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Bitácora PI

MALVINAS Y EL PETRÓLEO

MALVINAS Y EL PETRÓLEO

Mario MENEGHINI

 

   Con motivo de la actual disputa diplomática con Gran Bretaña, por el comienzo del trabajo de una plataforma semisumergible de extracción de petróleo en las Malvinas -"Ocean Guardian"-, debemos recordar lo que expresamos hace 27 años en el boletín Acción Nº 4, de enero de 1983:

 

   "De los 3.300.000 km2 que abarca la plataforma continental argntina, 2 millones corresponden a la plataforma marginal Malvinas-San Pedro (Georgias). Esta área es de prioritario interés para varios países que han detectado allí enormes riquezas en hidrocarburos, minerales y proteínas. Con referencia a los hidrocarburos, la principal estimación -utilizando modelos matemáticos- la ha realizado el geólogo chileno Bernardo Grossling y fue publicada por el Departamento del Interior del gobierno norteamericano ("In search of a statistical probability model for petroleum resouce assessment", 1975).

   Es un axioma en el campo de la geología del petróleo que cuanto mayor es el volumen de los sedimentos, mayores son las probabilidades de encontrar petróleo. El volumen de los sedimentos se mide en kilómetros cúbicos y el grosor de los mismos permite comparar las cuencas del Mar del Norte, que tienen un grosor máximo de 3,5 km3., con el de la Cuenca de las Malvinas que supera los 8 km3. Si se toma como base mínima un promedio de 8.000 m3 de petróleo por cada km3 de sedimentos y sabiendo que la Cuenca de las Malvinas tiene un volumen sedimentario de 650.000 km3, la riqueza potencial de la misma es de 5.000 millones de m3 de petróleo."

   "Los ingleses conocen perfectamente la seriedad de las estimaciones sobre la existencia real de petróleo en la zona Malvinas, a tal punto que el gobierno dispuso que todos los trabajos de prospección geofísica en las aguas que circundan el archipíélago malvinense, realizados por institutos del Reino Unido debían mantener en reserva las conclusiones y darlas a conocer al Foreing Office. Este encomienda el primer estudio sistemático a los geólogos de la universidad de Birminghan, Griffith y Parker, en 1970. en base al informe producido,  en la temporada 1971/72, el más importante barco oceanográfico de la Marina inglesa -"Shackleton"- efectuó mediciones gravimétricas en la cuenca, y en los dos años siguientes, éste y otro barco -"Endurance"- completan los registros de sísmica, refracción y reflexión, en un recorrido total de 6.700 km. Con la información recogida, la universidad de Birminghan elabora un informe final titulado "Geology of the region around the Falkland Islands", en marzo de 1975. Significativamente, a partir de ese momento se endurece la posición británica en las negociaciones diplomáticas con la Argentina."

 

   En 1993 ya se disponía de estudios más precisos:

     1. Los del GRAVSAT (Satellite Observing Systems Litd.), que busca anomalías gravitatorias regionales desde altímetros satelitales.

     2. Los del British Geological Survey.

  

   Se conocía así la existencia de una zona de 200.000 km2 alrededor de las islas con posibilidades de contener petróleo en cantidades comerciales. Por eso, el Foreign Office propuso un marco jurídico que permitiera la actividad exploratoria; así surgió la Declaración Conjunta de Cooperación sobre Actividades Costa Afuera en el Atlántico Sudoccidental, de 27-9-1995. Sobre este tratado -que adoptó la figura de acuerdo para evitar el debate en el Senado-, opinamos que constituía la "claudicación definitiva en las Malvinas" (Acción Nº 38, de noviembre 1995). La Argentina podría haber exigido otros procedimientos para la explotación conjunta:

 

   1) Unit Operation: se denomina así a la explotación de hidrocarburos en una zona en disputa, por un operador único, con distribución de utilidades entre los países interesados. Así se procedió entre Gran Bretaña y Noruega, en 1976, con respecto a la cuenca Frigg, y entre Japón y Corea, en 1974, sobre la plataforma continental.

 

   2) Condominio: el  condominio de un área en disputa, reconoce como antecedente el acuerdo entre Arabia Saudita y Sudán sobre una zona del Mar Rojo, en 1974. En estos casos, al vencer el plazo fijado para el condominio, se produce la transferencia de soberanía a una de las partes, o bien la partición de la zona; esto último ocurrió entre Kuwait y Arabia Saudita, en 1965.

 

   Como la Argentina no procuró esas opciones, Gran Bretaña logró el tratado que le convenía, y poco después, los kelpers concedieron 12 contratos de exploración. Recién en marzo de 2007 el gobierno argentino dio por concluido el acuerdo mencionado, pero ya era tarde, pues se había confirmado la existencia de hidrocarburos: 12.950 millones de barriles de petróleo de reservas probables,  lo que representa 6.475 millones de barriles probadas (un 50  % menos).

   A la cotización actual del barril (U$S 80), las reservas producirán  542 mil millones de dólares, lo que hace ilusorio creer que, habiendo llegado a esta instancia, los ingleses renunciarán a un negocio seguro, facilitado por la impericia y negligencia de los sucesivos gobiernos argentinos.

