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INMIGRACIÓN, CAPITALISMO, PROTECCIONISMO E IDENTIDAD. EL CASO ESPAÑOL

INMIGRACIÓN, CAPITALISMO, PROTECCIONISMO E IDENTIDAD. EL CASO ESPAÑOL

Informe Verstrynge sobre Inmigración

 

"¿Y si ese encarnizamiento de los de arriba en obligar a los de abajo a abrir los brazos  [a la inmigración] no fuese más que una nueva modalidad del desprecio de clase? La cuestión de la inmigración es la que expresa en toda su profundidad el divorcio entre las elites y la Nación".

Christine Clero "Le cri étouffé des petits blancs", en la Revista Marianne, 24-XI-06.

 

     LA MUERTE DE LA INMIGRACIÓN.

 

   Es cierto (y sabido) que, cuando amenaza crisis económica, de pronto los medios de comunicación comienzan a mostrar mozas dotadas de esplendidos caracteres sexuales segundarios; mensaje subliminal, vaya, para indicar a las féminas que lo bueno es la maternidad, el hogar y... dejar puestos de trabajo libres para los varones. Ahora es extremadamente revelador (y alarmante) ver como el concepto de raza y su utilización en las ciencias sociales vuelven al galope. ¿Es para separar los que deben ser privilegiados de los demás? Por ejemplo, se comenta la aparición de un libro de Didier y Eric Bassin titulado "De la question sociale a la question raciale?"(1). Un paso importante desde que, en su libro "Face au racisme" (2), P. A. Taguieff subrayara que "la incapacidad de una determinada izquierda progresista para pensar el renacimiento de los estereotipos xenófobos y antisemitas..., y el ascenso del Front Nacional, precisamente han permitido tomar conciencia de las ilusiones y de los límites de la acción antirracista tal y como ha sido llevada hasta ahora... La lucha contra el racismo o la xenofobia... no puede ya obviar trabajos e investigaciones de las ciencias sociales... Esto es un aviso a los antirracistas del futuro: un día, tendrán que adaptarse". Jean Birnbaum, a su vez, explica que "hoy el movimiento antirracista conoce una crisis sin precedente... Algunos investigadores sociales intentan considerar no ya el ... sino la como representación colectiva y como categoría ya inobviable:... Lo que era ocultado se ha tornado omnipresente, lo callado es hoy un lugar común... [Se habla de] recolocar el hecho racial en primera fila y ello por dos motivos: por una parte, se asiste a la liberación de un discurso tendente a la estigmatización de tal o cual población en función de sus orígenes o de su color de piel... Por otra parte, hay que reconocer que los mismos marcadores identitarios pueden, a la inversa, ser utilizados para luchar contra la discriminación" (3). Concluye Taguieff que "la raza se ha transformado en un arma política, utilizada por los actores para defender intereses, atraer electores, reivindicar posiciones y consolidarlas".

 

   Lo cierto es que, el 06-XI-2006, el diario británico "The independent" publicaba una "carta étnica de Gran Bretaña" en la que distingue entre "blancos"; mestizos "subdivididos en hijos de blancos y negros del Caribe", ídem "de África", de "blancos y asiáticos", y "otros de origen mixto"; "asiáticos o ingleses de Asia", subdivididos en iraníes, paquistaníes, blangladíes, y otros; "negro o ingles negro", subdivididos en caribeños, africanos, y otros origen negro; "chinos y otra población étnica", subdivididos en chinos, y "otros"... Y así ya están identificadas, por ejemplo, las zonas donde hay más paquistaníes (el barrio de Frizinghall, en la ciudad de Bradford: 73% de la población), judíos (en Salford), mestizos (Princes Park, en Liverpool: 11%).

   Y en la misma dirección se va en Francia: la encuesta del INSEE (o sea la Seguridad Social) se prepara, en el futuro, a "recoger informaciones sobre el origen de las personas, las pertenencias étnicas declaradas y los factores discriminatorios (color de la piel, acento, prácticas alimentarías, etc)". Y es que, como afirma la socióloga Dominique Schnapper, "el establecimiento progresivo de estadísticas étnicas se ha tornado, sin duda, inevitable". El propio Presidente de la República, Sarkozy, se ha declarado "favorable a la mención de los orígenes tanto en las empresas como en las estadísticas de delincuencia" (4).

   Igualmente, en los USA, y ya desde el año 2000, se pregunta si la persona es "Spanish/Hispanic/Latino" o "Puerto Rican", o bien "Mexican, Mexican Am, Chicano" o "Cuban", y si son de raza blanca, o "Black, African Am, or negro" etc, etc, etc. En Holanda a su vez se pide, en el censo, el lugar de nacimiento del censado más el de los dos progenitores.

 

   Es cierto que, en algunos casos, hurgar en el origen racial se ha debido originariamente a los efectos de la concesión de conocer la situación e importancia de las minorías raciales discriminadas a afecto de compensaciones administrativas y de otro tipo; pero, en otros casos, el mensaje es claro: dejar de escuchar a los que afirman (inmigraccionistas de extrema izquierda, liberaleslibertarios, y determinados neo-liberales ultras) que no hay que hacer nada para impedir la inmigración salvaje pues de lo que se trata, con la inmigración, es de un aspecto más de la mundialización neoliberal, y que la inmigración salvaje no sería rechazable si de lo que se trata es de cambiar el mundo. Pero hoy, prohibir las regulaciones masivas y regular el flujo migratorio se esta transformando en un imperativo político, económico y social (cuando no incluso también religioso); y, cuando eso no es posible, se termina procediendo a repatriaciones cada vez más intensas (caso de Europa), o masivas (caso de Malasia, por ejemplo), o edificando muros y vallas (USA, España,...), o/y zonas tampón (por ejemplo el Maghreb ante de la frontera sur de la UE).

   Demasiado Estado o demasiado mercado matan, respectivamente, al Estado o al mercado... y demasiada inmigración matará, tarde o temprano, a la inmigración, previo pase por cerrojazos, broncas, enfrentamientos étnicos, y lepenización de las mentes. Así, según sondeo de TNS-SOFRES (5) 26% de los franceses "se declaran de acuerdo con las ideas de J. M. Le Pen... y sólo un entrevistado de cada tres franceses juzga sus posiciones inaceptables...".

   Tomemos ahora el caso español: 5 millones de españoles se estima que emigraron a América Central y del Sur posteriormente a Colón. La misma cifra ha entrado en España en los últimos 5 años; sólo que tan sólo a España, y no a las dos terceras partes de un inmenso continente. ¿Entonces? Siendo el pueblo español un pueblo acogedor, consciente de haberse instalado, a veces violenta y masivamente, por todo el ancho mundo, es lo cierto que "demasiado es demasiado", tanto en cantidad como en velocidad de los flujos. Y no es exagerado pensar que, para cada vez un mayor número de españoles, esta inmigración es tan masiva que recuerda el aserto de Jordis Lohausen (6): "Una inmigración puede sustituir una invasión" (7).

 

   Van cambiando las percepciones, y de forma inquietante pero lógica. Porque a los españoles nos van a malograr. Por ejemplo: Sobre si los inmigrantes pueden traer sus familias, la respuesta es, generosamente, "si" para el 73%; acceder a la educación pública, generosamente: 92,5%; tener asistencia sanitaria gratuita: generosamente 81·%; obtener un puesto de trabajo en igualdad de condiciones que los españoles: generosamente 86,4%, etc. No nos importa mucho, generosamente, que lleguen a ser a nuestros jefes o casarse con un familiar nuestro, o que vayan a los mismos colegios que nuestros hijos... Sí, pero, cuando en el Barómetro del CIS de Noviembre de 2005, la inmigración era el tercer problema (detrás del paro y del terrorismo), en el de Septiembre del 2006, se transformó en el primer problema (casi el 60%), el segundo el paro, y el tercero la vivienda (pero es que ambos tienen que ver con la cuestión migratoria). ¡Cuanta ceguera frente hacia donde nos encaminamos! Pues ya en el Barómetro noviembre del 2005: 1) el 92,9% de los españoles consideraban que los inmigrantes eran, entre "bastantes" y "demasiados"; 2) 6,8% consideraban que había que permitir la "entrada libre" frente a 90,7% que se muestra partidario de algún tipo de limitación. Y sin embargo la clase dominante, claramente apoyada por patronales, sindicatos, y medios de comunicación, no sólo no se da por aludida, o escurre el bulto, sino que insiste una y otra vez en que lo que la "sobreinmigración" no sólo es "inevitable", sino "beneficiosa"...

 

PRIMER MITO: "TODOS CONTENTOS".

 

   La inmigración se hallaría, dicen, en el origen del crecimiento español. En realidad, el agente principal del crecimiento español ha sido el ingreso en la UE, el 01-01-1986. Desde entonces hemos crecido 20 puntos, es decir, un punto por año. Como señala Concha Martín (8) "buena parte de los avances se explican por los fondos a los que España ha podido acceder y que suman más de 150.000 millones de euros en estos últimos 20 años". Financiación de la agricultura, de las infraestructuras, ayudas a empresas, al desarrollo regional, a la cohesión, a la formación: una auténtica lluvia de dinero que hay que sumar a algo menos aludido (y por ello menos conocido): los latigazos económicos provocado por el acceso del mercado europeo, la devolución de la moneda, cuando se pasó al euro, y además por los colosales déficits y endeudamientos tanto de las autonomías como de los municipios (9). No significa esto que el aporte económico de la inmigración haya sido despreciable pero, como veremos, ha sido mucho menor de lo que afirma el "molinillo de rezos" del "pensamiento cero", y con muchas más disfunciones de lo reconocido... De hecho hay toda una mitología sobre la inmigración, sostenida tanto por la izquierda "bien pensante" "caviar", y por las clases dominantes y... también por las ONG, tan atentas ellas a un mercado tan expansión como es el de los pobres, de allá y de acá (10), tan en expansión y tan rentable a la hora de mamar de los presupuestos estatales.

 

SEGUNDO MITO: "LOS INMIGRANTES VIENEN A DESEMPEÑAR TRABAJOS QUE LOS AUTÓCTONOS YA RECHAZAMOS"

 

   Falso.Vienen a desempeñar trabajos que están muy mal pagados. Si la remuneración fuera decente, esos puestos de trabajo estarían ocupados por los españoles o por los "comunitarios". Y cualquier sociólogo sabe que (desgraciadamente) el estatus social está hoy prácticamente determinado por la remuneración (antaño lo era por el prestigio social). Lo bien pagado es lo hoy valorado, y no es abandonado a terceros. Comparen ustedes estas dos noticias, 1) "Uno de cada tres nuevos médicos en España ya es extranjero" (11); y 2) "Mil médicos españoles emigran cada año mientras las autonomías fichan a extranjeros" (12). Y no es sólo aquí: afirma Heidi Przybyla (13) que, en los USA, "un creciente número de economistas no cree que los estadounidenses no estén dispuestos a aceptar empleos modestos; son los salarios, y no el trabajo en si, lo que los mantienen al margen. Los estudios de esos economistas demuestran que muchos estadounidenses quieren los empleos que toman los inmigrantes, sólo que no pueden aceptarlos por las menguantes pagas y prestaciones.... [Por todo ello] la idea de que se necesitan personas para cubrir los empleos que no aceptamos es una locura".

