna y la saga...].

[5] Jesús Cacho, El negocio de la libertad, 7ª ed., Móstoles (Madrid), FOCA, 2000 (1ª ed., diciembre 1999), p. 87.

[6] Ibídem, p. 87-88.

[7] Abogado. Ex-Gobernador Civil de Tarragona.

[8] El testimonio anexo a la fotografía fue publicado en Boletín Informativo FFFF, nº 109 (Enero-Marzo 2007) p. 14. Adjunto documento en Imagen de PhotoSuite. Reseñar que la publicación de dicho Boletín va con la supervisión y colaboración de destacados catedráticos y profesores titulares de Historia Medieval y Contemporánea, Prof. Luis Suárez Fernández, entre otros.

[9] Miguel Argaya Roca, Historia de los falangistas en el franquismo, Madrid, Plataforma 2003, 2003, p. 201. Cfr. etiam Falange Juveniles de Franco como el grupo más duro, politizado e intransigente del Frente de Juventudes, en José Luis Alcocer, Radiografía de un fraude. Notas para una historia del Frente de Juventudes, Barcelona, Planeta, 1978, pasim.

[10] Testimonio oral recogido del autor [3.I.2007].

[11] Ex-Vicepresidente del Banesto. Financiero, Abogado, Economista y Empresario.

[12] Rafael Pérez Escobar, Memorias, Madrid, FOCA, 2005.

[13] Gonzalo Altozano, Revista Época, Madrid, 27.V.2005.

[14] Web Prisa.

[15] Información de casa familiar en Santander no suficientemente contrastada por el autor.

[16] Dudas sobre la fecha, 1954-1956. Florentino Pérez Embid ha fallecido. Testimonios cercanos recuerdan el paso de Polanco por el aparato de Propaganda del Régimen.

[17] Jesús Cacho, op. cit., p. 88.

[18] Ibidem, p. 89-90.

[19] Ibidem, p. 91-92.

[20] Ibidem, p.92.

[21] Cfr. Jesús Cacho, op. cit., p. 92.

[22] José Herrera Díaz & Ramón Tijeras, El dinero del poder. La trama económica en la España socialista, Madrid, Cambio 16, 1991, 713 págs.

[23] Gonzalo Altozano, Revista Época, Madrid, 27.V.2005.

[24] Cfr. Jesús Cacho, op. cit., págs. 93-100.

[25] José Ignacio San Martín, Servicio especial. A las órdenes de Carrero Blanco (de Castellana a El Aaiún), Barcelona, Planeta, 1983, p. 247.

[26] Gonzalo Altozano, Revista Época, Madrid, 27.V.2005.

AMÉRICA: ¿«LENGUAS CORTADAS»?

AMÉRICA: ¿«LENGUAS CORTADAS»?

Vittorio MESSORI

 

   Como ejemplo clamoroso y actual del olvido (o manipulación) de la historia, como señal de una verdad cada vez más en peligro, pensemos en lo que ha ocurrido a la vista de 1992, el año del Quinto Centenario del desembarco de Cristóbal Colón en las Américas. Ya hemos hablado ampliamente de ello. Aquí nos limitamos a examinar un aspecto concreto de ese acontecimiento.

   Anticipemos ya que el descubrimiento, la conquista y la colonización de América latina -central y meridional- vieron el trono y el altar, el Estado y la Iglesia estrechamente unidos. En efecto, ya desde el principio (con Alejandro VI), la Santa Sede reconoció a los reyes de España y de Portugal los derechos sobre las nuevas tierras, descubiertas y por descubrir, a cambio del «Patronato»: es decir, la monarquía reconocía como una de sus tareas principales la evangelización de los indígenas, y se encargaba de la organización y los gastos de la misión. Un sistema que también presentaba sus inconvenientes, limitando por ejemplo, en muchas ocasiones, la libertad de Roma; pero que sin embargo resultó muy eficaz - por lo menos hasta el siglo XVIII, cuando en las cortes de Madrid y Lisboa empezaron a ejercer influencia los «filósofos» ilustrados, los ministros masones- porque la monarquía se tomó muy en serio la tarea de difusión del Evangelio.

   Por lo tanto, las polémicas que ya han nacido sobre este pasado implican también a la Iglesia, por su estrecho vínculo con el Estado, en la acusación de «genocidio cultural». Que, ya se sabe, siempre empieza por el «corte de la lengua»: o sea la imposición a los más débiles del idioma del conquistador.

 

   Pero tal acusación sorprenderá a quien tenga conocimiento de lo que realmente pasó. A propósito de esto escribió cosas importantes el gran historiador (y filósofo de la historia) Arnold Toynbee, no católico y por lo tanto fuera de toda sospecha. Este célebre estudioso observaba que, atendiendo su fin sincero y desinteresado de convertir a los indígenas al Evangelio (objetivo por el cual miles de ellos dieron la vida, muchas veces en el martirio), los misioneros en todo el imperio español (no sólo en Centro y Sudamérica, sino también en Filipinas), en lugar de pretender y esperar que los nativos aprendieran el castellano, empezaron a estudiar las lenguas indígenas.