 

   Apuntemos, como antecedente, que el Council on Foreign Relations anunció en 1984 que en 1990 se restablecerían las relaciones diplomáticas entre la Argentina y Gran Bretaña, lo que efectivamente ocurrió en febrero de ese año. Para enfrentar a un oponente de esta categoría se necesita una estrategia, diseñada por especialistas, no por guerrilleros reciclados como el actual Canciller. Tampoco ayudan los intelectuales que proponen soluciones que implican resignar nuestros derechos, para obtener algunas migajas, como lo sugieren los párrafos que citamos en el anexo.

 

   El patriotismo, en esta hora aciaga, debe comenzar por combatir el pesimismo, y empeñarse en defender los intereses nacionales con la misma fuerza con que lo hicieron nuestros antepasados. Hace pocos días se cumplieron 160 años de un acto que resaltó el triunfo argentino sobre las dos potencias más grandes de la época: el 27-2-1850 el Cte. Reynolds, por orden de su Majestad Británica, izó el pabellón argentino al tope del mástil de una fragata inglesa, saludándolo con 21 cañonazos.

   En vísperas del aniversario del fallecimiento de quien hizo posible dicho triunfo, debemos hacer nuestra una frase  del P. Alberto Ezcurra:

 

   TE ROGAMOS SEÑOR QUE LE DES A DON JUAN MANUEL DE ROSAS EL DESCANSO ETERNO, Y QUE A NOSOTROS NOS NIEGUES EL DESCANSO, NOS NIEGUES LA TRANQUILIDAD, LA COMODIDAD Y LA PAZ, HASTA QUE, CON LOS ESCOMBROS DE ESTA PATRIA EN RUINAS, SEPAMOS EDIFICAR LA ARGENTINA GRANDE QUE JUAN MANUEL AMÓ, EN LA CUAL SOÑÓ Y POR LA CUAL ENTREGÓ SU VIDA.

 

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ANEXO

 

DOS PROPUESTAS PARA MALVINAS QUE IMPLICAN TRAICIONAR EL INTERÉS NACIONAL

 

   La experiencia de Hong Kong

   Rodolfo Terragno

 

   ¿Teme una escalada conflictiva?

 

   Hay que evitar siempre la diplomacia del megáfono. El problema, en política exterior, es cuando los respectivos gobiernos hablan para su tribuna, pensando en lo que va a salir mañana en los diarios. La Argentina tiene que ser muy firme, debe tomar la ofensiva diplomática, pero con argumentos, con sobriedad, sin imputaciones. Una negociación termina siempre en una ruptura o en un acuerdo. Para que haya acuerdo tiene que haber concesiones recíprocas. Manuel Moreno planteó, en su momento, la posibilidad de repartir una isla para cada país. Juan Manuel de Rosas propuso canjear las islas por deuda. Hoy no se debe pensar ni en partir las islas ni en darlas como parte de pago, pero se debe pensar en fórmulas similares a la de Hong Kong, por ejemplo, que han sido exitosas.

 

   ¿En qué sentido?

 

   Se podría pensar en una transición ordenada y respetuosa de ciertos valores, principios y tradiciones de los isleños. Pero una cosa es decir "bueno, vamos a poner sobre la mesa un esquema tipo Hong Kong" y otra, muy distinta, es decir "mañana nos tienen que devolver las islas de manera incondicional".

 

   La soberanía definitiva, entonces, ¿debería considerarse un imposible en el mediano plazo, según su apreciación?

 

   No. Hay que buscar un punto de acuerdo y ver cuáles son las concesiones que se pueden hacer para ofrecer un esquema de transición. Y si cito a Hong Kong como ejemplo, es porque parecía imposible que se reincorporase a China. Ahora, no se reincorporó por la fuerza, sino sujeta a determinadas normas y con una autoridad especial.

 

   Esto sí lo ve posible.

 

   Lo veo deseable. Ahora, dependerá de la posición de cada uno.

   Pero la Argentina no es China.

   Y las islas Malvinas no son Hong Kong, es cierto. Pero no planteo un traslado mecánico del "modelo Hong Kong", sino tomar el espíritu de esa experiencia. Necesitamos una transición que no deje las cosas tal como están, ni implique la aceptación lisa y llana de la posición del otro. Tiene que ser una transición que genere un régimen especial y que nos permita dar pasos adelante, con transferencias graduales, para que, dentro de cincuenta años, por poner una fecha, podamos concretar la soberanía.

 

   Revista Debate, 27-2-10, pag. 13.

 

 

   "Necesitamos una estrategia con acento en la cooperación"

   Juan Gabriel Tokatlian

 

   El primer dato nuevo a tener en cuenta es el renacimiento de una geopolítica de los recursos estratégicos. Y no me refiero solamente al petróleo y al gas sino también a la energía nuclear y a los recursos hídricos o alimenticios. Hay un contexto de tensión y de pugnacidad geopolítica creciente en el escenario internacional relacionado con esto, que no se debe obviar. En segundo lugar, el precio del petróleo es otra variable importante. Cuando se hicieron exploraciones semejantes a éstas, entre 1995 y 1998, abandonadas luego por compañías noruegas o por Shell, el precio del petróleo era bajo. Actualmente está por las nubes y todo indica que va a seguir en alza. En consecuencia, una inversión en este terreno hoy sería potencialmente más factible. Aun así, hay que ponerle muchos paréntesis al tema, porque todavía no se puede hablar de reservas probadas, sino de datos potenciales.