   Pero, y además (y seguimos siendo los españoles "buenos chicos" pues, en el Barómetro de Noviembre de 2005, tan sólo el 47% pensaban que "por lo general, los sueldos bajan como consecuencia de la llegada de personas que vienen a vivir y a trabajar a España"), es evidente que la inmigración tira los salarios a la baja (14). Hasta hace poco había una relación inversa entre la desigualdad interior y la exterior. Así, 1) la Francia de Luís XIV no tenía un nivel de vida medio inferior del Imperio chino, pero en ambos países la desigualdad interior era brutal; 2) la desigualdad se redujo en Europa durante la era del Keynesianismo, a la par que aumentaba la desigualdad entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado. Hoy, da la casualidad de que, aumentan simultáneamente la desigualdad interior y entre naciones.... Pues bien: en ese proceso mucho tiene que ver la inmigración, y (como veremos) también las deslocalizaciones. Es sabido que existe una ley en economía de libre-cambio: los salarios tienden a alinearse sobre aquellos pagados en los países en los que peores salarios se pagan. Súmese a eso el hecho de que la inmigración permite importar los salarios bajos de los demás y se podrá comprender por que el salario medio de los españoles no ha aumentado desde ¡1997! El obrerito español (y europeo) ha podido ser "calmado a la fuerza" en sus reivindicaciones, antaño mediante un ejercito nacional de parados, y hoy por uno mundial. De ahí la felicidad de las patronales por una parte, y de los sindicatos "compradores", vendidos (15), por otro: en el primer caso, producto de una miopía económica drástica pues salarios más bajos implican demanda global deprimida (excepto endeudamiento de las familias hasta las cejas, caso de España; pero ¿por cuánto tiempo sostenible?) y, lo que es peor para los patronos, freno a ganancias reales productividad. Así, explica Guillermo López Casanovas, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, que hay que rechazar la idea de que la inmigración aumenta la productividad: "La mayoría de los inmigrantes trabajan en sectores de productividad débil y en peor forma de toda la UE. La llegada de inmigrantes permite quizá evitar que algunas fábricas cierren, pero sólo hace retrasar la solución del gran problema de la economía española, a saber la productividad. Sin la inmigración, el necesario proceso de adaptación ya habría comenzado". Mismo sonido de campana desde Xavier Salai Martín, de la Universidad de Columbia: "los inmigrantes, cuando llegan aquí, empujan los salarios a la baja e interrumpen las evoluciones tecnológicas" (16). En cuanto a los sindicatos, favorecer sistemáticamente a los inmigrantes, o sea alinearse sobre la patronal y aceptar la competencia desleal para con el trabajador autóctono en material salarial, les conducirá, no a lo que ellos creen (a aumentar la afiliación o a compensar las pérdidas de la misma), sino a perder la base estable nacional, europea, sobre la que se asientan. Corren hoy los sindicatos por la misma pendiente de una izquierda por la que es cada vez más difícil hacer votar a las clases obreras....

 

TERCER MITO: "ACOGIENDO LOS POBRES DE LOS PAÍSES EMISORES, CONTRIBUIMOS A ALIVIAR, ALLÁ, ADEMÁS DE COYUNTURAS NEGATIVAS PERSONALES, COYUNTURAS NEGATIVAS NACIONALES".

 

   Si la inmigración impide, acá, la mutación necesaria en la productividad, impide en parte allá, es decir en origen, el necesario despegue económico y científico. Y ello porque esos países son sangrados de los mejor de sus cuadros... Porque no son aquellos con una mano delante y otra detrás los que mayoritariamente vienen acá, sino los que están formados (a costa del erario público) y los que tienen capacidad (individual, grupal, o familiar) de generar el excedente con el que pagan el cayuco, al traficante,... y al funcionario del Estado que mira para otro lado. En otras palabras, como afirma Ángel Aranda (17), dando cuenta del "Estudio sobre Inmigración y Transformación Social en España" (18): "Sorprendentemente, y contrariamente a lo que suele pensarse de forma generalizada, la pobreza de los inmigrantes no es un factor predominante a la hora de trasladarse a miles de kilómetros de distancia con la esperanza de iniciar una vida mejor". De hecho, según los catedráticos Enrique Argullol y Guillem López (también de la Pompeu Fabra, de Barcelona), "los inmigrantes que se asientan en España no son los más pobres de sus países. Cuando más pobre se es, menos se emigra"....

 

   El drenaje de cerebros: En cuanto a la formación, el 20,7% de los inmigrantes a España la poseen universitaria (contra 23,2% en los autóctonos) (19)". Y se trata de un fenómeno generalizado: El informe "International Migration, Remittances & Brain Drain" del Banco Mundial (20), afirma que "una proporción importante de las poblaciones con educación de los países pobres abandonan estos, lo cual es particularmente preocupante en ámbitos tan cruciales como la salud o la enseñanza" (21). El daño provocado a los países de origen puede reflejarse en la noticia de que hay más médicos de Malawi en Manchester que en todo Malawi... ¿Suplen las remesas esa hemorragia?

 

CUARTO MITO: "LOS INMIGRANTES APORTAN MÁS DE LO QUE CUESTAN".

  

   Falso doblemente, ni con carácter inmediato, ni a término, es cierta esa afirmación. Y además, depende de "¿para quién?". Es evidente que, si a largo plazo, los inmigrantes frenan los incrementos de productividad, a corto plazo son muy rentables para el capital, tratándose de mano de obra barata, sumisa y paciente. Ello por ahora; porque téngase en cuenta que con la generación aquí nacida, o aquí traída desde la infancia, el panorama variará considerablemente, acabándose (véanse Francia y sus suburbios) lo que para muchos suple el "mito del buen salvaje". Tomemos esta afirmación de H.M. Enzensberger (22): "Nadie emigra sin promesa. Antaño, lo que vehiculaba la esperanza eran las leyendas y los rumores. La Tierra Prometida, la Arabia feliz, la legendaria Atlántida, el Dorado, el Nuevo Mundo: tales eran los relatos mágicos que incitaban a las masas a emprender el camino. Hoy, son sustituidos por la imágenes... que la red mediática planetaria manda hasta el último pueblecito del Tercer Mundo". Ahora bien, aquí reside uno de los factores que explicarían la relación real, existente, entre sobrecriminalidad y sobreinmigración.

   Porque ese mundo ideal descrito es ficticio también en este caso. Volvamos a Enzensberger (pág. 25): "Dichas imágenes contienen aún menos realidad que las leyendas de moda en el inicio de los tiempos modernos, pero su efecto es incomparablemente más potente. En particular, la publicidad es vista..., en el Tercer Mundo, como la descripción fiable de un modo de vida posible". Con consecuencias muy graves. Porque ¿qué pasa con los hijos de los inmigrantes, aquí instalados? Se tratará de personas que, mentalmente, han pasado de agradecer (más o menos), a exigir (más), y ya no se conformarán con un "salario de clandestino". Y, o bien obtendrán más que aquello con que sus padres conformaban, o bien tenderán a la sobredelincuencia, generando por cierto un incremento del gasto público y privado en materia de lucha contra la delincuencia, pero también en otros ámbitos...

 

   Y con la cuestión de la inseguridad estamos entrando en si la inmigración es un gran negocio no sólo para el capital, sino también para él español de a pie. Ya hemos visto que se disparan, por la inmigración, los gastos públicos en materia de seguridad ciudadana y justicia (23). También lo harán en otro ítem como es la sanidad. Lo harán vía muchos factores, pero en particular por las interconsultas y los medicamentos; y si no se incrementa el gasto (porque se comprima), entonces asistiremos a una degradación de la asistencia sanitaria: de hecho las listas de pacientes de muchos médicos de la Seguridad Social no recogen aquellos numerosos enfermos carentes de tarjetas sanitarias. Lo mismo acontece con la enseñanza en la que hay que gastar mucho más si queremos detener la caída en picado del nivel en las escuelas públicas a pesar de los esfuerzos desesperados del profesorado. El caso de Madrid es perentoriamente ilustrativo: La población inmigrante en Madrid representa el 12,1% del total. Sin embargo, consume el 46% de la factura en programas sociales de la región, entre los que se incluyen prestaciones por desempleo. El fomento del alumno extranjero cuesta anualmente 2.976 euros, cien más que un nacional (24).

 

   Siete factores más empeoran el panorama:

     1º. En breve, y como es lógico, la parte de la Europa Central ingresada en la UE detraerá una cantidad cada vez mayor de los fondos que hasta ahora eran destinados prioritariamente a España.

     2º. El Sistema Impositivo español es, de hecho, cada vez más regresivo. Por ello, los sobregastos derivados de la inmigración serán financiados, sobre todo por lo que paguen las clases medias y bajas (y no por las clases altas, que son, además, las más beneficiadas por la inmigración).

     3º. Cada vez más el paro recae sobre los inmigrantes, y (recuérdese el punto anterior) se disparan los gastos que los demás tenemos que financiar para cubrir el seguro de desempleo. Ya Guillem López Casanova (otra vez de la Pompeu Fabra) (25) señaló recientemente que no sólo "sin la inmigración el proceso de adaptación [de la economía española] ya se habría iniciado, [sino que] a la inversa, acumulamos hoy una población en edad laboral que, en caso de crisis puede tornarse un problema". Pues bien éstas son las últimas noticias: "Casi la mitad de los nuevos parados en noviembre [del 2006] eran extranjeros... El paro se ha concentrado en sectores con gran presencia de inmigrantes (servicios y construcción)" (26). Y así seguirá y se incrementará.

     4º. Y no digamos ya la sangría que se prepara cuando haya que pagar transferencias afuera de nuestras fronteras por las pensiones de jubilación.

     5º. En cuanto al tan cacareado aporte de los inmigrantes frente al déficit de la Seguridad Social, el caso de Madrid es definitorio: los inmigrantes suponen un 12% de los afiliados a la Seguridad Social, pero sus cotizaciones apenas llegan al 6%....

     6º. Y, además, lo que pagan los inmigrantes como fiscalidad es mucho menos de lo que suponen como gasto. Según Fernando Merry del Val y Lucía Figar (en una investigación para las Consejerías de Economía e Innovación Tecnológica y de Inmigración, ambas de Madrid) (27): "el aporte global de los inmigrantes residentes en Madrid a la Hacienda estatal ascendió a 1.115 millones de euros en el 2005; mientras su gasto en servicios sociales, sanidad y educación se elevó a 1.374 millones". O sea que "el aporte fiscal que realizan los inmigrantes es exiguo: cada inmigrante paga una media anual de 1.468 € en concepto de IRPF, IVA y cotizaciones a la Seguridad Social, mientas que sus gastos en servicios sociales, sanidad y educación ascienden a 2.097€. Por tanto, cada extranjero genera un saldo negativo de 629 € anuales a las arcas públicas".

   Añadamos a esto que si la cesta de la compra media española es de 6.577€, la de un inmigrante apenas rebasa el 50% de aquella; en ese aspecto no contribuyen sensiblemente a la inflación, pero tampoco al consumo. Sí que está claro, sin embargo, que en el sector de la vivienda, el españolito medio sufre la presión inmigratoria: durante el primer trimestre del 2006, un 13,41% de los pisos fueron comprados por extranjeros, contribuyendo a disparar los precios del metro cuadrado.

     7º. Atención al gasto público "no cuantificable": porque aumentos de la población inmigrante tan brutales como el sufrido por España, y además en un tiempo record, suponen una auténtica explosión de inversiones en carreteras, conducciones de agua y gas, urbanizaciones, nuevos colegios, hospitales y centros de salud, comisarías, juzgados, prisiones, ayudas especiales a extranjeros (guarderías, comedores, ayudas para la educación...) (28).

 

   Pero insistamos sobre la cuestión de las ayudas y de las remesas: en julio del 2006, el número de parados extranjeros era de 133.109 personas, o sea un 21,6% más que un año antes; sin embargo el aumento de las prestaciones percibidas había aumentado (en el mismo plazo) un 33%. La importancia relativa en el gasto total pasó del 4,3 al 5,2%. Pero hay que algo peor: porque si lo percibido en concepto de paro sirviera para sostener el consumo interior, el problema sería menor. Sin embargo, en realidad, una parte considerable tanto de los salarios, como de los seguros de desempleo percibidos, sale para el extranjero bajo forma de remesas. Que ello sirva para paliar, al menos parcialmente, en el país emisor la hemorragia de personal formado a expensas del mismo (29) es una cosa sin duda menos desagradable que la desinversión relativa que suponen para España esas transferencias de capital. Se sabe que, en el mundo, las transferencias financieras de los inmigrantes "se han multiplicado por más del doble en 10 años y alcanzan ahora 150.000 millones de dólares según cifras oficiales (en realidad más), es decir, dos veces el volumen anual total de ayudas al desarrollo" (30). En España, en el 2004, de una masa de 20.000 millones de euros percibidas en concepto de salarios, una estimación por lo bajo daría 8.710 millones transferidos lo cual nos sitúa en el octavo lugar en el ranking de países transferidores (31), pero ¡el primero en la UE!: en el 2004, las remesas que de aquí salieron supusieron 3.258´3 millones de euros, es decir más de un tercio más que las que salieron de Alemania, y más del doble de las francesas. Cuando el peso en el PIB de nuestras remesas es de 0,39% (frente al 0,09 de Alemania y el 0,08 de Francia), el incremento de las remesas en los últimos cinco años ha sido de 14,9% (cuando en Francia ha disminuido en un 0,8%) (32). De lo que acabamos de describir, se puede pensar que es una moralmente justa compensación por el daño causado al país de los inmigrantes; pero objetivamente, para nosotros, se trata de una desinversión....

 

QUINTO MITO: "LOS INMIGRANTES TIENDA A REJUVENECER LA POBLACIÓN Y, POR ELLO A ASEGURAR NUESTRA VEJEZ".