   Y lo hicieron con tanto vigor y decisión (es Toynbee quien lo recuerda) que dieron gramática, sintaxis y transcripción a idiomas que, en muchos casos, no habían tenido hasta entonces ni siquiera forma escrita. En el virreinato más importante, el de Perú, en 1596 en la Universidad de Lima se creó una cátedra de quechua, la «lengua franca» de los Andes, hablada por los incas. Más o menos a partir de esta época, nadie podía ser ordenado sacerdote católico en el virreinato si no demostraba que conocía bien el quechua, al que los religiosos habían dado forma escrita. Y lo mismo pasó con otras lenguas: el náhuatl, el guaraní, el tarasco...

   Esto era acorde con lo que se practicaba no sólo en América, sino en el mundo entero, allá donde llegaba la misión católica: es suyo el mérito indiscutible de haber convertido innumerables y oscuros dialectos exóticos en lenguas escritas, dotadas de gramática, diccionario y literatura (al contrario de lo que pasó, por ejemplo, con la misión anglicana, dura difusora solamente del inglés). Último ejemplo, el somalí, que era lengua sólo hablada y adquirió forma escrita (oficial para el nuevo Estado después de la descolonización) gracias a los franciscanos italianos.

 

   Pero, como decíamos, son cosas que ya debería saber cualquiera que tenga un poco de conocimiento de la historia de esos países (aunque parecían ignorarlo los polemistas que empezaron a gritar a la vista de 1992).

   Pero en estos años un profesor universitario español, miembro de la Real Academia de la Lengua, Gregorio Salvador, ha vertido más luz sobre el asunto. Ha demostrado que en 1596 el Consejo de Indias (una especie de ministerio español de las colonias), frente a la actitud respetuosa de los misioneros hacia las lenguas locales, solicitó al emperador una orden para la castellanización de los indígenas, o sea una política adecuada para la imposición del castellano. El Consejo de Indias tenía sus razones a nivel administrativo, vistas las dificultades de gobernar un territorio tan extenso fragmentado en una serie de idiomas sin relación el uno con el otro. Pero el emperador, que era Felipe II, contestó textualmente: «No parece conveniente forzarlos a abandonar su lengua natural: sólo habrá que disponer de unos maestros para los que quisieran aprender, voluntariamente, nuestro idioma». El profesor Salvador ha observado que detrás de esta respuesta imperial estaban, precisamente, las presiones de los religiosos, contrarios a la uniformidad solicitada por los políticos.

   Tanto es así que, precisamente a causa de este freno eclesiástico, a principios del siglo XIX, cuando empezó el proceso de separación de la América española de su madre patria, sólo tres millones de personas en todo el continente hablaban habitualmente el castellano.

   Y aquí viene la sorpresa del profesor Salvador. «Sorpresa», evidentemente, sólo para los que no conocen la política de esa Revolución francesa que tanta influencia ejerció (sobre todo a través de las sectas masónicas) en América latina: es suficiente observar las banderas y los timbres estatales de este continente, llenos de estrellas de cinco puntas, triángulos, escuadras y compases.

   Fue, en efecto, la Revolución francesa la que estructuró un plan sistemático de extirpación de los dialectos y lenguas locales, considerados incompatibles con la unidad estatal y la uniformidad administrativa. Se oponía, en esto también, al Ancien Régime, que era, en cambio, el reino de las autonomías también culturales y no imponía una «cultura de Estado» que despojara a la gente de sus raíces para obligarla a la perspectiva de los políticos e intelectuales de la capital.

   Fueron pues los representantes de las nuevas repúblicas -cuyos gobernantes eran casi todos hombres de las logias- los que en América latina, inspirándose en los revolucionarios franceses, se dedicaron a la lucha sistemática contra las lenguas de los indios. Fue desmontado todo el sistema de protección de los idiomas precolombinos, construido por la Iglesia. Los indios que no hablaban castellano quedaron fuera de cualquier relación civil; en las escuelas y en el ejército se impuso la lengua de la Península.

   La conclusión paradójica, observa irónicamente Salvador, es ésta: el verdadero «imperialismo cultural» fue practicado por la «cultura nueva», que sustituyó la de la antigua España imperial y católica. Y por lo tanto, las acusaciones actuales de «genocidio cultural» que apuntan a la Iglesia hay que dirigirlas a los «ilustrados».

USA Y RUSIA: JUEGO PELIGROSO POR ISRAEL

USA Y RUSIA: JUEGO PELIGROSO POR ISRAEL

Adrián SALBUCHI

 

   En su edición del 8 de junio, el diario neoyorquino The New York Times publicó un artículo bajo el título "Putin sorprende a Bush con un plan de escudo misilístico" referido a la reciente conferencia del Grupo de los 7 (G7) en la localidad alemana de Heiligendamm, en el que informa que el presidente ruso Vladimir Putin le propuso al presidente estadounidense George W. Bush construir juntos un sistema de defensa contra misiles en la ex-república soviética de  Azerbaiján. Entre otras características, ese sistema conjunto ofrecería protección a ambos países ante un teórico ataque misilístico iraní. 