 

   Yo enmarco la cooperación como una estrategia sostenida en varios ejes: un fuerte liderazgo político que vaya más allá de una gestión en particular, rendición de cuentas transparente de lo actuado y nuevos trazos diplomáticos. Por ejemplo, por qué no aprovechar el tema de la explotación petrolera para hacer una asociación entre Enarsa, Petrobrás y Pdvsa para presentarse a la licitación y ganar la capacidad de hacer perforaciones en las Islas Malvinas. Esto no significaría reconocerle nada a Gran Bretaña en términos de soberanía, pero incrementaría la posibilidad de dialogar y resolver problemas con los británicos y con los isleños. Pongo este ejemplo, pero en diferentes ámbitos se podrían encontrar señales concretas. ¿Para demostrar qué? Para demostrar que, por el rumbo de la cooperación, con resultados prácticos para las tres partes y sin olvidar nunca la soberanía, es posible gestar condiciones que permitan, en el muy largo plazo, hacer efectiva la soberanía argentina.

 

   Sería algo así como separar los planos de la negociación, generar dos instancias diferentes.

 

   Y esta otra instancia traería grandes beneficios. La Argentina está ávida de recursos gasíferos y petroleros, ante las limitaciones concretas que ya tenemos. Por lo tanto, necesita potenciar una compañía estatal, como en algún momento lo fue YPF, con un Estado fuerte. Y necesita hacer sociedades estratégicas con nuestros vecinos. Bueno, aprovechemos Malvinas para eso. O para una política pesquera. Además, hay que hacer un sofisticado eslabonamiento temático, entrelazar este tema con otros, en los cuales la Argentina logre ventajas reales y más socios, lo que redituaría también en una posición relativa más fuerte.

 

   Estos casos que pone como ejemplo, ¿implicarían una explotación conjunta con las otras partes en conflicto?

 

   Sí, hay que introducir cosas nuevas para pensar que podemos explotar conjuntamente los recursos de las Malvinas sin que esto menoscabe ni un centímetro el reclamo por la soberanía. Ingresamos en el año del bicentenario sin las Malvinas y es posible que nos lleve otro siglo la recuperación pacífica de la soberanía. El único modo de dar pasos adelante es una estrategia de largo plazo que ponga el acento en la cooperación. La imagen que tenemos que dar es la de un país que quiere enmendar, resolver, solucionar, prosperar, cambiar, mejorar, cooperar. La Argentina no puede presionar, sin recursos, a la espera de que Gran Bretaña, que todavía tiene los movimientos de un viejo imperio, se vaya a sonrojar y abandone las Malvinas. Ni puede jugar a la seducción enviando ositos de peluche. Hay que dejar atrás estos viejos lastres.

 

   Revista Debate, 27-2-10, pags. 14/15.

OBISPOS ESPAÑOLES Y ABORTO: LA HISTORIA SE REPITE

OBISPOS ESPAÑOLES Y ABORTO: LA HISTORIA SE REPITE

Ángel David MARTÍN

 

   Todos los indicios hacen pensar que los obispos españoles van a repetir lo ocurrido en 1985 cuando, en los debates previos a la aprobación de la ley despenalizadora del aborto, se limitaron a recordar la doctrina de manera teórica pero evitando la polémica y paralizando la movilización clara e inequívoca de los católicos. Hasta ahora tampoco habíamos encontrado ninguna alusión a la posición en que quedan las autoridades y las instituciones de un Estado, todas ellas manchadas y cuestionadas en caso de salir adelante la ley, como ya lo están con la ahora vigente.

   Ahora bien, en relación con la previsible aprobación de la ley que convierte el crimen del aborto en uno más de los derechos reconocidos por el democrático estado español, hay que reconocer que en esta ocasión, las alarmas se han disparado y ha sido el propio portavoz de la Conferencia Episcopal el que ha bajado a la arena para escenificar una defensa del Monarca responsable de la sanción de los textos legales de acuerdo con los mecanismos previstos en la Constitución.

   Y es que iniciativas como las promovidas desde Religión en Libertad, han demostrado con argumentos jurídicos y teológicos contundentes, que era posible esperar que el Jefe del Estado niegue la sanción de la ley. Como todo hace pensar que don Juan Carlos de Borbón, firmará, una vez más, la disposición que condena a muerte a cientos de miles de inocentes no nacidos, la Conferencia Episcopal ha decidido acudir en socorro del interpelado.

   Tras la reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal que tuvo lugar ayer, los periodistas preguntaron hasta siete veces a monseñor Martínez Camino por la situación del Jefe del Estado ante la ratificación de la ley del aborto. Teniendo en cuenta que la cuestión no pudo sorprenderle desprevenido se capta el verdadero alcance de las respuestas:

   «La situación de Su Majestad el Rey es única, ningún otro ciudadano está en esa situación no existe un principio general para su caso y no hay una exhortación de la Conferencia Episcopal para ello, no es necesario. No es que haya temor a hacerla, es que no es necesario», afirmó.