 

   Realmente aquí coexisten (y se alimentan mutuamente) dos mitos. O mejor una estafa y un mito. Comencemos por la estafa: se nos dice que corresponde a la población activa mantener a los que dejan de trabajar. ¿Sólo a ella? Es decir, ¿no tienen nada que aportar las enormes ganancias de productividad de las que año tras año se beneficia el capital? Por ejemplo: si hace 20 años se necesitaban tres turnos de 8 horas para producir 300 automóviles, y hoy tan sólo se necesita uno. ¿Nada tiene que ver esa empresa en el mantenimiento de los ya inactivos? Es decir, a productividad mayor obtenida por las empresas ¿no corresponde mayor obligación social? Por lo visto, al trabajador toda la obligación, pero al capital "si te he visto no me acuerdo...."

   Ahora el mito: a saber la mayor natalidad de los inmigrantes. De hecho, estos se adaptan muy rápidamente al patrón dominante de la madre española. Es decir dos hijos por pareja como media. Contribución a una sobrenatalidad: prácticamente nada. Y, de hecho, las parejas inmigrantes adoptan ese patrón de comportamiento por los mismos motivos que las parejas españolas: no se hacen hijos con salarios bajos y con inestabilidad laboral. Pero, además, ese alineamiento sobre el patrón dominante no se consigue por la vía, barata, de la contraceptación, sino por la cara, del aborto. Así casi la mitad de los inmigrantes que abortan lo habían hecho ya antes al menos dos veces. Peor: el 10% de las inmigrantes que abortaron ya lo había hecho entre 5 y 10 veces más antes, a lo largo de su vida. Y eso no son los datos reales, pues muchas irregulares recurren al aborto clandestino. Resultado: entre el 40 y el 50% de los abortos practicados en España corresponden a inmigrantes (33).

 

Dos realidades futuras (si se permite).

 

   Demasiada inmigración, hemos dicho, matará la inmigración. Y será entonces el momento de volver a planteamientos inmigratorios mucho más selectivos (34). Pero esas compuertas en muchos países abiertas de par en par (35) nos van a dejar dos lamentables herencias. La primera es la evolución divergente, aquí, de la situación del obrero y del patrono. Asemejan una autopista, es decir de doble vía, donde se circula en paralelo pero en sentido inverso: el obrero hacia atrás y el patrono hacia delante. Este último se apoya en la complicidad del Estado, de los sindicatos, del poder mediático y del eclesiástico para ganar dinero como nunca. Y como con la inmigración clásica parece no bastar para detener esa bulimia de ganancias, pues les llevamos las empresas a casa: así en España según noticia del 04-12-05 "los beneficios empresariales siguen creciendo más del 20% mientras la economía crece un 3,5%..."(36), pero un tal Instituto de Estudios Económicos "ligado a la CEOE".... recomienda a las empresas que se trasladen a países con costes más bajos" (37). Aquí, en España, o no hay datos o, sencillamente, no los dan; pero en Francia han quedado muy tocados por las deslocalizaciones sectores como el textil, la vestimenta, y el cuero, los electrodomésticos y el electrónico y se calcula la disminución de puestos de trabajo desde 1.270.00 en 1980 a 670.000 en el 2002 (38).

 

   Habitualmente, los inmigrantes son los primeros en poner el grito en el cielo cuando se habla de restringir la inmigración, y, sin embargo, una inmigración excesiva les perjudica tanto como al trabajador nacional. No es sólo que el salario del nacional esté estancado, sino que, además en el 2005, el sueldo real de cada extranjero cayó un 2%. Pensando en toda Europa, escribe Serge Maury (39), que "alentar irresponsablemente una inmigración masiva constituye un crimen cara a millones de inmigrantes ya instalados, en situación legal o no, cuyas condiciones de existencia de vivienda, de trabajo constituyen un escándalo. Toda nueva explosión migratoria hace retroceder sus posibilidades de acceder a una vida decente".

 

   Segunda gran cuestión: el racismo. Y una cosa es condenar el nazismo por lo que fue, es decir, un régimen autoritario, xenófobo e imperialista, y otra cosa tragarse todo lo que la propaganda de la postguerra ha dicho sobre él. Por ejemplo, el antisemitismo antijudío fue central en el nazismo pero, créalo o no el lector, el nazismo incorpora el racismo en general como un elemento más, y no central. Y, sobre los trabajos del báltico Alfred Rosenberg empeñado en demostrar la superioridad de la "raza germánica", es conocido el sarcasmo de Hitler según el cual "Cuando Roma era ya Roma, los germanos aún vestíamos pieles de oso" (40). Y no se conocen restricciones impuestas a los/as ciudadanos alemanes para contraer nupcias con los demás ciudadanos europeos excepto la chorrada de ser "arios". Paradójicamente sin embargo, se equivocaba Maurice Bardeche, el mayor teórico del fascismo en la postguerra (41), cuando afirma que nunca se había visto no quedar nada de un régimen que fuera tan popular. Nos guste o no: algo quedó, quizá porque responde a un elemento básico de la biología del comportamiento, cual es la llamada "ley de proximidad genética". Y ésta nos dice que el grado de sacrificio para con otra persona está en función directa de la similitud genética. Es decir, que excepto sometiéndose a un autocontrol decidido, primero cuido a mis hijos, luego a sus primos, y sólo en tercer lugar al vecinito de la esquina. El racismo lo llevamos pues en los genes, nos guste o no. Y combatirlo requiere un nivel de conciencia y de voluntad no desdeñable. Pero, si lo llevamos en los genes, significa que cualquier error, cualquier abuso, cualquier sobrepasamiento o descuido le beneficia. Y por ello el racismo parece la única herencia del nazismo destinada a sobrevivir, y a expandirse si no se la controla, y a hacer inútiles los esfuerzos en contra si se dejan crear condiciones objetivas favorables para su alimentación. Más aún: cuando se produce sobreinmigración, se produce esa cosa tan aparentemente inesperada como la que describen Sami Nair y Enzensberger Nair: "el inmigrante, una vez integrado se vuelve... intolerante hacia los extranjeros e inmigrantes que llegan posteriormente". Enzensberger: "Dos viajeros en un comportamiento de tren... Están confortablemente instalados, como en su casa... Las plazas libres están ocupadas por periódicos, abrigos, bolsas. Se abre la puerta y entran otros dos viajeros. Manifiestamente existe repugnancia en apretujarse, en liberar los asientos libres y espacio para las nuevas maletas. Los dos primeros viajeros, aunque no se conozcan, manifiestan una sorprendente solidaridad. Frente a los recién llegados, se comportan como un grupo. Se está disponiendo de su territorio. Cualquier que en él penetra es considerado un intruso. Se sienten naturalmente como la gente del país, del que reivindican la totalidad del espacio. No es una visión racional de las cosas. Pero está muy anclada en ellos. [Sólo que] he aquí, ahora, que otros dos viajeros más abren la puerta del comportamiento. El estatus de los dos que previamente han llegado se modifica en el mismo instante. Eran intrusos, marginales; helos aquí, de pronto, transformados en autóctonos. Desde ese momento, forman parte del clan de los sedentarios, propietarios del compartimiento, reivindicando todos los privilegios que se atribuían los predecesores. Paradójicamente defienden así un territorio [y] no sienten la menor simpatía por esos últimos llegados.... Téngase en cuenta que todo el proceso está condicionado (a la postre, determinado) entre otros, pero con especial inmediatez, por la capacidad del departamento... variable en función, volvamos a tierra, de factores económicos a su vez condicionados por la no tendencia al empobrecimiento per cápita de los ocupantes "instalados" e incluso por la no tendencia a la merma de sus expectativas" (42). Por ello es por lo que cada vez más inmigrantes en Francia votan por Le Pen o por Sarkozy.

 

   Las gentes de a pie piden protección para el Pueblo frente a la mundialización y sus consecuencias (inmigraciones y deslocalizaciones masivas; arbitraria circulación de capitales; sometimiento de los bancos centrales a los imperativos del mercado, es decir a los 2000 nombres de oligarcas dominantes), y ello es absolutamente normal. Y si defender ese punto de vista es populismo o/y proteccionismo ¡pues bienvenido sea! Alguien tiene que contraponer los intereses del pueblo a los de las elites. El peligro no reside en defender al Pueblo, que falta hace, sino en qué se entiende por éste, y el exceso de inmigración puede transformar la oleada populista vislumbrada (43) en un tsunami etno-populista que implique a sociedades duales, con blancos protegidos por una parte, y otras poblaciones incitadas de una forma u otra a retornar a sus países de origen. Así, pueden coexistir en el tiempo, y en relacióna un país como Canadá, país impensable sin la inmigración, dos noticias: la primera, del 12-12-05 explica que "Canadá quiere aún más inmigrantes. Modelo de integración, este país vive la inmigración como un enriquecimiento" (44); la segunda: "Fin del sueño multicultural: Canadá figuró mucho tiempo como modélico en materia de integración. Pero con la llegada masiva de nuevos inmigrantes no europeos, el país descubre la exclusión y el racismo" (45). Todo lo anterior explica la alarma de ver "un racismo inquieto, más locuaz y más agresivo sustituir a un racismo tranquilo" (46).

 

Epílogo.

 

   América Latina esta virando en algunos casos hacia una izquierda populista que obviamente va a repartir rentas petroleras o/y mineras (47) (ejemplo: Hugo Chávez), y en otros hacia una seudoizquierda que terminará siendo social-liberal pero mientras algo hará para la galería (ejemplo, Lula); a su vez, en el 2006, el Producto Interior Bruto del continente africano crecerá casi un 6% (48). Es pues el momento de aplicar políticas claras en relación con una "sobreinmigración" insoportable no sólo para el país en si sino, y sobre todo, para las clases más desfavorecidas; política cuyos puntos mínimos serían:

     1º. Hasta poder asistir correctamente a los inmigrantes ya dentro de España, cerrar puertas a los inmigrantes no europeos.

     2º. Devolución incentivada de todos los inmigrantes que hayan cometido delitos importantes y, desde luego, de todos los ilegales. Primero porque no existe ningún derecho humano (ni en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano francesa ni en la onusiana) que permita forzar la entrada a la casa del vecino (y menos aún sin aceptar cumplir con las normas básicas de convivencia de la casa huésped). Segundo, porque si la inmigración tira los salarios a la baja, la ilegal los lleva al abismo....

     3º. Inmigración sólo aceptada en base a contratos previamente obtenidos y temporales (y validados, por un visado en buena y debida regla en el caso de inmigrantes no europeos): si la precariedad afecta al trabajador español y al inmigrante legal ya establecido, lo menos es que al mismo rasero sea sometido el "aspirante" no europeo.

     4º. Numerus clausus en las empresas: en tanto se cumpla dicha limitación, aportaran las empresas una cantidad a la Seguridad Social destinada a financiar los gasto de vivienda, sanidad y educación tanto del inmigrante como de su familia "reagrupada" y coste del transporte de repatriación. En el caso de que la empresa emplee ilegales habría que duplicar esa aportación (49).

     5º. Políticas estrictas de visados para el llamado "falso turismo".

     6º. Legalizaciones sólo caso por caso.

     7º. Nacionalizaciones sólo caso por caso, tras 5 años de residencia permanente, siempre y cuando la entrada en el país sea legal y no se haya delinquido gravemente.

     8º. Reagrupación familiar sólo en el caso de familias de nacionalidad europea. Lucha contra el fraude en la materia.

     9º. Cuatro años de vida en común demostrada para obtener la nacionalidad por matrimonio o pareja de hecho.

     10º. Consideración final: Los españoles somos europeos. Ciertamente tuvimos una deuda con Hispanoamérica tras la colonización de ésta, deuda ya saldada, vía inversiones, emigración, inmigración, y lo que allá dejamos. Tenemos una deuda con África por tráfico de esclavos, que habrá que saldar con ayuda masiva al desarrollo; pero somos ante todo europeos, y además Europa nos ha inundado de riqueza y solidaridad en los últimos 20 años. La apertura de Europa hacia el Este, nos obliga, moralmente, a un esfuerzo solidario en materia de inmigración procedente de dicha zona.

 

Junio-Septiembre, 2007.

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(1) 2006, 264 pags.

(2) 1991.

(3) Rhetoriques de la race", "Le Monde", 01-XII-06.

(4) Ver "Recensement ethnique: le debat français", en Le Monde, 10-XI-06.

(5) Le Monde del 15-12-06. Ya, en su día, Laurent Fabius barón del socialismo francés decía que Le Pen formulaba "buenas preguntas"....

(6) In "Mut zu Macht: Denken in Kontinenten", Berg am see 1981: 312 págs.