   Esto dejó a Bush y su equipo totalmente descolocados, haciendo peligrar la campaña conjunta de Estados Unidos e Israel de buscar alguna justificación - algún "casus belli" - para lanzar un "ataque preventivo" contra la República Islámica de Irán. La propuesta de Putin vino tras varias semanas de duros intercambios entre Estados Unidos y Rusia a raíz de la iniciativa de Bush de construir una red de radares de defensa en la República Checa e interceptores misilísticos en Polonia, propuesta claramente rechazada por Rusia.

 

   Con esta inteligente jugada, Putin dejó al descubierto las verdaderas intenciones estadounidenses, tomándolos a Bush, Condoleeza Rice y todo el equipo norteamericano por sorpresa.  Tan es así, que al día siguiente Bush no apareció en varios eventos oficiales de la Cumbre del G7, informándose oficialmente que se hallaba reprentinamente "enfermo". La realidad parece indicar sin embargo que Bush trabajaba a toda velocidad con su equipo para hallar alguna manera airosa de neutralizar esta astuta jugada rusa, ya que al proponerle construir este escudo conjunto en Azerbaijan, Putin le quitó a Bush toda justificación para construir su red de defensa antimisilistica en Polonia y la Republica Checa (que luego pretenden ampliar a Ucrania y Bulgaria).

   Putin hizo su movida durante una reunión privada con Bush, tras la cual dio una conferencia de prensa en la que entre otras cosas dijo que "nosotros tenemos nuestros propias ideas, las que expliqué en detalle al presidente Bush.  La primera incluye el uso conjunto entre EEUU y Rusia de la estación de radar de Gabala que Rusia arrenda en Azerbaijan.  Hablé con el presidente de Azerbaijan sobre ello ayer y él me confirmo que estaba totalmente complacido en contribuir de esta manera a la seguridad global.  Podría implementarse esto automáticamente e incluiríamos toda Europa sin excepción en lugar de a tan solo algunos países del continente.  De esta manera, se podría eliminar toda posibilidad de que cualquier tipo de misil llegue a Europa, al tiempo que haría desaparecer la necesidad estratégica rusa de tener que reposicionar y reapuntar nuestros propios misiles".

 

   La respuesta estadounidense no se hizo esperar. El 15 de junio el General Henry Obering, jefe de la Agencia Estadounienese de Defensa Antimisilística declaró que la propuesta rusa no ayudaría contra "la amenaza iraní", y que la instalación de un sistema de radares estadounidense en la República Checa y una base misilística (sic) en Polonia "representaba la mejor decisión considerando el análisis de las trayectorias y alcance de los misíles balísticos sobre los cuales la República Islámica Iraní se encuentra trabajando". A su vez, el 14 de junio el secretario de defensa estadounidenses Robert Gates ya había declarado durante una reunión de ministros de defensa de la OTAN que Estados Unidos seguiría adelante con la construcción de un sistema de defensa misilístico en Europa Oriental.

   La explicación respecto de todo esto la dio el propio Putin durante una conferencia de prensa tras la cumbre de Heiligendamm, que fue casi totalmente ignorada por la prensa occidental, en la que explicó que Rusia no podía aceptar la propuesta estadoundense ya que no se trata tanto de un sistema defensivo sino ofensivo. Si este sistema misilístico se instala, automáticamente operará con la totalidad de la capacidad nuclear de Estados Unidos, transformándolo en una parte integral de la capacidad nuclear estadounidense.

 

   Si alguna potencia nuclear con capacidad de ataque también dispusiera de un escudo de defensa ante contra-ataques de sus enemigos, entonces esa potencia nuclear lograría aquello que los estrategas de la OTAN vienen soñando desde los años 50: la Primacía Nuclear.  Ello le permitiría imponer sus condiciones de rendición a cualquier otra potencia.  El primer país que cuente con un escudo misilístico viable se transformará en el primer país con autentica capacidad de llevar a cabo un primera "ataque preventivo" contra cualquier otro país sin tener que temer una represalia nuclear. Como lo explicara el Teniente Coronel Robert Bowman, director del Programa de Defensa Misilística de la Fuerza Aérea Estadounidense, semejante defensa conforma "el eslabón perdido en materia de capacidad para llevar a cabo un Ataque Preventivo".