   Al insistir los periodistas, añadió: «El caso del Rey es único, distinto del político que da su voto, pudiendo no darlo. La Conferencia Episcopal no va a dar consejos ni declaraciones por el acto del Rey, que es distinto al del parlamentario».   Y al ser preguntado una vez más, afirmó: «La Conferencia Episcopal no quiere pronunciarse sobre la responsabilidad del acto único que hace el Rey. Y yo no voy a dar mi opinión particular como moralista. El tema daría para escribir cuatro libros. No voy a dar mi opinión porque la Conferencia no tiene un juicio ni lo va a emitir».

La doctrina de la Iglesia

 

   Soy consciente de la agudeza crítica y del prestigio intelectual de Monseñor Martínez Camino y alguien con su perfil no puede estar convencido de las razones alegadas por él mismo, argumentos que se refutan desde los más elementales principios de la moral católica y que están en franca contradicción con los que fueron expuestos en 1985 por el entonces Obispo de Cuenca, don José Guerra Campos. Menos aún se entiende tan exquisita prudencia a la hora de emitir un juicio cuando están en juego millones de vidas humanas.

   Recordemos, como ya hicimos en otros artículos, la doctrina expuesta por monseñor Guerra Campos en una serie de intervenciones que contienen la única expresión completa de la doctrina católica sobre la legislación abortiva hecha pública por un obispo español. A diferencia de Martínez Camino, Guerra Campos precisó la responsabilidad de las autoridades concretada en los autores de la ley entendiendo como tales el presidente del Gobierno y su Consejo de Ministros; los parlamentarios que la voten y el jefe del Estado que la sancione. Terminaba recordando que ninguna autoridad de la Iglesia puede modificar la culpabilidad moral ni la malicia del escándalo:

«A veces, se pretende eludir las responsabilidades más altas como si la intervención de los Poderes públicos se redujese a hacer de testigos, registradores o notarios de la «voluntad popular». Ellos verán. A Dios no se le engaña. Lo cierto es que, por ejemplo, el Jefe del Estado, al promulgar la ley a los españoles, no dice: «doy fe». Dice expresamente: «MANDO a todos los españoles que la guarden». Los que han implantado la ley del aborto son autores conscientes y contumaces de lo que el Papa califica de «gravísima violación del orden moral», con toda su carga de nocividad y de escándalo social. Vean los católicos implicados si les alcanza el canon 915, que excluye de la Comunión a los que persisten en «manifiesto pecado grave». ¿De veras pueden alegar alguna eximente que los libre de culpa en su decisiva cooperación al mal? ¿La hay? Si la hubiere, sería excepcionalísima y, en todo caso, transitoria. Y piensen que los representantes de la Iglesia no pueden degradar su ministerio elevando a comunicación in sacris la mera relación social o diplomática. La regla general es clara. Los católicos que en cargo público, con leyes o actos de gobierno, promueven o facilitan -y, en todo caso, protegen jurídicamente- la comisión del crimen del aborto, no podrán escapar a la calificación moral de pecadores públicos. Como tales habrán de ser tratados -particularmente en el uso de los Sacramentos-, mientras no reparen según su potestad el gravísimo daño y escándalo producidos».

 

   Menos aún hemos oído a los prelados que se han ocupado de la cuestión del aborto en relación con la ampliación de la actual ley, denunciar las raíces de la legalización del crimen en una Constitución gravemente cuestionable desde el punto de vista moral. El entonces obispo de Cuenca hacía unas afirmaciones que adquieren ahora mayor actualidad:

«El gran problema es que, si la Constitución, en su concreta aplicación jurídica, permite dar muerte a algunos, resulta evidente que, no sólo los gobernantes, sino la misma ley fundamental deja sin protección a los más débiles e inocentes». (Y a propósito: ¿tienen algo que decirnos los gobernantes, más o menos respaldados por clérigos, que en su día engañaron al pueblo, solicitando su voto con la seguridad de que la Constitución no permitía el aborto? Y digan lo que digan, ¿va a impedir eso la matanza que se ha legalizado?)

¿Qué se puede esperar ahora?

 

   Ahora solo cabe esperar que algunos obispos a título particular y con toda la autoridad magisterial que les compete, se desmarquen de la posición expresada por Martínez Camino y vuelvan a exponer y actualizar la doctrina católica en relación con las leyes injustas y con los responsables de su aprobación y aplicación. Esta reacción -la de cada uno de los obispos sin el paraguas de la Conferencia Episcopal- será un auténtico test que nos permita comprobar si realmente se está produciendo un cambio a mejor del episcopado español (como sostienen algunos con mejores deseos que capacidad de análisis) o nos encontramos ante la enésima re-edición de la autodemolición en su más ibérica versión taranconiana.