(7) En Francia, Giscard d´Estaing habló en su día de "invasión". Chirac, de "sobredosis de inmigrantes", y Mitterand de "umbral de tolerancia rebasado". Pero nada serio hicieron para contrarrestar.

(8) "Dos décadas de impulso a las economía". El País, 02-01-06.

(9) Éste es uno de los temas más "tabú" de la realidad económica y financiera española. El endeudamiento y el déficit regional y municipal son tan descomunales que no hay manera de obtener información veraz al respecto. Sencillamente, la información es ocultada...

(10) Ver El País del 31-08-06, pág. 19.

(11) "El País", 02-12-06, pág. 45.

(12) "ABC", 26-02-06, pág. 54.

(13) En "Cinco Días" del 17-07-06.

(14) "Conforme los inmigrantes entran a una ocupación, los salarios bajan", afirma George Borjas, de la Universidad de Harvard, citado por Heidi Przybyla, op. cit.

(15) Especialistas en recurrir, para su personal, a las ¡ETP!.

(16) Recogida por Raimon Aymerich para el "Courrier Internacional" 08-11-06, pág. 49. Se trata de un fenómeno generalizado.

(17) En "aprende más" 17-11-06.

(18) De la Fundación BBVA y el Instituto de Estudios Autonómicos.

(19) En Madrid, el 15,8% de los extranjeros tienen carrera y el 18% formación profesional. "El Mundo", 19-01-06. Pero ¡ojo!: si los inmigrantes procedentes de África son los que presentan el nivel educativo más bajo, los de la Europa del Este superan con creces la media española. Son los nacidos en los países de la antigua órbita soviética los mejor formados, ya que casi la tercera parte de los que vienen a trabajar a España poseen títulos universitarios, algo que queda muy lejos al día de hoy en los países como el nuestro (www.parendemas.com).

(20) Autores Caglar Orden y Maurice Schiff.

(21) Le Monde del 17-01-06.

(22) En su obra "La grande migration" París, 1995, págs. 25 y ss).

(23) Según el "Real Instituto Elcano" "la percepción de que un creciente porcentaje de los delitos perpetrados en España es obra de delincuentes extranjeros resulta confirmada por los datos policiales, judiciales, y penitenciarios disponibles: la tasa de delincuencia de los residentes extranjeros es mayor que la de los autóctonos, tanto en España como en otros países europeos. Los extranjeros representan el 4 o el 5% de la población española, pero casi el 9% de los condenados y el 27% de los detenidos por delito en el 2001". Dicho informe, data del 2003 y con datos del 2001, y es insuficiente: los datos del ministerio de Interior para ese mismo año son 116.139 extranjeros detenidos para un total de 233.147. Hoy, todos esos datos han considerablemente empeorado. Entre el 2001 y el 2005, por ejemplo, el número de extranjeros ha pasado de 1.370.657 a 3.730.610 en el 2005 y el 40% de todos los presos de cárceles españolas son extranjeros. Y conviene prestar atención a la evolución de las distintas propensiones nacionales a la delincuencia: aparte de que el 61% de los menores infractores son extranjeros, se asiste a una disminución de la delictividad de los españoles (42% de los delincuentes en el 2003 y 30% en el 2005) y de los Maghrebíes (respectivamente 40% y 25%), pero si a un aumento geométrico de los sur y centro americanos (9,6% y 24%); lo que pone en solfa otro mito: a saber la mayor capacidad para integrarse de los latinoamericanos en comparación con los magrhrebíes. Dato positivo para la capacidad de integración de los maghrebies, pues es evidente que el integrado delinque menos (Ver "El Mundo" del 23-01-06)

(24) Economía y Europa, David Gracia. "Los inmigrantes avivan la factura del gasto", Madrid 15-07-06.

(25) R. Aymerich, op. cit.

(26) "El País", 05-12-06.

(27) David Gracia, op. cit.

(28) En el próximo ejercicio, los Presupuestos Generales del Estado recogerán una partida de cerca de 33 millones de euros para repatriaciones, cifra que supone un incremento de ocho millones de euros respecto al periodo anterior. Además, en el 2007, se invertirán aproximadamente 250 millones de euros en la atención a la integración de inmigrantes, de los que 185 se reservarán para el Fondo de Apoyo a la Acogida e Integración de Inmigrantes y refuerzo educativo. Otros 18 millones se destinarán a la atención humanitaria de los indocumentados, y algo más de 16 millones de euros servirán para subvencionar a Cruz Roja, el Comité Español de Ayuda al Refugiado y la Asociación Accem (Comisión Católica Española de Migraciones) (ABC, 18-12-2006).

(29) Lo cual tampoco es seguro; así, según Kurt Blanchet y Regina Keith (en "L´Afrique tente de retenir ses medecins", Le Monde Diplomatique, 12-06), a partir de ya serán necesarios 6.000 millones de dólares al año para paliar la fuga de profesionales de la medicina, cifra que se elevará a 7.000 millones a partir del 2010... En Zimbabwe sólo quedan 360 médicos de los 1.200 formados en la década de los 90; 200 sobre 800 en Ghana, lo que representa una pérdida de 50 millones de dólares en formación ahora al servicio de europeos y norteamericanos. Y los gobiernos africanos recurren a medidas y trucos de todo tipo para paliar esta hecatombe: subidas salariales, ayudas alimentarias, créditos a muy bajo interés, inversión en más facultades de medicinas, ayudas a fondo perdido para los que retornan, prestamos para vivienda, educación de los hijos a cargo del Estado, etc.

(30) Pierre Jacques: "Tirer parti des migraions", Le Monde 17-01-06.

(31) El País vía Courrier Internacional del 02-11-05.

(32) "El País" del 26-12-06.

(33) Diario ABC al 28-11-06, pág. 26. Según el Diario El País del 27-09-07 en la región madrileña, el 50% de los abortos a adolescentes lo son a inmigrantes...

(34) Por ejemplo, sólo intereuropeos.

(35) En España el empleo ocupado por extranjeros ha aumentado un 541% en una década ("El País", del 18-06-06). Y entre 1994 y 2004, España sextuplicó su mano de obra extranjera.

(36) Deia de la fecha, página 51.

(37) Y añade esta otra lindeza: que "para las subidas de sueldo no se tenga en cuenta la alta (¡¿?!) tasa de inflación [sino]... la productividad" (El País 20-12-05).

(38) "Le monde: Dossiers et documents", 11-06.

(39) Revista Marianne del 29-09-06: "Inmigration de Masse: Cessons de faire l´autruche".

(40) "Conversaciones de sobremesa".

(41) Ver su libro "Qu´est ce que le fascisme", Ed "Le Sept Couleurs", París.

(42) Ver "Inmigración, Inseguridad y Violencia", de Eva Díez Poza.

(43) Eric Le Boucher: "Le relour mundial des populistas", Le Monde 11-12-06.

(44) Le Monde.

(45) Más del 50% de los canadienses creen que hay demasiados inmigrantes; 40% creen que la contribución de los inmigrantes a la riqueza del país depende de su origen étnico, y que los europeos sí que contribuyen más (80%) seguidos por los asiáticos (59%), los surasiáticos (45%) y lejos los caribeños (33%). En 1981 había 6 enclaves étnicos, hoy son 254... Ver Courrier internacional del 06-12-06, pág. 64 y ss.

(46) Le Monde, 27-12-05.

(47) Ver de Eric Le Boucher "Le retour mondial des populistes", en Le Monde del 11-12-06.

(48) Le Monde, del 18-05-06.

(49) Si el 66% de los franceses son partidarios de tasar a las empresas que abusen de la precariedad laboral, otro  tanto puede hacerse en relación con el abuso de contratación de trabajadores inmigrantes sean legales o no.

UNA MEMORIA QUE ENVILECE

UNA MEMORIA QUE ENVILECE

José UTRERA MOLINA

 

   Vivimos un tiempo en el que la estupefacción, el asombro y la sorpresa indignada reinan por doquier. Nuestra existencia, normalmente tranquilizada por los muchos años que ha vivido sin mortales sobresaltos, contempla ahora sin dar crédito a lo que ve el perfil resignado de la actual situación española, donde todo nuestro ser físico y moral se revela con la amarga angustia de la impotencia. ¿Es posible que un solo hombre, me refiero claro está, al presidente Zapatero, albergue tal caudal de odio en su alma para ser capaz de reconducir la historia de España a una situación de conflicto, de confrontación y de reverdecimiento de antiguos rencores? Por haber ejercido función política durante muchos años, me he abstenido siempre de realizar una crítica ligera y apresurada referida a los que ostentaban responsabilidades políticas, pero en esta ocasión no tengo más remedio que lanzar mi «yo acuso» a quien increíblemente, por una incomprensible nostalgia del pasado, está dispuesto a abrir de nuevo las zanjas que los años habían cubierto de hierba apacible.

 

   La principal tarea del gobernante es tratar, sin duda, de obedecer el código de sus convicciones sin producir detrimentos insoslayables en aquellos que se sitúan en una posición adversa. La prudencia es una virtud superior a la astucia; la serenidad, la clave de cualquier género de comportamiento responsable. La demagogia temeraria deja de ser un error para convertirse en un mal incalculable. Insisto en que volver otra vez a recordar lo que el tiempo ha cubierto con su peso y con su valor es un disparate de tremendas e insospechadas consecuencias. El ejercicio de la reconciliación nacional lo llevamos a cabo hace mucho tiempo. En las filas del Frente de Juventudes, donde yo me honré en pertenecer, jamás se habló de rojos ni se lanzaron vituperios contra los que considerábamos adversarios. Yo pertenezco a una generación que no hizo la guerra, pero fui testigo con nueve años de la tragedia que asoló a nuestra tierra. En mi propia familia sentí el desgarrón que suponía esta lucha fratricida. Un hermano de mi madre, comandante de la Guardia Civil en Albacete, fue fusilado y rematado horas después a bayonetazos en el Hospital Naval de Cartagena. Mientras tanto, en otro lugar de nuestra misma tierra, un hermano suyo pertenecía al ejército republicano. Moriría después en el exilio. Nadie puede, pues, acusarme y como a mí, a centenares y a miles de españoles, de haber fomentado una moral cainita. Mejor que memoria histórica, cabría decir olvido histórico, porque aunque creemos que la situación originada por la República española demandaba una solución quirúrgica, y la verdad no puede estar en modo alguno en dos sitios, los que servimos unos ideales de justicia y de amor no nos podemos resignar ahora a refugiarnos en un silencio cómplice, ante lo que acontece actualmente en la vida española, es decir, con la ruptura de su unidad, con la suicida disgregación que esta ley supone, con la sumisa aceptación de culpabilidades no existentes y con el olvido de hechos reales que muchos de nosotros contemplamos en nuestra primera juventud atónitos y prematuramente desesperados. Esta demagogia social nos puede conducir de nuevo a un enfrentamiento que no existe, a una lucha apagada en el tiempo y, en la razón, a un conflicto señalado tan sólo por una memoria que pretendió la integración y que no suscitó nunca el ánimo de contienda entre los españoles. La responsabilidad histórica del actual presidente tiene caracteres de enormidad, es un salto mortal, una daga venenosamente afilada para que se introduzca de nuevo en el corazón de los españoles y que también produce un hecho que quizás no hayan tenido en cuenta los legisladores: que el actual Rey de España, que lo es de todos los españoles, aceptó en su día la legitimidad histórica del 18 de julio. La condena total al Régimen no admite excepciones e incorpora a la figura del Rey a esta condenación.

  

   De todo lo escrito, me gustaría señalar un ejemplo claro de cómo actuamos la mayoría de los hombres que ostentamos responsabilidades políticas en el Régimen anterior. En cierta ocasión, un gobernador civil de una provincia española, cuyo nombre no hace al caso recibió una carta desgarrada y patética de un miembro del Partido Comunista condenado a muerte en la prisión de Burgos. En aquella carta se dirigía al gobernador del que había tenido noticias y sabía que actuaba en su misión con generosidad y con justicia. Al recibir la carta el hombre que ostentaba la responsabilidad de Gobierno en la provincia, se trasladó a la capital de España para lograr cumplir el deseo de quien rogaba poder asistir a su madre, gravísimamente enferma, en los últimos días de su vida. Aquel gobernador consiguió el traslado del recluso a la provincia de Ciudad Real y éste permaneció junto a su madre hasta que recibió las últimas paletadas de tierra. Este militante del Partido Comunista vive aún, se llama Benito Ruiz, y habita en la calle Ciudad Real de Miguelturra.