   La excusa esgrimida por Estados Unidos para su red anti-misilística se centra en el teórico peligro de un ataque nuclear iraní, pero la propuesta de Putin anularía totalmente tal posibilidad, ya que el escudo conjunto ruso-estadounidense propuesto en Azerbaijan quedaría ubicado precisamente sobre la frontera con Irán. Todo esto pareciera retrotraernos a los días previos a la invasión de Irak por Estados unidos y el Reino Unido, cuando se buscaban excusas acerca de supuestas "armas de destrucción masiva" del régimen de Saddam Hussein, para justificar la invasión angloestadounidense a esa desdichada Nación.  Esos dias de 2002 y 2003 se basaron, a su vez, en el "Proyecto para un Nuevo Siglo Estadoundiense" (PNAC - Project for a New American Century), elaborado a fines de los noventa por un equipo de trabajo que delineó toda la geopolítica del actual gobierno Bush, y que incluyó entre sus mentores y miembros, al vicepresidente Dick Cheney, a la secretaria de Estado Condoleeza Rice, y al ex secretario de defensa Donald Rumsfeld.  El mismo proponía como política que "Estados Unidos debe desarrollar y desplegar defensas misilísticas globales a fin de defender el territorio estadounidense y el de sus aliados al que tiempo que brinda una base segura para la proyección del poder estadounidense en todo el planeta".  

 

   El eje del PNAC se centraba en la seguridad y expansión de Israel y la destrucción de Irak.  Lo integraba un compacto grupo de poderosos sionistas fundamentalistas estadounidenses que consideran la seguridad nacional israeli como aún más prioritaria que la seguridad nacional de Estados Unidos.  Entre sus miembros también hallamos a figuras como Paul Wolfowitz, Richard Perle, Douglas Feith, William J. Bennett, Eliot A. Cohen, Midge Decter, Paula Dobriansky, Aaron Friedberg, Donald Kagan, Zalmay Khalilzad, I. Lewis Libby, Leon Wiseltier, Norman Podhoretz y Vin Weber.

   En sus declaraciones en Heiligendamm, Putin le recordó a la prensa internacional que fue Estados Unidos y no Rusia que inició esta nueva confrontación cuando en diciembre de 2001 Estados Unidos denunció unlilateralmente el Tratado Antimisiles Ruso-Estadounidense.  Ello coincidió con la "guerra contra el terrorismo" lanzada por Estados Unidos contra todo el mundo y con la estrategia de Washington de promover regiminenes pro-OTAN en países del área de interés ruso: Polonia, Letonia, República Checa, Estonia, Lituania, Rumania, Bulgaria, Hungría, Eslovaquia y Eslovenia, entre otros. Agregó Putin con cierta ironía, que "nosotros hemos retirado nuestras armas pesadas de la parte europea de Rusia llevándolas detrás de las Montaña Urales; nosotros redujimos nuestras fuerzas armadas en 300.000 hombres y hemos tomado otras medidas a favor de la paz, y ¿cuál ha sido la respuesta? Hoy Europa Oriental recibe nuevas armas de Estados Unidos, se construyen nuevas bases militares en Rumania y Bulgraria, y ahora se quieren instalar radares en la República Checa y sistemas misilístico en Polonia." Concluía Putín diciendo, "La pregunta que hoy nos hacemos es: ¿qué está pasando aqui?"

 

   Claramente los neoconservadores pro-sionistas del Gobierno Bush están iniciando una nueva y peligrosa Guerra Fría que amenaza con transformarse rápidamente en impredecible Guerra Caliente en los próximos meses, si Israel apoyada por EEUU, decide llevar a cabo su reiterada amenaza de lanzar un "ataque preventivo" contra Irán.  El mundo hoy se halla ante graves peligros militares y políticos de difícil resolución, que podrán derivar en repentinas y gravísimas crisis, y renovada guerra en el Medio Oriente.  

   Los argentinos debemos estar particularmente alertas y seguir de cerca estos hechos, puesto que cuando se produzca el probable "ataque preventivo" unilateral israelí y estadounidense contra Irán, nuestro país se encontrará firmemente atado y alineado detrás de EEUU e Israel, a raíz de la subordinación del Gobierno Kirchner en el caso AMIA al ceder a las presiones sionistas acusando a Iran por el ataque terrorista de Julio 1994, sin tener información fidedigna ni objetiva para hacerlo, salvo la "inteligencia" fabricada por los servicios secretos de la CIA (Estados Unidos) y el Mossad (Israel).

¿ES QUE NO TENÉIS SANGRE EN LAS VENAS? (Reproche para católicos).

¿ES QUE NO TENÉIS SANGRE EN LAS VENAS? (Reproche para católicos).

José Javier ESPARZA 

 

   Es por lo de la Educación para la Ciudadanía, claro. ¿Por qué iba a ser, si no? Es el mayor atentado que se ha tramado en decenios contra la autonomía moral de la gente. Es la mayor intromisión imaginable en la libertad de verdad, que es la libertad interior. Y sin embargo, aquí apenas se mueven cuatro gatos. La prensa disidente hace circular titulares de impacto: "Ya hay 3.500 objetores en el mes de junio". Gran cosa, ¿eh? Tres mil quinientos en todo el país. En un vagón del Metro caben doscientas personas. Echad la cuenta. Es verdad que en las Termópilas bastaron trescientos. Pero esto es otra cosa. Esto es peor.