   Teniendo en cuenta la gravedad del asunto tratado, a nadie debería extrañar una intervención de la Sede Apostólica, tan activa en la defensa de los derechos humanos. Sería muy deseable que Benedicto XVI hiciera pública su posición para evitar que alguno de esos especialistas en detectar malas intenciones le reprochen -como ya hicieron con Juan Pablo II y el episcopado español- la aceptación tácita de la Ley de 1985. Esa tolerancia de hecho ante ésta y tantas otras realidades legislativas que van transformando la esencia de nuestra sociedad es, probablemente, la responsabilidad más grave de los jerarcas y de los católicos españoles que, salvo honrosas y minoritarias excepciones, han renunciado a cualquier consecuencia cultural y social de su fe. Solamente así se explica que, millones de ellos, se identifiquen con posiciones como las enunciadas desde el Partido Popular, fiel a la más estricta defensa de los supuestos planteados por los socialistas en la Ley del aborto de 1985... O acudan a manifestaciones promovidas por sedicentes pro-vida que evitan cualquier referencia clara en contra de la legislación abortiva vigente porque se oponen a la ampliación de la actual regulación pero aceptan esta última. En el fondo, toda la casta política y los millones de españoles que la respaldan con sus votos, actúa al servicio del modelo político implantado en España a partir de 1978 y sostenido sobre cuatro pilares: la destrucción de la nación (autonomías), la destrucción de la familia (divorcio), la degradación cultural (leyes educativas) y la destrucción de la vida (aborto). El árbol se plantó entonces, ahora basta recoger sus frutos y lo único que admite una mínima disputa es quién habrá de llevarse la cosecha.

   Si hay alternativa, únicamente será posible en la medida que tenga lugar la recuperación de la hegemonía cultural en la sociedad. Algo que implica la lucha por la Verdad -que no se impone por sí misma- y la capacidad de generar instrumentos coercitivos que, al amparo de la ley, actúen como freno de las tendencias disgregadoras.

CICLO DE CONFERENCIAS "BATALLA DEL JARAMA"

CICLO DE CONFERENCIAS "BATALLA DEL JARAMA"

   En San Martín de la Vega (Madrid) va a celebrarse un muy interesante ciclo de conferencias sobre la batalla del Jarama, que tuvo lugar entre los días 6 y 28 de febrero de 1937 cuando el ejército nacional pretendió cortar la carretera de Valencia por Arganda del Rey y avanzar hasta Alcalá de Henares, hacia la carretera de Barcelona.

   Las conferencias darán comienzo el 20 de febrero de 2010, a las 17 h., en el Centro Cívico Municipal de San Martín de la Vega.

   Disertarán: Pío Moa, escritor e historiador, sobre el tema "Mitos de la Guerra Civil Española" y

                       Fernando Paz, historiador y presidente de Historia en Libertad, sobre el tema "Ayuda Internacional en la Guerra Civil".

   Organizan: Historia en Libertad, Foro Social Manuel Mateo

   Colaboran: Ayuntamiento de San Martín de la Vega, Colectivo Guadarrama

CHACÓN NO QUIERE HÉROES.

CHACÓN NO QUIERE HÉROES.

Francisco TORRES

 

   Todos los ejércitos del mundo rinden honor a sus caídos, especialmente a aquellos que dieron su vida en acto de servicio y merecieron por su acción las más altas condecoraciones. En todos los países del mundo se reconoce esa entrega generosa, independientemente de la razón o la sinrazón de la contienda en la que participaran. Incluso muchos ejércitos son capaces de rendir similar tributo a los enemigos que realizaron gestas sublimes de entrega.

   Estos héroes son modelos de una milicia que aún rinde culto a una profesión considerada como de hombres honrados y preñada de virtudes. De ahí que en todos los cuarteles y centros militares del mundo se rinda tributo a estos hombres a través del nomenclátor de los acuartelamientos, de las calles y plazas de los acuartelamientos y academias, de la denominación de las unidades, etcétera.

 

   Carmen Chacón, a la sazón Ministra de Defensa, ejecutora de la "venganza histórica" impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero, ha decidido limpiar el ejército español de héroes. Estas Navidades la Jefatura del Estado Mayor remitió a todas las unidades una orden con un anexo para la inmediata retirada, en aplicación de la "Ley de la Memoria Histórica", de cualquier referencia a una larga lista de militares y acciones de guerra. Leyéndola es evidente que de lo que se trata, más allá de las consideraciones políticas en las que se ampara la Ministra, es de borrar de la memoria militar una concepción del heroísmo, ya que resulta difícil de creer que Carmen Chacón, rodeada de asesores militares con estrellas, no haya reparado en el hecho de que esos nombres recibieron las condecoraciones, que les hacen acreedores del recuerdo, no por haber participado en ésta o en aquella guerra; las recibieron por haber realizado una acción de carácter heroico; muchas veces por dar la vida para salvar a otros.

   Venganza e injusticia histórica parecen ser los verdaderos móviles que han impulsado a los redactores de la lista negra de la Ministra. Lista que sólo ha podido ser elaborada por el propio Ejército, ya que la significación de muchos de esos nombres es escasamente conocida fuera de los centros militares.

   Sólo voy a traer un caso para ejemplificar la injusticia y la venganza con la que han procedido tanto la Ministra como sus asesores. En el Acuartelamiento Cervantes, situado en Granada, existía una calle dedicada al soldado -¡sí, a un soldado!- Antonio Ponte Anido. Este muchacho, en medio de un combate durísimo, donde la mayor parte de sus compañeros habían caído, herido, vio cómo un tanque de 38 toneladas se dirigía hacia el puesto de socorro. Poco antes los mismos tanques habían atacado un hospitalillo y hecho saltar por los aires una ambulancia en la que se trataba de evacuar a dieciséis soldados heridos que murieron en el acto. Pertenecía Antonio Ponte a una unidad de zapadores, conocía perfectamente el funcionamiento de una mina antitanque. El acorazado ya situaba su cañón en línea de tiro con el puesto de socorro. Antonio no lo pensó, agarró su mina, se lanza a las cadenas, único lugar vulnerable, y vuela el tanque perdiendo la vida; algo de lo que él era consciente. Era muy joven. Por esta acción, en 1944, se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando, la máxima condecoración del Ejército español. Su único pecado, el que le ha condenado a perder esa calle en el acuartelamiento, es que murió en Rusia, en la batalla de Krasny Bor, enrolado en la denominada División Azul, unidad del Ejército español enviada al frente al servicio de la política nacional de entonces.