   Él dio siempre muestras -porque quedó indultado años después- de una gratitud fervorosa y conmovida dirigiendo cartas significativas a quien había realizado aquellas gestiones por su nobleza y generosidad. No bastaría con conocer esta anécdota, a la que podríamos sumar centenares de actos que evidenciaban por parte de los vencedores o de los hijos de los vencedores un ánimo de reconciliación definitiva. Es posible que la fuerza mediática desatada a favor de la corriente que ha originado el presidente del Gobierno crean lo contrario, pero yo afirmo en este artículo que el tiempo pasará factura de este colosal error y que los españoles veremos claramente que en la angelical sonrisa del presidente Zapatero no había nada más que la turbia mirada de un rencor inabatible.

12 DE OCTUBRE. ENTREVISTAMOS A CRISTÓBAL COLÓN.

12 DE OCTUBRE. ENTREVISTAMOS A CRISTÓBAL COLÓN.

(de El Manifiesto)

 

   Entrevista que, con ocasión del Día de la Hispanidad, ha concedido a Javier Ruiz Portella don Cristóbal Colón de Carvajal, XVII Duque de Veragua, principal descendiente en línea directa del descubridor de América. Su historia se entremezcla con la historia de España; los Colón hablan de las cosas de Isabel y Fernando con la familiaridad de quien estuviera hablando de unos parientes aún vivos. Lo que se sabe menos es que esta familia también está emparentada con los descendientes de Moctezuma, el emperador azteca. Hablar con Cristóbal Colón es como tutear a medio milenio de historia nacional.

 

     El linaje de Colón 

 

   -¿Qué significa para usted llevar el apellido Colón y cargar sobre sus espaldas con el recuerdo de la mayor gesta de la Historia de España y una de las más decisivas de la humanidad?

   Además del orgullo personal que significa para mí ser el descendiente de uno de los personajes más grandes de la Historia, tengo que reconocer que me emociona mucho pensar en el Almirante, ya que está en el origen de la larga saga que mi familia ha tejido y seguirá tejiendo a través del tiempo; un hombre de quien, como español, también me siento sumamente orgulloso, pues sin él jamás se hubiera escrito la página más gloriosa de nuestra Historia como nación, la cual asumió de tal modo un papel decisivo en los destinos de la civilización occidental.

   Pero no sólo me invade la dicha derivada de un orgullo noble y grande. Junto a ello también están las obligaciones que me incumben y que intento asumir como es debido. Como usted sabe, la aristocracia se configuró históricamente como un entreverado haz de derechos y deberes, en el que los privilegios ostentados no eran sino como la otra cara de los servicios y deberes asumidos. En mi caso, y cuando ya no hay ni privilegios ni deberes, queda, como contrapartida de todo lo que le debo al descubridor de América, la gozosa obligación con la que me dedico a estudiar intensamente todo lo relacionado con la vida y la obra del Almirante, manteniéndome al día de cuantos estudios y publicaciones se efectúan en torno a su figura.

   -¿A qué cree que se debió el trato injusto que sufrió Colón en los últimos años de su vida?

   Es curiosa la relación que mantuvo Colón con los dos monarcas españoles, Isabel y Fernando. No sabemos cuáles fueron las razones, pero lo cierto es que su gran valedora fue Isabel. Con ella y no con Fernando fue con quien siempre mantuvo las mejores relaciones, siendo indudable que, a partir del fallecimiento de la Reina, Colón experimentó crecientes dificultades, habiendo existido incluso algunas tentativas por parte de Fernando para que el Almirante abandonara todos sus privilegios a cambio, por ejemplo, de recibir, con el título de conde, un pequeño territorio en Carrión de los Condes, propuesta que fue rechazada por Colón.

   Ahora bien, este tipo de problemas no sólo fue Colón quien los conoció. Algo parecido le ocurrió a Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, quien no cosechó mucho éxitos personales que digamos en su relación con el monarca.

   -¿Cuándo se otorgó a su familia la famosa divisa "A Castilla y León nuevo mundo dio Colón"?

   Nuestro escudo de armas fue concedido a Colón por los Reyes Católicos, cuando, en el mes de mayo de 1493, el Almirante regresa a Barcelona después de su primer viaje a América. Además del referido lema, figuran en dicho escudo los dos primeros cuarteles -Castilla y León-, a los que se suman otros dos. En uno van las anclas de Almirante y en el otro las islas descubiertas. Queda una pequeña porción en la parte inferior reservadas a las antiguas armas de la familia.

   -¿Dicen que su familia también puede jactarse de tener sangre del emperador azteca Moctezuma II?

   Sí, es cierto; es algo que está perfectamente documentado. Cuando fallece el emperador azteca, sus hijas, que habían quedado bajo la tutela de Hernán Cortés, se casan con dos de sus principales capitanes, inaugurando de tal forma el mestizaje de sangre española e indígena que, a diferencia de la inmensa mayoría de las demás colonizaciones, caracteriza la obra de España en América. Hernán Cortés concedió a las hijas de Moctezuma el título de princesas, título al que iba aparejada una renta muy importante pagada en plata, la cual se siguió abonando religiosamente hasta principios del siglo XX, tanto por parte de España como luego de México, a los descendientes de aquellas dos princesas. Así es como diversas familias de la aristocracia española, y entre ellas la mía, estamos entroncados con el emperador azteca.

 

     Los orígenes oscuros de Colón

   -¿Qué puede decirnos acerca de la tan traída y llevada cuestión de los orígenes étnicos de Colón? ¿Seguro al cien por cien que era genovés?

   Como descendiente de Colón y cabeza de la rama principal en la actual generación, soy muy prudente en este tema, y me atengo a lo que dicen los historiadores profesionales, que es a quienes compete pronunciarse al respecto. Y lo que dicen la mayor parte de ellos es que, efectivamente, Colón era genovés. Eso no quiere decir que no haya otras muchas teorías que todos conocemos, pero hoy por hoy, la orientación principal es la de afirmar el origen genovés del Almirante.

   -¿Cuáles fueron los motivos que pudo haber tenido Colón para ocultar su origen?

   No lo sabemos con exactitud, pues muchas son las cosas de su vida que quedan en una nebulosa. Por ejemplo, todo lo referente a los años transcurridos antes de que llegara a Portugal, años durante los cuales parece que hubiera podido haber una experiencia de corsario. Aunque tampoco parece una razón suficiente para silenciar sus orígenes, pues el hecho de ser corsario al servicio de otra potencia tampoco era en aquel entonces algo peyorativo, ni muchísimo menos.

   -¿Ser corsario al servicio de...?

   Al servicio, por ejemplo, de los genoveses o de cualquier otra de las potencias con las que el reino de Aragón se enfrentaba por la hegemonía comercial en el Mediterráneo occidental.

   -Otra de las cosas que también se dicen a veces es que Colón hubiera podido ser un judío converso. ¿Hay algo de verosímil en ello?

   Pues no, la verdad. La única base para tal suposición estriba en el hecho de que muchas de las personas con las que trató eran judíos conversos, lo cual no significa nada, si se piensa que también eran genovesas, florentinas, portuguesas... muchas otras de las personas con las que mantuvo tratos regulares, y ello no nos lleva a asegurar su origen. Se pueden aducir dos testimonios muy claros respecto a esta cuestión. Uno procede de su propio hijo Hernando, y el otro de uno de sus principales historiadores, Fray Bartolomé de las Casas. Coinciden ambos en subrayar el fervoroso catolicismo de Colón, quien en su práctica religiosa rezaba, por ejemplo, las horas canónicas y llegaba a extremos que lo acercaban casi al comportamiento de un fraile.

 

     Las actuales generaciones ante la gesta de Colón

   -¿Qué puede representar hoy una figura como la de Cristóbal Colón para las nuevas generaciones de españoles, para estas nuevas generaciones que parecen haber dejado de percibir la Hispanidad como el amplio espacio común que, trascendiendo nuestras fronteras inmediatas, nos entronca, a través del pasado y del presente, con los pueblos de honda tradición española allende los mares?

   Representar... puede representar mucho, desde luego. Pero para ello haría falta que cambiaran profundamente las cosas. No cabe duda de que uno de los signos de los tiempos actuales es la pérdida de sentido histórico, la desaparición de esa sensibilidad gracias a la cual los hombres siempre se han sentido partícipes de un pasado que, a través del presente, se proyecta hacia el futuro. Y esta pérdida, que en nuestra España se manifiesta con pavorosa claridad, lo hace de modo aún más particular en lo tocante a los vínculos con Hispanoamérica. Nunca se insistirá bastante, en tal sentido, en el daño que está causando la educación que, en las últimas décadas, reciben nuestros jóvenes. Habría que enseñarles que, en nuestro globalizado mundo, los hombres de ambos lados del Atlántico podemos llevar a cabo juntos muchos proyectos de diversa índole, incluidos grandes proyectos empresariales.

   Ahora bien, los vínculos constitutivos de la Hispanidad también están dañados en el otro lado del Atlántico, donde el Descubrimiento se ha tomado un poco como chivo expiatorio al que se le cargan todos los problemas internos que han tenido los países hispanoamericanos desde entonces hasta ahora... ¡cuando -y por señalar solamente este pequeño "detalle"- ya han pasado doscientos años desde que accedieron a la independencia!

   -Por supuesto, pero ¿no le parece que este "indigenismo" que repudia el legado hispánico también se ve contrarrestado en los países hermanos de América por la tendencia opuesta? ¿No encontramos en dichos países a tantas y tantas gentes que sienten profundísimamente lo que es y representa el pasado de la "Madre Patria", como la siguen llamando?

   Sí, en efecto, ambas actitudes existen simultánea y contradictoriamente: fruto sin duda de las divisiones ideológicas y culturales existentes en tales sociedades; y fruto también de los diversos grados de cultura y educación existentes.

INCONSCIENCIA PRESUPUESTARIA

INCONSCIENCIA PRESUPUESTARIA

Adolfo MONCADA

 

   El desafío lanzado por el Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, al anunciar la convocatoria de un referéndum de "pre-autodeterminación", ha servido para hacer desaparecer del debate político la cuestión de los Presupuestos Generales del Estado. Mientras que el gobierno anuncia, cual si fuera Papá Noel, regalos para todos en forma de subvenciones, rebajas y cheques, de carga electoral inocultable, los datos económicos y las previsiones no justifican tales alegrías.

   El presidente del gobierno ha utilizado los Presupuestos como arma electoral, como moneda de pago para la consolidación del clientelismo político. Lo ha hecho con los ojos puestos en las próximas elecciones. No es una novedad. De forma similar, según soplara el viento político, se han comportado todos los presidentes  para granjearse, por ejemplo, el apoyo nacionalista o para ganar poder territorial. La diferencia quizás estribe en el descaro de José Luis Rodríguez Zapatero.

 

   Los españoles están aturdidos ante la avalancha de unas ofertas que se suceden a velocidad pasmosa. Regalos  que nadie rechazaría, pero que tienen un costo tasado en varios millones de euros, superando el afamado superávit de las cuentas públicas. Ahogados por la peregrina idea, muy extendida, de que "paga el Estado y no nos cuesta" no aciertan a percibir su significado. La realidad es que estas promesas electorales se convierten en un gasto consolidado al que tendremos, más tarde o más temprano, que hacer frente. Por eso la anunciada rebaja de impuestos, que no alcanzará a un número trascendente de ciudadanos, no es tan importante. No estamos ante una reducción general de impuestos -básica, en la situación actual y previsible, para el crecimiento económico-; es, simplemente, un maquillaje publicitario que no reduce la alta presión fiscal española. Lo que importa a ZP y a su equipo es el mensaje y no el contenido.

   Los Presupuestos han servido para pagar peajes y limar los efectos nocivos de un proceso de reformas estatutarias, que convertirá la futura elaboración del presupuesto nacional en una auténtica torre de Babel.

 

   El gobierno ha preferido la publicidad a la realidad; ha ignorado conscientemente los datos que aconsejan prudencia: enfriamiento de la construcción, crecimiento bajo del empleo (la peor tasa en doce años), inflación situada en torno al 3% (estamos en el 2.7%), endeudamiento de las familias... En esta coyuntura, Ibarreche ha acabado haciéndole un inmenso favor a ZP y a un Partido Popular que no sabe muy bien cuál debe ser su posición.

DESTROZANDO A EDGAR NEVILLE: “Una arrolladora simpatía”.

DESTROZANDO A EDGAR NEVILLE: “Una arrolladora simpatía”.

Juan V. OLTRA

 

   Uno, en su candidez, piensa que quien escribe sobre un autor lo hace ante todo basándose en dos amores fundamentales: el que siente hacia la obra del autor y el amor a la verdad. Compartiendo a priori esos dos sentimientos que suponía en el autor, como un admirador de primera línea de la obra de Edgar Neville, compré ilusionado "Una arrolladora simpatía", de Juan Antonio Ríos Carratalá, y me dispuse a relajarme revisitando la vida de un autor que me es ya muy familiar. La portada del libro, con una de esas fotos de Edgar con Chaplin que tan populares han devenido, me invitaba a pensar en una revisión calmada de su biografía y obra. Siempre seré un incauto.