   ¿Dónde os habéis metido? ¿Debajo de las piedras? ¿Es que nadie os ha explicado lo que os estáis jugando? ¿O es que no lo queréis ver –para no fatigaros, tal vez, o para no meteros "en líos"?

 

   A vuestros hijos van a enseñarles que nada es verdad ni mentira, sino que todo depende del color con que se mira –y que ese color, mayormente, tira a bermellón. Van a enseñarles que no existe una forma recta de ser y de estar, sino que todas valen lo mismo –es decir que lo malo es bueno, porque lo bueno no es tal. Van a enseñarles que ETA es un grupo vasco armado que fue torturado alevosamente por la democracia española. Van a enseñarles que la guerra civil no ha terminado y que la reconciliación fue un error, porque no hizo justicia. Van a enseñarles que papá y mamá son conceptos vacíos e intercambiables por otros. Van a enseñarles todo eso, no con materiales teóricos mínimamente contrastables, sino con una buena porción de bazofia que, por otro lado, jamás fue escrita para educar a nadie, sino, deliberadamente, para todo lo contrario. Y lo más importante: os están diciendo, no a vuestros hijos, sino a vosotros, que la formación moral de los críos ya no es cosa vuestra, sino que ahora el Estado se hace cargo. Y vosotros, a descansar. Mamá-Estado se ocupa. Qué bien.

   Aquí hay dos cosas atroces. Una: que el Estado invada la competencia de la familia en el ámbito moral, extirpe la libertad de educar conforme a los propios principios e imponga a las personas una determinada concepción de las cosas. Esto es algo que sólo cabe en una democracia corrompida, cuando una clase política aupada al poder se atribuye una potestad que nadie le ha concedido. Es también curioso que el Estado venga a clavarnos esta zarpa justo cuando más debilitado está: el Estado ya apenas nos protege, ha dejado de dominar su propia moneda, ha subordinado la Defensa a grandes organizaciones internacionales, las empresas han de recurrir a guardias privados porque la policía no basta, los ciudadanos han de pagarse la sanidad por su cuenta si quieren ser bien atendidos, hemos de suscribir planes de pensiones con los bancos porque la jubilación no nos llegará… Y es este Estado, decrépito e impotente, el que se permite ahora secuestrar la soberanía moral de las personas singulares. Repito: no de la Iglesia, ni de la Conferencia Episcopal ni del PP, sino la soberanía moral de las personas singulares, de la gente de la calle, tu soberanía y la mía.

  

   La segunda cosa atroz es esta otra: la invasión del espacio moral viene bajo las banderas de una visión absolutamente sectaria de las cosas, una visión que se ha construido en el último cuarto de siglo bajo los escombros de dogmas ideológicos derrumbados, una visión expresamente contraria a la cultura mayoritaria de la sociedad, a los fundamentos tradicionales de nuestra civilización, a los principios objetivos de lo que centenares de generaciones de europeos han considerado natural. No estamos ante un movimiento de "progreso"; estamos ante un movimiento de simple inversión. El propósito de los invasores no es otro que darle la vuelta a todo. ¿Y pueden hacerlo? Moralmente, no. Pero si nadie se opone, ¿por qué no? Y aquí es donde se echa de menos un poco más de nervio ciudadano.

   Por ahí, en la plaza, uno oye de todo. Que si no llegará la sangre al río. Que si ya lo arreglarán las comunidades autónomas. Que si no será tan fiero el león como lo pintan. Que si, después de todo, sólo es una asignatura, que dejará tan poca huella en los alumnos como las demás (¿?). Que, al fin y al cabo, eso que se enseña en Educación para la Ciudadanía es lo que se ve en la calle, y que los niños tienen que ir haciéndose a esas cosas. Excusas de mal pagador. Sobre todo, excusas ciegas, expedientes para escurrir el bulto y no querer afrontar lo esencial, a saber: que no se trata de que se enseñe tal o cual cosa, sino de que pretenden robarnos una porción importantísima de libertad personal. 

 

     Es la libertad

  

   Veréis: uno puede tolerar que el mundo sea una cueva de ladrones, que la televisión se haya convertido en territorio canalla, que los políticos abusen de las esperanzas de la gente (y los banqueros, de sus ilusiones), que los periódicos y la publicidad impongan una forma de ser y pensar decididamente absurda… Uno puede soportar todo eso porque, al fin y al cabo, ante la avalancha siempre es posible clavarse en la puerta de casa, coger el hacha y gritar "no pasarán". Pero lo que uno no puede tolerar es que cojan a tus hijos y les laven el coco al progresista modo. Por ahí no se puede pasar. Porque se trata de vuestros hijos. Y sin embargo, hermanos, lo estáis tolerando. ¿Qué os pasa? ¿Es que no tenéis sangre en las venas?