 

   Naturalmente, desde el mundo de la milicia, no ha habido ni una protesta, ni una salida de tono. Pero alguien debería contestar a la pregunta que un soldado cualquiera, como Antonio Ponte, pudiera realizar a sus superiores sobre el recuerdo que se debe rendir en las filas militares a quienes dieron la vida por la Patria.

   El Jefe del Estado, Capitán General de los Ejércitos, Jefe de la Real y Militar Orden de San Fernando debería exigir que se reparara la injusticia cometida con un soldado.

TERREMOTO MORAL

TERREMOTO MORAL

Juan V. OLTRA

 

   Un terremoto terrible en Haití nos ha hecho darnos cuenta a nosotros, mundo dicen que civilizado, de dos cosas al menos. La primera, de la terrible fragilidad del ser humano. La segunda, de que Haití existe.

   Antes del terremoto, Haití era ya el país más pobre del continente americano. Y si bien es cierto que esta desgracia natural ha colocado a sus habitantes en una situación aun peor, no lo es menos que dentro de unas semanas, nadie se acordará de la isla y de sus habitantes y, con nuestras conciencias mirando a otro lado, sea la wii, el carajillo del bar, la sempiterna serie de televisión, la corruptela de nuestra clase política o el último tinte capilar que la vicepresidenta use en su monte de venus, todo esto nos importará una higa.

 

   Así, aprovecho antes de que el tema se pase de moda para preguntarme en voz alta cómo es posible que en un mundo en el que existen tropas de intervención rápida, que pueden ocupar ciudades, países enteros en horas, se tarden cinco días en despejar un aeropuerto para que las ayudas en forma de comida, medicinas o cooperadores lleguen a donde más daño existe.

   Aprovecho para dudar sobre la necesidad de una clase política, a este lado del charco, y al otro también, que es incapaz de mandar al guano al Fondo Monetario Internacional, al capitalismo o al sursum corda si es necesario para lograr salvar siquiera una vida más.

 

  Una catástrofe así da lugar a mucha demagogia. Desde la barata, como la cubana "permitiendo" que los aviones de EE.UU. atraviesen su espacio aéreo para ir a la isla que fue emblema de la hispanidad, "La Española", hasta la cara de Obama que, al menos, con esto nos queda demostrado que no puede andar sobre las aguas.

   No faltan aquellos que, aun declarándose ateos 364 días al año, aprovechan estos momentos de tragedia para culpar al Sumo Hacedor. A mí esto me recordaba aquello que contaba Anthony de Mello, cuando dijo ver por  la calle a una niña casi desnuda y muerta de frío, con hambre acumulada y temblando. Lleno de cólera se dirigió a Dios: "¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces nada para solucionarlo? Durante un rato Dios guardó silencio, pero aquella noche, de improviso, me respondió: Ciertamente que he hecho algo, te he hecho a ti".

 

   Somos nosotros, pues, los que tenemos que hacer algo. Pero no sólo por el terremoto, sino por lo que ya antes del terremoto, y seguramente después, vivirán allí: una vida peor que la de esclavos para muchos. Peor sin duda que la que vivieron en las encomiendas. No olvidemos que fue allí, justamente allí, cuando en la misa de domingo de adviento en diciembre de 1511, el Genio de España dio un paso que no hicieron los sajones hasta mucho después: reconocer la dignidad humana de los habitantes de esas tierras, con la voz del dominico Fray Antonio de Montesinos: "Estos, ¿no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados amallos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis, esto no sentís? ¿Cómo estáis en tan profundidad, de sueño tan letárgico, dormidos?"

   Sí, son hombres; nuestros hermanos si lo vemos con un prisma cristiano, miembros de la única raza, la de los hijos de Dios, o, viéndolo desde un punto más laico, entonando alto y fuerte el "nada humano me es ajeno". Mirémoslo de la forma que sea, pero hagamos algo más que mirar: actuemos. Hoy, y mañana.