 

   Mi primera desilusión vino pronto: a las pocas páginas ya vi claro que me encontraba ante un libro escrito por uno de tantos colegas profesores universitarios a los que es aburridísimo leer. No importa. Edgar Neville merece que me trague cualquier ladrillo, por plúmbeo que sea. Lo que ya no podía esperar y que me cambió la expresión del rostro fue encontrarme con una mezcla inteligente de mentiras y verdades para lograr "reconducir al personaje" e incluso su época.

   Así, encontramos perlas como la aseveración de que el asesino de Lorca, Ruiz Alonso, ¡era falangista! (1) ... cuando ya hace tiempo que parecía que quedaba claro que quien sacó a Lorca de su refugio en casa de los sí falangistas hermanos Rosales, Ramón Ruiz Alonso, era cedista (2), además de ser el papá de las actrices Emma Penella, Terele Pávez y Elisa Montes, que por lo visto cambiaron su apellido Ruiz para que Lorca no les persiguiera (3).

   Y es que no hace falta asignar a Ruiz Alonso a una Falange que ya recibe todas las demonizaciones de los históricamente correctos. Es cierto que a lo largo de la historia se han cometido muchas tropelías en su nombre, pero no por ello hay que achacar a José Antonio la muerte de Manolete. Que cada palo aguante su vela, vamos. La verdad es que la estrategia queda clara a lo largo del libro: se tratan todos los tópicos sobre la Falange (4), con algún error flagrante como aducir que la Falange ¡defiende la dictadura del general Primo de Rivera!(5), con frases que despeinan al ser leídas, como donde se trata del espíritu misionero de la División Azul (6) (de la que, valga el recuerdo, la compañera de Edgar Neville, Conchita Montes, fue madrina, algo que a veces conviene olvidar), insinuaciones a contra pelo, como la de que José Antonio Primo de Rivera gustaba de poseer una corte de aduladores (7)... rizando el rizo y empleando al demonio máximo, los nazis, asimilándolos a la revista de la Sección Femenina "Y" (8) e incluso al propio Neville, quien parece hacer un guiño al régimen nacional socialista (9). ¿Y todo esto para qué? Pues para no desamparar una de las ideas fuertes del texto: que el falangismo de Edgar Neville fue flor de un día (10).

 

   Pero no es lo único que se tuerce en el texto. Especialmente mal parado aparece Enrique Jardiel Poncela, quien parece tener una envidia patológica hacia Neville (11), llegando al resentimiento (12). Jardiel aparece vapuleado (13) con eutrapélico regocijo, de tal manera que uno llega a pensar que es el propio Ríos quien está resentido con Jardiel, quien llega a aparecer relacionado, ¡horror!, con la revista "Y" a través de un artículo en los números 6 y 7 sobre, pásmense de la transgresión, la "mujer azul". Un demonio, este don Enrique, vaya. (14)

   Con menos inquina pero con superior ignorancia intencional, o no, aparecen otros secundarios que cruzan el relato a una velocidad pasmosa. Se aprecia, por ejemplo, cierta confusión entre Luis Escobar y Juan Ignacio Escobar, tal y como se aprecia entre la historia real y la historia deseada (15). Sorprende, sí, la imagen de Manuel Azaña contra el comunismo. Al menos la imagen de Giménez Caballero, GeCé, padre del surrealismo en España, no aparece demasiado maltratada (16). Para estudiar este aspecto de la obra se echa en falta un índice onomástico del que, por supuesto, no pienso en absoluto que sea intencional su ausencia.

 

   Dejando de lado otros insultos, críticas y denuestos gratuitos (17), lo que más carga es cuando el propio biografiado cae víctima del ataque sin posibilidad de defensa. Edgar Neville es acusado veladamente de mentir (18); se cuenta que aprobó con el gorro el examen de ingreso a la carrera diplomática pues era facilísimo (más o menos como a notarías, vaya) (19), se le casi equipara con el miliciano Quintanilla, mentiroso compulsivo que se inventó una nueva historia sobre el Alcázar de Toledo (20) (lo que particularmente catalogaría como acto rastrero)... Uno se queda tan harto de que el autor llame embustero a Edgar Neville, que le entran ganas de llamar embustero al autor.

   Resulta un experimento de readaptación de la historia muy apropiado para los tiempos que corren. Se comentan hechos olvidando parte de los acontecimientos (21), se emplean de forma sesgada los textos autobiográficos de Neville para crear el Neville republicano que el autor hubiera querido que existiera... y cuando conviene, convierte sus textos literarios en autobiográficos.

 

   Sí, resulta simpático evocar a Edgar Neville en Londres, con Sanz Briz, ese hombre justo que a tantos salvó del holocausto (22), pero ¿dónde está el Edgar Neville niño en Alfafar? La misma foto con Chaplin en portada es un mero anzuelo que enseña la parte más atractiva de Edgar Neville para dejar caer este remiendo de la historia. Remiendo porque la hace parecer más pobre (pobretera, como diría Edgar Neville), más fragmentada, que insiste una y mil veces en la guerra y en la postura ante ella de Neville, que es capaz de olvidar años de la vida del autor, pero que emplea doce páginas en hablar de un documental de ocho minutos (23). Que es posible dejar ver que Edgar Neville disfruta del paganismo (24), o que hacer cine basado en el flamenco parece ser un acto antifranquista (25).

 

   En fin, una joya. Neville deviene en la mente del lector poco avisado en republicano azañista que para sobrevivir le pidió a su noble amiga Marichu Mora un carné de Falange, quizá después de pasársela por la piedra. Un resultado que, después de las quejas continuas del autor sobre su falta de acceso a documentación (26),  de basar sus conclusiones, entre otros, en un diario que afirma (y se duele de ello) que no ha podido consultar, no extraña demasiado. Un resultado cargado de resentimiento, como se comprueba en los agradecimientos (27). Agradecimientos verdaderamente exhaustivos: del autor, del editor.... faltan los del lector con una sola línea: ¡se ha acabado! Quizá el autor pida que escriba una palinodia (28) sobre esta última aseveración.

 

 


 

 (1) Juan Antonio Ríos Carratalá. Una arrolladora simpatía. Ariel, 2007. pg. 20

 (2) La CEDA vendría a ser en la época lo que el PP de hoy, así como el PSOE de la época vendría a ser... sí, el PSOE de hoy.

 (3) Recientemente, con motivo del fallecimiento de Emma Penella, José Luis Balbín, en la revista que dirige magistralmente, "La Clave", recuerda el enfado que ella y su marido tuvieron con él con motivo de un coloquio televisivo que Balbín  llevó a cabo sobre Lorca.

 (4) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 84. Todos los tópicos no. También en la página 62 afirma que "la nostalgia es una característica propia del fascismo español".

 (5) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 74

 (6) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 206

 (7) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 30

 (8) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 66

 (9) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 227

 (10) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 71

 (11) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 29

 (12) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 50

 (13) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 71

 (14) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 225

 (15) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 68. Luis Escobar, Marqués de las Marismas del Guadalquivir, aparece como falangista. Si no recuerdo mal de sus memorias, en realidad era requeté. Hay una sutil diferencia.

 (16) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 91. La aparición en el "Noticiario del Cineclub" de Edgar Neville de la mano de GeCé me hace pensar maliciosamente que quizá GeCé fuera tan anticomunista como Azaña.

 (17) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 86 (Millán Astray es un perturbado); pg. 32 (el autor parece torcer palabras para, en lo que es una cita a los Machado, denigrar a Manuel y quedarse con Antonio)

 (18) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 35

 (19) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 90

 (20) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 117

 (21) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 46. Alfonso Ponce de León moría fusilado en agosto del 36 en Madrid ¿por quien? ¿por una bandada de grullas? Eso parece lo razonable, pues resulta imposible que los generosos tipos del Frente Popular lo hicieran.

 (22) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 130

 (23) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pgs. 242-254. Se trata del documental "¡Vivan los hombres libres!", sobre la checa de Vallmajor, del que resaltan los nombres propios de Félix Ros (imprescindible su Preventorio D) y de Alfonso Laurentic. En general habla de ciertas películas dirigidas por Edgar Neville como si las hubiera visto, cosa que dudo sinceramente.

 (24) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 274

 (25) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pg. 90. Más adelante parece decir lo contrario.

 (26) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pgs. 206, 210, 217.

 (27) Juan Antonio Ríos Carratalá. op. cit. pgs. 329, 330.

 (28) Palinodia resulta un vocablo que, por lo visto, el autor, tomado de Neville o de antecedentes ignotos, hace propio y enarbola repetidamente a lo largo del texto, en lugar de la expresión más común "retractación pública". Debe ser un fetiche.

DOS IDEAS DISTINTAS DE PROGRESO

DOS IDEAS DISTINTAS DE PROGRESO

Alberto BUELA 

 

Al ingeniero Ramón Canalis, ocupado en estos temas

 

   La idea de progreso sin fin es una de las ideas de la modernidad que se han quebrado con mayor resonancia. Ya nadie cree en su sano juicio que la humanidad esté progresando indefinidamente, sobre todo después de los dos bombazos atómicos, una guerra mundial con 40 millones de muertos en el centro de la culta Europa, con más de 100 millones de muertos producidos por el comunismo y más de 70 conflictos bélicos locales de alta densidad durante el siglo XX. Todo ello adornado con varios genocidios, desde el armenio en 1915 al africano de Darfour que desde el 2003 hasta el presente se come 10.000 muertos por mes. (1)

   Sobre estos datos brutales, ¿puede el hombre renunciar a la idea de progreso? No; lo que hay que hacer es entenderla de otra manera. Dejar de entender el progreso como la urgencia de incrementar la riqueza material y pasar a entenderlo como equilibrio. Así sostenemos que debemos pasar de la idea de progreso como crecimiento y productividad a la de equilibro y sustentabilidad. Hay que asociar la idea de desarrollo material, con la que tanto tiene que ver la ingeniería, con las nociones de equilibrio sustentable. Hay que resolver la ecuación entre mayor calidad de vida, siempre reclamada por la naturaleza humana, y la preservación del entorno natural en que vivimos.

 

   Hay un agudo sociólogo mexicano, Sergio Zermeño quien en un libro sobre La desmodernidad mejicana (2) platea la tensión entre estas dos nociones de progreso: la ilustrada y la postmoderna, que sostenemos nosotros. En realidad la idea postmoderna de progreso se enraiza en  la idea premoderna de equilibro tan cara al pensamiento greco-romano que se desarrolló en todos los dominios bajo el lema de Solón Mhden agan(meden ágan)= Nada en exceso. Después vulgarizado en el apotegma: Todo en su medida y armoniosamente.

   Ya pasaron tres siglos desde el lanzamiento de la idea optimista de progreso por parte de W. Penn, conocido como el Abad Pierre, en su trabajo Proyecto de una paz continua de 1712, en donde trabajaba en un programa de Gobierno Mundial. Luego esta idea fue retomada por filósofos como Kant en su libro Sobre la Paz perpetua  de 1794 y más tarde ya a mediados del siglo XX por H. Kelsen en Derecho y paz en las relaciones internacionales de 1942, estos grandes teóricos seguidos de otros muchos más el apoyo irrestricto, a la idea de progreso lineal y continuado, por parte de los grandes grupos de poder como la masonería durante los siglos XVIII y XIX, y los aparatos del  de poder del pensamiento liberal del siglo XX al que se le suma el progresismo ínsito en la teoría marxista, todo ello hace que la idea de progreso lineal, continuo y progresivo de la historia del hombre en sociedad, haya tenido vigencia durante los últimos tres siglos. Y fueran necesarias una serie de hecatombes ocurridas durante el siglo XX para que un reconocido teólogo protestante Jüngen Moltmann, exclamara horrorizado: "Los campos de cadáveres de la historia reciente, nos prohiben toda ideología del progreso".

   Esta ideología del progreso fue, además, de hecho cuestionada y devaluada por la propia acción cómplice de la izquierda política que justificó los crímenes atroces de gobiernos reaccionarios como los de Stalin, Ceaucescu, Kim Il Sung, Pol Pot y tantos otros. También desde la izquierda a través del sociólogo no conformista Serge Latouche, con su idea de décroissance soutenable ou décroissance conviviale se alienta el abandono de la fe en el progreso indefinido.