   A los medios de la derecha religiosa, que admiran el ejemplo norteamericano, les gusta entregarse a ensoñaciones de regeneración, incluso de cruzada. Sueño vano. ¿Sabéis por qué en las sociedades con mayoría católica es impensable, hoy por hoy, un proceso semejante al norteamericano? Porque en los Estados Unidos la mayoría religiosa avanza sobre la base de asociaciones civiles, grupos de ciudadanos, comunidades con una voluntad de presencia política y social; pero aquí, en la Europa cristiana, y más especialmente católica, sólo una minoría exigua de ciudadanos actúa en la sociedad como creyente, el tejido asociativo civil es mínimo o inexistente, su capacidad de presencia social y política es reducidísima, muchos creyentes tienen alergia a la política o carecen de formación, la inmensa mayoría de los ciudadanos opta por la pasividad pública y prefiere delegarlo todo –en parte por tradición, en parte por pereza- en las espaldas de la jerarquía. "Los obispos sabrán qué hay que hacer" es una frase extraordinariamente socorrida. Y los obispos lo saben, claro que sí, pero el problema es que no son ellos quienes pueden hacer, sino los ciudadanos, las personas, y para eso hace falta un grado de compromiso que se diría completamente inalcanzable.      

 

   Por supuesto: este reproche va dirigido a unos católicos que parecen haber perdido por completo el sentido de la libertad personal, pero al menos aquí, entre la grey de los fieles, ha habido voces dispuestas a jugarse el pecho. Mucho peor es la situación ahí fuera, en la llamada "sociedad", donde una muchedumbre infinita de almas grises se muestra dispuesta a tragarlo todo con tal de no someter a agitación su adiposa conciencia. La reacción de los católicos ante la asignatura de Educación para la Ciudadanía es tibia hasta la depresión, pero la actitud general de la sociedad es indiferente hasta la náusea. Hemos llegado a un punto tal de sumisión –al sistema, al dinero, a la comodidad burguesa, a lo "políticamente correcto"- que cuesta un mundo hacer ver a la gente que lo que está en juego es su libertad. Esa es la imagen del tirano de nuestro tiempo: ya no un déspota que te roba la cartera mientras te amenaza con la porra, sino un simpático cacicón que, mientras te rasca la barriga, te roba el alma. Y tú aún vas y te ríes.

   Hay que presentar la objeción de conciencia contra esta asignatura. Es vital. Habría que hacerlo incluso si uno estuviera de acuerdo con los planteamientos doctrinales del Gobierno, porque ni siquiera en ese caso estaría justificado que el Estado se arrogue el derecho a imponerlos por ley. Jünger decía en alguna parte que la verdadera libertad es la que reside en el propio pecho. Esta gente nos quiere abrir el pecho y sacarnos la libertad como se sacaba el corazón en los viejos sacrificios humanos. No. No pasarán. Objeta. Mañana. Ya.

CUANDO EL KGB LLEGÓ A CONTROLAR EL VATICANO

CUANDO EL KGB LLEGÓ A CONTROLAR EL VATICANO

Ángel MAESTRO 

    

     La apertura de los archivos comunistas en Europa del Este lo ha demostrado: los servicios secretos del bloque soviético tenían literalmente tomado el Vaticano. Un solo servicio secreto comunista, el de Alemania Oriental, llegó a tener hasta ¡diecisiete! informadores en la Administración vaticana. Junto a la sede romana, el otro gran objetivo de la infiltración comunista en la Iglesia estuvo en Polonia: el 15% del clero trabajó para los servicios secretos. Asimismo, fue Moscú, sin ninguna duda, quien ordenó atentar contra Juan Pablo II. Y aún falta que los archivos vaticanos arrojen la información que guardan.

 

   Al filo de los años transcurridos desde la caída del muro de Berlín, el descubrimiento de los archivos de la mayor parte de los servicios secretos del Este europeo confirma  el control ejercido por el KGB en el atentado contra el papa Juan Pablo II, en contra de las desinformaciones para desligar al KGB de dicho atentado. Algún sector católico ultraprogresista había llegado a acusar a la CIA de oscurecer la trama para ocultar su intervención. Pero los archivos de los servicios secretos de la República Democrática Alemana han demostrado que las secciones XV/4 y XX/4 de la Stasi disponían en el seno del Vaticano, entre 1969 y 1989, de diecisiete informadores permanentes, en conjunto o sucediéndose en sus funciones. Lo que permitía que los servicios del coronel Gustav Bohnscak dominasen perfectamente la desinformación y las acciones de diversión, con el fin de quemar las pistas que se remontaban hasta Roma.

   Existía también una intrusión permanente en la Ciudad Santa de expertos de los servicios checoeslovacos en materia de escuchas: micrófonos en los muros, los cuadros, las esculturas, los automóviles. Existió igualmente la infiltración de personal laico en la guardia suiza, operación muy delicada, ya que debía realizarse sobre un grupo reducido de poco más de un centenar de personas. Una demostración de ello fue el asesinato en 1998 del matrimonio Eastermann -el  coronel de la Guardia Suiza- que tanta polvareda levantó en los medios informativos, por no citar más que el caso más sonado, espectacular y menos dilucidado.