A PROPÓSITO DEL PROTRÉPTICO DE ARISTÓTELES

A PROPÓSITO DEL PROTRÉPTICO DE ARISTÓTELES

Alberto BUELA

 

   Existe un principio de orden práctico que aconseja: hablar mucho de las cosas, poco de los otros y nada de uno, pero en esta ocasión no puedo tenerlo en cuenta porque nadie sobre este  tema va a hablar de nosotros. Se trata de nuestra traducción del Protréptico de Aristóteles llevada a cabo en 1981 como addenda de nuestra tesis de doctorado en la Université de Paris IV-Sorbonne bajo la dirección del erudito Pierre Aubenque. Ese texto nuestro que tuviera a bien revisar la eximia profesora de griego clásico de la Universidad de Buenos Aires, y profesora nuestra, María Celina Griferos. Autora de múltiples traducciones de clásicas obras griegas y que fuera juzgado en el jury del doctorado por Bertrand Dumoulin, traductor él también del Protréptico al francés, fue publicado por la revista "Nao" de Buenos Aires en texto bilingüe griego-castellano en 1983. La segunda edición se realizó en 1993 por la editorial Cultura et Labor de Buenos Aires. Ese mismo texto y su comentario lo presenté en el XVII Congreso Mundial de Filosofía- Montreal,Canadá- organizado por la Federación Internacional de Sociedades de Filosofía, comunicación sobre Le Protreptique: Esquisse de lecture sur l‘idée d‘ordre naturel (21 al 27-8-83). En la época que en los congresos internacionales de filosofía no se podía utilizar el castellano, cosa que se logró por la intervención de un filósofo argentino, mi tocayo, Caturelli.

 

   Todo esto para decir que me acabo de enterar tarde, finales del 2009, y gracias a una revista mejicana, no solo de filosofía sino de pensamiento, que un tal Megino Rodríguez sacó en España una traducción del Protréptico afirmando que es la primera en castellano. Claro está, se comió cinco lustros de estudios sobre el tema. Además por el comentario que leemos solo existen para Megino comentaristas ingleses y alemanes (y él, por supuesto).

   Así están las cosas con el mundo bolita. Seguimos con los espejitos de colores. Uno se rompe el traste para que venga un gallego y lo ningunee sin que le tiemble un pelo. No sé cómo será la traducción de Megino, pero sí conozco a su comentador el profesor Carlos Mc Cadden de la ITAM, excelente investigador de la filosofía práctica de Aristóteles, especialmente de la economía. Pero lo cierto es que flaco favor se hace un investigador cuando presenta un trabajo en donde el autor, en este caso Megino, como el zorro en el monte borra sus huellas con la cola.

   Por lo que dice el profesor Mc Cadden, Megino no aporta nada nuevo al tema en lo que hace a toda la historia del texto y la autenticidad o no, de tales o cuales fragmentos. Pues nada dice acerca del concepto de Phronesis (fundamental para entender el Protréptico y que nosotros nos tomamos el trabajo de traducir por sapiencia defendiendo la riqueza infinita del castellano por sobre el francés de Dumoulin que sólo podía traducir el término por sagesse practique).[1]

   Sólo el concepto de sapiencia o saber sapiencial, ése que los viejos paisanos practican a diario luego de acumular sabiduría de vida puede resolver adecuadamente aquello que Aristóteles propone al final del Protréptico: O hay que filosofar o no hay que filosofar. Si hay que filosofar; hay que filosofar y si no hay que filosofar, hay que filosofar (para demostrar que no hay que filosofar). De modo que siempre hay que filosofar. Nosotros desde el 83 estamos tratando de filosofar, nos hemos transformado en una especia de arkeguetas, es decir de eternos comenzantes según gustaba decir Platón y ese gran filósofo que fue Nimio de Anquín y que seguramente Megino también ignora.

 

   Esto de filosofar en el mundo boli es más difícil que miccionar en un frasquito, sobre todo teniendo en cuenta que lo poco que podemos producir es ignorado supinamente. Esta tara "gallega" es la que marca la capitis diminucio con la cual estos se aproximan a los estudios clásicos. Sin ir más lejos el año pasado fue rechazado un proyecto presentado por la muy buena filósofa catalana Margarita Mauri de investigación sobre la filosofía práctica de Aristóteles porque,"el grupo solicitante no acredita publicaciones en espacios internacionales reconocidos (léase: revistas inglesas o alemanas) en torno a los estudios aristotélicos... los participantes en el proyecto no han optado por los espacios de discusión aristotélica más consolidados (revistas internacionales, etc)." afirmó el Comité de selección del Ministerio de Ciencia e Innovación de España. Tuvo que aparecer una carta del profesor norteamericano de la Northwestern University para que "los gallegos" del comité de selección aceptaran el proyecto.

 

   Esta actitud indigna para con la propia ecúmene cultural hispanoamericana es la antítesis de aquel apotegma grandioso que fijara José Vasconcelos de una vez y para siempre "por mi raza hablará el espíritu". O acaso no sabe el Comité de Selección que los ingleses se citan a sí mismos, al igual que los alemanes y los franceses. Sólo algún investigador italiano tiene la gentileza de citar a "los otros". Al respecto es interesante recordar a propósito de la reseña del libro del inglés Scott Meikle sobre el pensamiento económico de Aristóteles que fuera revisado por el mencionado McCadden, el juicio del profesor José Barba Martín:"excepto en siete u ocho casos maneja exclusivamente bibliografía germánica y anglosajona" [2]

   Megino, fiel a "tara gallega" en el caso comentado del Protréptico hizo lo mismo que el Comité de selección del Ministerio de ciencia e innovación de España, prefirió y valorizó toda la bibliografía no española, por sobre la realizada en castellano, salvo sus propios artículos, ignorando todo lo que se ha venido produciendo en estos últimos 25 años desde el mundo bolita.