  

   El asunto consiste entonces ¿cómo llevar a cabo un progreso siempre necesario para el mayor y mejor confort del ser humano en vista a una mejor y mayor realización de su propia esencia, naturaleza o vocación sin caer en la explotación desmedida de los medios que el mundo le ofrece a la cada vez más desarrollada tecnología del desarrollo para el consumo y la fabricación de productos? Si algo es esta pregunta, es una pregunta filosófica que es demasiado seria e importante en orden al destino del hombre sobre la tierra para dejar que la respondan sólo los políticos, economistas y sociólogos. Los filósofos tendrían que hacer el esfuerzo de intentar responder esta pregunta liminar. Nosotros como simple arkeguetas nos animamos a destacar dos o tres ideas fuerza en torno a ella.

  • 1) El hombre no debe renunciar a la idea de progreso sino que debe entenderla y realizarla como equilibro entre sus necesidades cada vez mayores y más complejas y su medio ambiente cada vez más deteriorado y maltratado. Para ello tiene que romper con el mito ilustrado de que toda reacción es mala. La imbecilización intelectual de lo políticamente correcto sostiene a raja tabla que reaccionario es el partidario de restablecer lo abolido por una acción progresista (ver revista Ñ de Clarín). Esta versión falaz, disminuida y limitada de la idea de reacción es la que ayuda y justifica, más que ninguna otra, al imperialismo y las multinacionales a devastar el mundo (ej. como lo hará la papelera Botnia sobre el río Uruguay) anulando y demonizando toda reacción. El reaccionario no es el troglodita que desea volver a las cavernas sino el hombre "reactivo", aquel que aún tiene sangre en las venas y puede reaccionar ante una injusticia. Y para ello necesita ser fuerte, apoyarse en la idea o virtud de la fortaleza, que se caracteriza más bien por el sustinere= el saber soportar, que en el aggredere= el agredir. En una palabra, la fortaleza de aquel que puede reaccionar consiste en que conserva la capacidad de rechazo, la fuerza para decir no a pesar que su causa está casi perdida.

   Según el silenciado pensador colombiano Nicolás Gómez Dávila (1913-1994) en su libro Sucesivos escolios a un texto implícito: "Los reaccionarios le procuran a los bobos el placer de sentirse atrevidos pensadores de vanguardia. No son pensadores excéntricos, sino pensadores insobornables. La objeción del reaccionario no se discute, se desdeña". Al haber logrado eliminar la capacidad reactiva, de reacción demonizando la idea de reaccionario y además limitándola al ámbito político, lo que ha logrado el pensamiento único, aquel que nace de la Ilustración y llega a nuestros días bajo el nombre de progresismo, es transformar a los pensadores e investigadores en eunucos intelectuales, que se entretienen con los textos como pretextos para otros textos, mientras la dura realidad se les escapa a sus observaciones.

 

  • 2) El hombre no puede renunciar a la idea de progreso pero no puede entenderla como un desarrollo lineal en donde lo último es siempre lo mejor y lo más apropiado para el despliegue de su naturaleza. Éste es el error del progresismo que ha entendido y asumido "la vanguardia como método" pues su gran temor es no aparecer nunca como antiguo, como viejo, como pasado de moda.

   Esto lo vio y lo describió con gran agudeza Martín Heidegger en Ser y Tiempo hablando a propósito de los rasgos de la existencia impropia, uno de los cuales es la "avidez de novedades" que tanto caracteriza a la intelligensia.

   La idea de progreso, según nuestra opinión, tiene que estar vinculada a la idea de equilibrio de los efectos. Progreso en la medida en que las consecuencias o efectos del mismo se equilibran de tal forma que puedo realizar nuevos progresos sin anular los efectos del primero. Esta es nuestra idea fuerza y le pido al amable lector que llegó hasta acá, que la relea. Esta idea de progreso que volcamos  acá está directamente reñida con la idea de desperdicio, uno de los problemas más acuciantes de las sociedades desarrolladas.

 


(1) Hay que anotar además que el mayor genocidio del siglo XX, el ucraniano de los años 1933 al 35,  producido, ordenado y llevado a cabo por la troika hebrea de Moissévitch Kaganovitch; Kalinine y Genrikh Iagoda al servicio de Stalin ocasionó más de 10 millones de muertos, todos ellos cristianos.

(2)  Zermeño, Sergio: La desmodernidad mejicana y las alternativas a la violencia y a la exclusión en nuestros días, México, Ed. Océano, 2005

MALVINAS: ¿GESTA O INCOMPETENCIA?

MALVINAS: ¿GESTA O INCOMPETENCIA?

Mario MENEGHINI 

  

   El título alude a un libro del General Martín Balza, quien, pese a haber combatido en la guerra de Malvinas y haber ocupado durante una década la Jefatura del Estado Mayor del Ejército Argentino, sostiene que el enfrentamiento fue una decisión equivocada, basada en "análisis y asesoramientos efectuados por incompetentes..." (Balza, 22). Nos parece necesario volver a ocuparnos del tema (1) con motivo del fallecimiento del General británico Jeremy Moore, comandante de las tropas inglesas en ese conflicto bélico. Moore recordó en una entrevista el miedo que sintió el 14 de junio de 1982, de que la Argentina no firmara la rendición, y que, por eso, le permitió al Gobernador argentino, General Menéndez, tachar la palabra incondicional, antes de firmar (2). Manifestó que: "Era muy consciente de que los argentinos son un pueblo orgulloso y que el honor militar tiene mucha importancia para ellos, por lo que temía que ese término hiciera que se rehusaran a firmar el documento".

   La preocupación de Moore se fundaba en que el Alte. Woodward, jefe de la flota, le había dicho que si no llegaba a Puerto Argentino para el día 14, lo iban a sacar de la isla; por eso, fue a conversar con Menéndez "como quien va a jugar al póker con una mano pobre de naipes" (La Prensa, 1-4-86).

  

   Conociendo estos detalles, resulta difícil aceptar que algunos argentinos descalifiquen tajantemente el hecho en sí de haber aceptado la guerra. El ex presidente Alfonsín, sostiene que fue "una aventura incalificable" (1-2-83); mientras el también ex presidente Menem alude a "un conflicto que nunca debió haber ocurrido y que lamentamos profundamente" (24-10-98). Por su parte, el ex diputado Mario Cafiero alega que hubo una emboscada perpetrada por las dos potencias de la OTAN, con el objetivo de legalizar la entrega del patrimonio y la extranjerización de la economía argentina (2-4-07).

   Militares patriotas comparten la idea de que Argentina fue inducida a entrar en la guerra, aunque se reconoce que esta tesis se deduce únicamente por análisis lógico, y no se puede demostrar porque "no existen documentos y mucho menos testigos de los hechos" (3). En realidad, la documentación es abundante, comenzando con el Informe Franks, elaborado por disposición del Parlamento británico, al finalizar la guerra. Esa documentación permite reconstruir lo sucedido, y es una obligación moral hacerlo, con la mayor objetividad posible. Si así se lo hace, podemos verificar que, como en toda acción humana, hubo errores, pero no una incompetencia generalizada, y "también nos deja la certidumbre de que la guerra no fue buscada, de que la incomprensión, la soberbia, la tozudez del enemigo nos arrastraron a ella; de que la Argentina la necesitaba para redescubrirse en esta heroica gesta, continuación de la hazaña sanmartiniana..."(4). 

Decisión 
 

   La decisión de combatir no fue irracional, se adoptó pues la Argentina fue agredida, como lo reconoció la Cámara Federal que juzgó a los jefes militares. La Argentina negoció de buena fe, con paciencia, durante muchos años en el marco de las Naciones Unidas, y la única ocasión de solucionar el conflicto se dio en junio de 1974, cuando el gobierno laborista inglés efectuó una propuesta de condominio, que había sido aceptada por el presidente Perón; al fallecer éste quedó trunca esa opción, y todos los esfuerzos posteriores se estrellaron con la intransigencia británica. Por eso, cuando se produjo el incidente de las Georgias, la Argentina se vio obligada a ejercer el derecho a la legítima defensa, previsto en la Carta de las Naciones Unidas (Art. 51) en caso de ataque armado.

   En el fallo de la Cámara Federal, en noviembre de 1988, se afirma: "La necesidad política de responder a las agresiones que afectan la subsistencia del Estado, pasa por el imperioso deber de asegurar la respuesta al avance del enemigo". La misma representante permanente de EEUU en las Naciones Unidas, Jane Kirkpatrick declaró ante la televisión: "Yo no creo que a la Argentina, dado el hecho de su permanente reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas, se le pueda decir que por ocuparlas estaba cometiendo agresión" (5).

   Tengamos en cuenta que recién el 30-3-82, ante el ataque inminente, el gobierno argentino fijó el 2 de abril como Día D; mientras que para los ingleses la guerra comenzó antes. En efecto, el Alte. Woodward, cuenta en sus Memorias: "Mi guerra había durado exactamente cien días...desde que dije adiós...en el puerto de Gibraltar la noche del 26 de marzo" (6). Dada la situación planteada, la única forma de evitar la guerra hubiera sido el sometimiento completo ante Inglaterra. Por eso, el Dr. Alberto Caturelli, demuestra que en Malvinas "la Argentina ha reunido y puede invocar todos los títulos legítimos de una guerra justa" (7). 

Consecuencias 
    

   No es exacto que la guerra haya perjudicado los derechos argentinos a reclamar la soberanía sobre Malvinas. La mejor evidencia es que la Asamblea General de las Naciones Unidas, sancionó, desde el fin de la guerra, siete resoluciones favorables a la Argentina, siendo la primera de ellas, la Nº 37/9 de noviembre de 1982, aprobada con el voto de Estados Unidos, inclusive. En la misma se reitera que la situación colonial en las Malvinas es incompatible con los ideales de las NU. También el informe Kershaw, elaborado por iniciativa del Parlamento británico reconoce que "el peso de la evidencia es más favorable al título argentino". Asimismo, el informe advierte que el conflicto continuará "hasta que se logre un acuerdo negociado de la disputa con la República Argentina".

   De manera que el debilitamiento de la posición argentina no es consecuencia de la guerra, sino de una actitud política y cultural de una parte considerable de la dirigencia argentina, que no ha vacilado, incluso, en efectuar propuestas de solución incompatibles con la Constitución Nacional. Recordemos que en la reforma de 1994, la ley fundamental, en su Primera Disposición Transitoria, ratifica para la Argentina su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas, y que la recuperación de las mismas es un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

    

   La verdadera rendición incondicional, como la calificó el profesor Baquero Lazcano, se concretó en dos tratados celebrados con Gran Bretaña: el de Madrid (febrero de 1990) y el de Nueva York (setiembre de 1995). Ninguno de ellos fue aprobado por el Congreso, mediante el ardid de denominarlos Declaraciones, pese a que contienen todos los elementos de un tratado, y en ellos se efectuaron concesiones inconcebibles. En el tratado de Madrid, se incluyó un mapa de la Zona de Conservación Pesquera, de 150 millas en torno de las islas, fijada unilateralmente por Gran Bretaña, donde aparece un segmento recortado que fija de hecho una delimitación marítima entre Estados colindantes. Esta línea media fue utilizada en el tratado de Nueva York para indicar las dos áreas especiales creadas para la explotación de hidrocarburos, mereciendo entonces la crítica de los especialistas (8) pues configura un stopell -reconocimiento indirecto de derechos.

   Considerando que la menor distancia entre el continente y las islas, se mide por la línea imaginaria que une la isla Bird (Gran Malvina) y la isla de los Estados, con una longitud de 186 millas, la línea media equidistante tiene las coordenadas: 52º 30' S y 63º 19' 25" O hasta 53º 68' S y 60 º O, que son las que figuran en el tratado. Gran Bretaña acaba de iniciar otra maniobra al anunciar que se apresta a registrar un reclamo ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Naciones Unidas, para extender su plataforma continental alrededor de las Malvinas y las Georgias, de 200 millas a 350 millas (Clarín, 23-9-07). Por cierto que la Argentina también prepara su reclamo sobre el límite exterior de nuestra plataforma continental, que incluye a las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, presentación que deberá realizar antes de mayo del 2009.

    

   Mientras se mantiene congelado el reclamo argentino por la soberanía de las islas, el gobierno de Malvinas alienta las perforaciones para estudios sísmicos y electromagnéticos en busca del petróleo que hoy resulta rentable extraer pues se cotiza a 80 dólares el barril. Cuatro empresas radicadas en Londres, con accionistas isleños, trabajan en la zona: Rockhopper LTD, Argos, Desire Petroleum y Flakland Oil and Gas. De modo que, el error diplomático de haber incurrido en un stopell, al suscribir los tratados mencionados, puede ser utilizado por Gran Bretaña en su pretensión de mantener a Malvinas bajo su dominio, directo o indirecto, como ocurriría si se constituyera un nuevo Estado asociado a la actual metrópoli. 