   Especial relevancia adquiere la infiltración del personal religioso en  el Vaticano y en la Iglesia de todo el mundo, implantando uno o varios agentes, según las dificultades de captación, en una Orden o en una congregación, para facilitar la labor de infiltración en el cuerpo de la Iglesia. Un caso modelo es el del secretario general de la Conferencia Episcopal en Eslovaquia, que desde 1974 a 1989 trabajó para la policía de seguridad del Estado en Bratislava, mientras era secretario del cardenal Milosvav Vik, transmitiendo así a la policía de seguridad y a los órganos del partido la correspondencia más secreta y más confidencial entre Roma y su representante.

 

     Polonia, objetivo prioritario

 

   Pero la atención predilecta y preferente de los "órganos especiales" soviéticos era la prestada por Moscú a la infiltración en el clero polaco, que permitía la mejor observación y  vigilancia desde Varsovia o Cracovia hasta Roma. Un país, ejemplo Polonia, no es ocupado durante cuarenta y cinco años por una potencia extranjera sin que a lo largo de tantos años algunos de los resistentes cedan a los encarcelamientos, a las torturas, a las presiones sobre las familias, y vengan a convertirse forzosamente en agentes o simplemente en informadores del adversario.

   Según el Instituto de la Memoria Nacional de Polonia (IPN), el 15 % del clero polaco fue penetrado, manipulado, utilizado por la policía política (SB), subordinada a su vez a los servicios soviéticos con base en Polonia, como era la norma general en todos países del Pacto de Varsovia. Lo cual no significa que 3.500 cargos de la jerarquía eclesiástica polaca  se transformasen en agentes de Moscú, pero sí que, una vez caídos en las redes de los "órganos especiales", dejaban de ser hombres libres. Algunos, desde las alturas hasta la base, se creyeron simplemente hábiles.

   Los "tocados" rendían cuentas a la policía política con el único objeto de poder continuar su labor sacerdotal. No dudaban que sus medias verdades, sus mentiras, iban a ser transmitidas a un equipo de investigadores capaces de  discernir lo verdadero de lo falso y que, poco a poco, esclarecerían las informaciones y las pistas. De todos modos estaban comprometidos. Por poco culpables que hubiesen sido, más tarde o más temprano la confesión obtenida por sus manipuladores arrojaría sobre ellos una desconfianza permanente.

   Puede citarse el caso del cardenal  Wladyslaw Kulczycki, quien desde 1958 hasta su muerte en 1968 fue miembro del consejo episcopal para el sur de Polonia. Kulczycki fue uno de los que denunció ante Moscú a una de las futuras promesas del clero polaco, Karol Woijtyla, cuando seguía paso a paso desde 1946 una brillante carrera bajo el patrocinio del cardenal Wyszynski.

   Asimismo, León Kieres, presidente del citado Instituto de la Memoria Nacional, ha revelado el papel desempeñado por el padre Konrad Stanislas Hejmo, monje dominico encargado de los peregrinos polacos que deseaban viajar a Roma. Su dossier es de grandes proporciones: 700 páginas y apéndices documentales demuestran su carrera de más de veinte años bajo el nombre en clave de "Hejnal". Fue enviado a Roma en 1979, donde consiguió ser designado director del centro de peregrinos polacos, organizando a la vez la ayuda social a los inmigrantes de su país. Había conocido a quien sería Juan Pablo II, cuando ejercía su ministerio en Cracovia. Hejmo ha negado lo que sobre él presentan los documentos de la policía secreta polaca. También ha asegurado que el Papa conocía perfectamente la vigilancia a la que eran sometidos todos los sacerdotes polacos.

 

     Alemania Oriental, los más eficaces

 

   En la atención prestada a la infiltración en la Iglesia jugaron un papel destacado los servicios de información de la República Democrática Alemana, los más desarrollados y eficaces entre todos los de los países del Este. El gran patrón de la Seguridad del Estado de la RDA, Erik Mielke, y a sus órdenes uno de los hombres míticos de los servicios de inteligencia, Markus Wolf, desempeñaron un importante papel, trascendiendo las fronteras del Estado, en la infiltración en la iglesia católica polaca.

   Bajo la protección de Yuri Andropov los grupos operativos de la RDA comenzaron a actuar en las más importantes ciudades polacas: Varsovia, Poznan, Wroclav (antiguo Breslau), Cracovia, Gdansk (antiguo Dantzig), etc., a la vez que otras unidades de la Stassi, procedentes del Departamento XVIII (Protección de la Economía) y del Departamento VI (Combate contra la Iglesia) instalaron también polos de información en todo el país.

   Esta operación consideraba a Polonia como un país a conquistar, o más propiamente reconquistar, ya que las ordenes de Berlín-Este, aprobadas por Moscú, señalaban que había que penetrar en el propio partido comunista, las fuerzas armadas, el ministerio del Interior y hasta los servicios de seguridad, en tanto que las células de la Alemania del Este intentaban reclutar colaboradores aptos para, cuando la ocasión lo requiriera, preparar un golpe de Estado en Polonia.

   El general del KGB Vadim Pavlov, "residente" del KGB en Polonia y uno de los especialistas más destacados de los "órganos especiales" soviéticos, advertía continuamente a Moscú de la creciente extensión de los movimientos de oposición. También señalaba cómo la policía secreta polaca y, aparte, el KGB con sus propias redes, trabajaban con gran rendimiento en la infiltración en la corriente popular activamente oposicionista, lo que hoy día algunos calificarían como "populista": el sindicato Solidarnosc.

   Entre los muy diferentes grupos que componían Solidarnosc llegó a haber minoritarios  de origen trotskysta y maoísta, ciertamente anti-religiosos, pero que se integraron en la corriente activa. En esa amalgama de  grupos, con sus líderes y jefes, figuraba un profesor e historiador, Leszek Moczulski, quien preconizaba que el mejor medio de sabotear el poder de Varsovia y de Moscú no era el de la lucha armada, sino "la revolución en la revolución", es decir, la huelga en las fábricas, en las minas y en las empresas en nombre de los derechos sindicales. La economía polaca estaba estrechamente ligada a la de la URSS, por lo que ésta sufriría las consecuencias. Pero Moczulski mantenía un doble juego, pues a la vez estaba controlado por el servicio de información militar soviético, el GRU.

   Los agentes de Mielke y Wolf, siempre con el respaldo de Moscú, activaron las misiones de sus agentes situados en los servicios de información checoeslovacos, húngaros y búlgaros. El conjunto de la operación -hay que insistir en la imprescindible autorización de Moscú- fue subvencionado mediante un apartado especial enmascarado en el presupuesto de la RDA. El Departamento XXII de la Stassi (Lucha Antiterrorista) recibió una orden de Mielke de nueve páginas exigiendo su actuación, entre otros frentes, respecto a la Iglesia Católica. A partir de ese momento la intrusión alemana- oriental se intensificó funcionando como una máquina bien engrasada.

 

     Matar al Papa

 

   El Papa, de forma reservada, no cesó de intervenir, y los servicios soviéticos no lo ignoraban. Michel Atlas, controlador de los temas de colaboración de los servicios secretos polacos con los de la Alemania Oriental, comunicó que, según informaciones fiables de sus servicios en el entorno del propio Juan Pablo II, no se produciría en Polonia una huelga general, a condición de que las fuerzas del Pacto de Varsovia no interviniesen. Breznev aseguró que no habría intervención armada si la huelga se suspendía. El cardenal Wyszynski transmitió a Walesa la orden del Papa de suspender la huelga.

   Todo esto se desarrollaba entre bastidores, pero en Moscú el compromiso forzado no fue aceptado sino en apariencia. Se veía cada vez con mayor preocupación cómo el Papa actuaba como un protector de los que actuaban contra los intereses de la Unión Soviética, realizándose en Polonia una gran parte de la materialización de los mismos, recibiendo informaciones muy preocupantes de los guardianes alemanes orientales allí destacados.

   La obstrucción papal significó la sentencia de muerte contra el Papa. Ante una orden de tal trascendencia, sólo el Politburó podía autorizar su ejecución, rebasando con mucho las atribuciones del KGB. El presidente del KGB, Yuri Andropov, recibió el apoyo del jefe de las fuerzas armadas, el mariscal Ustinov, y especialmente del gran inquisidor, Mijail Suslov. Suslov fue un verdadero hacedor de reyes y, si no hubiese sido un hombre de salud delicada, podría haber alcanzado el liderazgo soviético.

   Tras la caída del Muro de Berlín, Polonia ha sufrido enormes presiones procedentes no sólo de Rusia, sino de la izquierda europea y de liberales norteamericanos, con el objeto de paralizar cualquier dossier que afectase al pasado comunista. No era cuestión de un nuevo Nurenberg del comunismo, cual voces como la de Vladimir Bukovski solicitaban, pero solamente para los chekistas, sin la intervención de los cuales el Gulag no habría existido desde 1917.

   Será necesario que un día los archivos del Vaticano revelen cómo, durante un cuarto de siglo, al menos dos docenas de informadores de Moscú y de sus filiales hicieron su nido en los diversos dicasterios y congregaciones de la curia del Vaticano. Sólo entonces podrá calibrase en su verdadera magnitud el papel de la subversión inspirada por los órganos rectores del  partido comunista de la Unión Soviética, y cómo fue introduciéndose en la Iglesia. Hace ya muchos años, Pío XII había dejado a sus colaboradores la tarea de denunciar el origen y los medios del movimiento Pax, principal responsable de que la apertura del Concilio Vaticano II sirviera para tender lazos con el marxismo.