Actitudes concesivas 
    

   Un diplomático, Ortiz de Rozas, que fue embajador en Londres antes de la guerra, sostiene que ella se podría haber evitado, pues el gobierno británico estaba dispuesto a proponer un acuerdo de retroarriendo (leasback) consistente en transferir la soberanía, sujeta a una condición suspensiva por un período de tiempo de administración inglesa, que él estima en "40 o 50 años a lo sumo" (La Nación, 1-4-06). Es claro que en ese período, se agotarían los recursos naturales  -petróleo, gas, algas, pesca y diamantes- que se sabe que existen en la zona en disputa.

   La mentalidad concesiva de diplomáticos que actúan sin referencia a una política exterior destinada a defender el interés nacional, es la tónica general que caracteriza a nuestra Cancillería, desde hace muchos años. De allí surge también el convencimiento de que se debió aceptar alguna de las propuestas de solución para evitar la guerra, como la del Gral. Haig, Secretario de Estado norteamericano, conocida como de  tres banderas. Este general no fue un mediador imparcial; la embajadora Kirkpatrick señaló que es un británico disfrazado de americano. El senador Helms, consiguió que el presidente Reagan le pidiera la renuncia, al hacerle llegar el texto de contrapropuestas argentinas que Haig había ocultado. La propuesta era inaceptable pues significaba para la Argentina dejar de lado todo lo resuelto en Naciones Unidas, que encuadró al caso Malvinas en el Cap. XI de la Carta de ese organismo, relativo a la descolonización. Se pretendía que nuestro país aceptara voluntariamente ser incluido en el sistema de fideicomiso, contemplado en el Cap. XII de la Carta. A su vez, la propuesta del presidente de Perú, Belaunde Terry, era una variante preparada por el mismo Haig en una nueva misión encubierta, como expresó Kirkpatrick.

 

   Un ejemplo poco conocido de la misma actitud concesiva o timorata en la defensa del interés nacional, el de la provincialización del ex Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Por Ley 23.775 se constituyó la nueva provincia, con igual territorio, pero ampliado pues se dispuso que abarcara toda la superficie marítima en torno a las islas. La ley fue sancionada en abril de 1990, con 91 votos en contra, de legisladores radicales -como el ex Canciller Caputo) que advirtieron sobre los perjuicios diplomáticos que derivarían de haber incluido a las Malvinas.

   El diputado Vanossi consideró que era un arrebato legítimo pero erróneo: "No queremos discutir una provincia conjetural" (La Nación, 27-4-90). El presidente Menem, con la firma de su Canciller, Cavallo -Decreto 905/90- vetó el Art. l de la ley, que fijaba la jurisdicción, con el argumento de haberse incluido por error las islas Lawrence y Cole que pertenecen a Chile. El mismo día, 10-5, envió al Congreso un proyecto de modificación, excluyendo a las Malvinas y toda superficie marítima. Posteriormente (7-2-91), la Cámara de Diputados dio media sanción a otro proyecto del Poder Ejecutivo que incluía, ahora sí, a las Malvinas en la nueva provincia, pero con una particularidad insólita. Establecía un ámbito político al que pertenecerían las islas Grande, Estados, Año Nuevo, y simultáneamente, el gobernador sería Delegado Federal con respecto al sector antártico, Malvinas, Georgias y Sandwich. Afortunadamente, este engendro jurídico no prosperó, pero, como en el ínterin, se sancionó la Constitución de Tierra del Fuego, el Art. 2 de la misma tuvo que declarar que la provincia tendrá los límites que por derecho le correspondan... Es decir que, como nunca se modificó el Art. 1 de la ley de creación, la provincia de Tierra del Fuego, carece de territorio definido. 

Situación actual

    

   El mayor riesgo es que Gran Bretaña convierta a las Malvinas en un Estado independiente incorporado al Commonwealth, puesto que es una tendencia muy marcada. Advierte el senador Terragno que los pocos casos que están sometidos al Comité de Descolonización de la NU, no van a terminar ni en el mantenimiento de las colonias ni en independencias verdaderas. "Van a terminar en mini Estados que le confían la defensa a la antigua metrópoli o a una potencia regional. Son países con sponsors" (Clarín, Zona, 1-4-07). Y es un error creer que las Malvinas no se pueden independizar por su dimensión. Comparemos con los siguientes Estados reconocidos por las NU: República de Palau, 458 km2; República de Túvalu, 26 km2; República de Nauru, 21 km2. Malvinas tiene una superficie de 12.173 km2, y una renta per capita de US$ 52.781, superior a la de Argentina y de Gran Bretaña. La posiblidad mencionada ya fue expuesta por Richard Davies, miembro del Consejo Legislativo de las islas, en el seno del Comité de Descolonización, en la reunión de 2006. Andrés Cisneros, ex vicecanciller estima que "los malvinenses empujan la idea de la independencia con el aval del Foreign Office porque saben que en la ONU hay un clima a favor de llegar a algún tipo de arreglo" (La Nación, 22-10-06).

   Un procedimiento que recomiendan los expertos es solicitar a la Corte Internacional de Justicia una opinión consultiva sobre la obligación del Reino Unido de negociar la controversia por la soberanía, cumpliendo la reiterada exhortación efectuada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Teniendo en cuenta los errores cometidos y la tradicional habilidad diplomática inglesa, que acaba de dar un nuevo paso, al anunciar la extensión de la superficie marítima pretendida, sería insensato permanecer inactivos en este tema fundamental para la recuperación de nuestra soberanía plena.

     Para concluir, recordamos una reflexión poética de la Sra. de Giachino, madre del primer caído en la recuperación de las islas: "La Guerra de las Malvinas tan discutida, tan amada, tan vapuleada, tan elevada, tan cruel, tan santa, tan triste, tan dulce, es el exponente histórico más acabado de cómo la justicia de la causa puede transformar a los hombres. Hacer de casi niños, verdaderos varones. De cobardes, valientes, y de valientes, héroes y de héroes, mártires. Cómo la justicia de la causa basta para asombrar al mundo, para mover flotas invencibles, para suscitar odios y venganzas, para descubrir traidores" (9). 

 

   Notas:

(1)  Bitácora PI: "Malvinas, causas y consecuencias de la guerra", 30-4-06.

(2)  La Mañana de Córdoba, 18-9-07.

(3)  Patria Argentina, mayo de 2007, p. 5.

(4)  Giachino, María Delicia Rearte de. En Prólogo a: Seineldín, Mohamed Alí. "Malvinas, un sentimiento"; Buenos Aires, Sudamericana, 1999, pág. 10.

(5)  Oliveri López, Angel. "Malvinas, la clave del enigma"; Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1992, pág. 179.

(6)  Díaz Araujo, Enrique. "Malvinas, 1982 lo que no fue"; Mendoza, Ediciones El Testigo, 2001, pág. 25.

(7)  Caturelli, Alberto. "Recuperación de las Malvinas Argentinas, noción de guerra justa"; Buenos Aires, Secretaría General del Ejército, 1982, 15 págs.

(8) Rizzo Romano, Alfredo. Revista Línea, marzo de 1990, pág. 37.

(9)  Giachino, op. cit., págs. 9/10.
 

Fuentes 

-Balza, Martín. "Malvinas, gesta e incompetencia"; Buenos Aires, Atlántida, 2003, 318 pags.

-Ceron, Sergio. "Malvinas: ¿gesta heroica o derrota vergonzosa?"; Sudamericana, 1984, 344 pags.

-Costa Méndez, Nicanor. "Malvinas: ésta es la historia"; Sudamericana, 1993, 334 pags.

-Díaz Araujo. Enrique. "Malvinas, 1982. Lo que no fue"; Mendoza, Ediciones El Testigo, 2001, 73 pags.

-Franks, Honorable Lord. "El servicio secreto británico y la guerra de las Malvinas"; Mar Dulce, 1985, 157 pags.

-Gamba, Virginia. "Estrategia: intervención y crisis"; Sudamericana, 1985, 278 pags.

-Lanus, Archibaldo. "De Chapultepec al Beagle"; Hyspamérica, T. II, 1986, pag. 202.

-Oliveri López, Angel M. "Malvinas, la clave del enigma"; Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1992, 256 pags.

-Pinto, Mónica. "Islas Malvinas/Falkland, Georgias y Sandwich del Sur: algunas consideraciones relativas a los hidrocarburos"; en: Boron-Fandez (comp.). "Malvinas hoy: herencia de un conflicto"; Puntosur, 1989, pag. 138.

-Rizzo Romano, Alfredo. Revista Línea, marzo/1990, pag. 37.

VIVIENDA Y PROPIEDAD: EL GRAN FRACASO SOCIALISTA

VIVIENDA Y PROPIEDAD: EL GRAN FRACASO SOCIALISTA

Adolfo MONCADA

   La vivienda fue uno de los grandes temas utilizados por José Luis Rodríguez Zapatero en los inicios de su andadura  como inquilino de la Moncloa. El buenismo del presidente creyó encontrar la gran solución en la creación de un Ministerio de la Vivienda, sin percatarse que copiaba a Francisco Franco. Al frente del mismo se colocó una ministra de cuota pero flanqueada por hombres (el 100% de los altos cargos). Los votantes socialistas, los votantes progresistas, los votantes de izquierda entendieron que la finalidad del mismo era hacer posible el, cada vez más difícil, acceso a la vivienda.

   Los fracasos y las decepciones han sido continuos. El planteamiento del, en otros aspectos, radical presidente nunca ha sido el de hacer posible la adquisición de la vivienda; su objetivo es invertir la tendencia y hacer de la vivienda de alquiler la primera opción. Una solución factible ya que, según sus técnicos, existe en España vivienda suficiente para ello. De ahí que la Ministra, el Presidente y una parte del grupo dirigente socialista trataran de difundir, sin mucho éxito, que lo progresista es el alquiler y no la propiedad. La creación de una Agencia Oficial de Alquiler ha servido, simplemente, para gastar partidas presupuestarias y dar algún que otro empleo. La gran aportación de la Ministra fue tratar de abaratar los pisos para jóvenes creando los famosos minipisos. La ariscada respuesta en las filas de las propias Juventudes Socialistas, los "nuevos rojos", acabó aparcando el proyecto.

 

   Una legislatura ha transcurrido y el gobierno no ha sido capaz de ofrecer ni una sola medida efectiva. Ante las críticas, sociales y mediáticas, ya que la oposición tampoco ha presentado una opción concreta, el gobierno y el ministerio han recurrido al argumento de que, hoy, la vivienda en vez de crecer en su precio al 17% lo hace al 6%. La realidad es que esta caída, que no es del precio sino del crecimiento del precio, es producto de la imposibilidad de una parte significativa del mercado para afrontar el coste de una vivienda, que ya no puede reducir más su espacio sin recibir el calificativo de zulo; lo que conduce a una limitación de la inversión especulativa a la que muchos españoles, en estos años, se han dedicado con especial ahínco. Por no hacer nada, el gobierno ni tan siquiera se ha atrevido a entrar en el descontrol en que se mueven los precios de la VPO, donde la picaresca, en expansión constante desde hace más de dos décadas, ha acabado desvirtuando su finalidad.

   Para afrontar las elecciones, José Luis Rodríguez Zapatero, buscó un cambio de cara, pero nada más. El rostro amable de la Promoción de Viviendas de Alquiler Socialista es Carmen Chacón. La oferta, el Plan de Vivienda presentado, in extremis, que ha provocado hasta las críticas de El País. Más que un plan es una chapuza. Se ha limitado ha reordenar todas las medidas puestas en marcha por el Ministerio. Realizado con premura, por el imperativo publicitario electoral, hasta ha reducido los beneficios y los posibles beneficiarios. El objetivo del mismo, conviene subrayarlo, no es hacer posible el acceso a la vivienda en propiedad; el objetivo es impulsar la opción del alquiler, para poder así mejorar las cifras en la próxima legislatura. Aunque el gobierno haya ignorado que este tipo de medidas siempre acaban incrementando los precios.

 

   El Plan de Promoción de Viviendas de Alquiler pergeñado por el gobierno es, más que otra cosa, el reconocimiento del fracaso político en este terreno. La constatación de que el socialismo se ve incapaz de racionalizar los precios para permitir que los españoles puedan acceder a la vivienda en propiedad. Algo en lo que, por otra parte, no parece poner mucho interés, porque el socialismo real siempre ha sentido alergia por la propiedad.