   Estos son los investigadores en filosofía que supimos conseguir, especialistas de lo mínimo, máquinas rentadas por el Estado de estéril producción. Espejos opacos, que imitan pero mal debido a su propia opacidad.

 


[1] Así decíamos sobre el tema comentando el fragmento IV: "La aparición por primera vez del término phrónesis, capital para la interpretación jaegerdiana del Protréptico, nos obliga a justificar nuestra traducción del vocablo. Hemos optado por traducir phróneseos por sapiente y phrónesis por sapiencia por dos motivos. Primero porque nuestra menospreciada lengua castellana (no se aceptaban comunicaciones en castellano en los congresos internacionales de filosofía en la época)es la única de las lenguas modernas que, sin forzarla, lo permite. Y segundo, porque dado que la noción de phrónesis implica la identidad entre el conocimiento teorético y la conducta práctica, el traducirla por "sabiduría" a secas, tal como se ha hecho habitualmente, es mutilar parte del concepto. Ello implica in nuce una interpretación platónica del Protréptico, mientras que "sapiencia o saber sapiencial", implica no sólo un conocimiento teórico sino también su proyección práctica "Op.cit. p. 44

[2] Revista Estudios-UTAM Nº 90, México, otoño 2009, p.103

REFORMAS ELECTORALES ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?

REFORMAS ELECTORALES ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?

Francisco TORRES

 

   La mal llamada "memoria histórica" nos recuerda que el actual sistema electoral fue el resultado de la decisión de los artífices de la Transición. El consenso entre el centroderecha y el socialismo alumbró un sistema de representación proporcional corregido siempre en beneficio del  partido mayoritario. Ambos, PP (UCD+AP) y PSOE, defendieron y defienden esta opción porque cada uno entendía que beneficiaba a su posición: el centroderecha porque entonces tenía un voto que superaba el 45% y el socialismo porque estimaba que pausadamente se produciría una inversión de la tendencia. Como se ha visto, ambos tenían razón.

   La justificación a la que se recurrió para establecer un sistema electoral que indefectiblemente conduciría a la creación de un bipartidismo, denominado imperfecto, que acabaría con la voz de las minorías fue, curiosamente, el nefasto ejemplo de la atomización de las cortes republicanas que hoy tanto se reivindican.

 

   Siendo evidente el déficit democrático que el sistema electoral español presenta, sin entrar en el funcionamiento de los partidos y en el modo en que se conforman las listas electorales, junto con la existencia de facto del mandato imperativo que supone la disciplina de voto, pese a estar expresamente prohibido por la Constitución, desde hace dos décadas se habla de la necesidad de reformar el sistema electoral. Es una propuesta que teóricamente asumen tanto PP como PSOE pero que jamás concretizan. Entre otras razones porque, una vez en el poder, el sistema electoral teóricamente favorece la permanencia en el mismo a través del clientelismo (político, mediático, control de organizaciones que aparentemente son producto de la sociedad civil...); lo que es claramente visible en algunas Comunidades Autónomas y en muchos Ayuntamientos.

   Cada vez que los partidos mayoritarios, PP o PSOE, han intervenido en la legislación del sistema electoral lo han hecho para acrecentar el bipartidismo y reducir la voz de las minorías. En algunas autonomías uniprovinciales se han establecido distritos para así conseguir que, en la práctica, sólo PP o PSOE puedan obtener representación; también se han establecido caprichosos límites porcentuales para desanimar la presencia de otras opciones para corregir la aplicación estricta de la regla matemática que rige la imputación de representantes a las fuerzas políticas.

 

   En los últimos años se ha extendido la idea de que es necesario reformar el sistema para acabar con el peso de los nacionalistas elevando los techos porcentuales nacionales, pero se trata de una propuesta que no ha prosperado, que es dudosamente constitucional en los términos planteados. Si tan preocupados están, PP y PSOE, por el peso político del nacionalismo sería suficiente que ambos acordaran prescindir de sus votos. Ese día acababa el problema nacionalista. Pero ambos prefieren utilizarlo como justificación y pactar con los nacionalistas.

   La propuesta que tienen en mente, tanto PP como PSOE, es la de aproximarnos al modelo británico. Bono la ha expuesto como una novedad y con una aparente y falsa valentía en EL MUNDO, como si fuera el verso suelto del PSOE, cuando en realidad se lleva tiempo trabajando en ello en ambos partidos.

   ¿En qué consiste la propuesta de reforma? En la utilización de los distritos uninominales en los que sólo resulta elegido un diputado por sistema mayoritario a una o dos vueltas. Aparentemente, con ello, se reduce el poder del partido porque el diputado dependerá más del elector. Dejando a un lado que es muy dudoso que el partido no controle la designación de candidatos, aunque ahora tendría que preocuparse por los nombres de toda la lista y no sólo por el cabeza de cartel y la sigla, lo que sin duda obligaría a ser más cuidadoso con los diputados paracaidistas y los paniaguados, este modelo lo único que haría sería contribuir a la conversión definitiva del sistema español en bipartidista absoluto reduciendo aún más el valor del voto del ciudadano y las posibilidades de la existencia de un pluralismo efectivo. Aún cuando como migajas se hable de unos cuantos diputados elegidos en lista nacional que a duras penas sí permitiría que irrumpieran en el Parlamento dos o tres partidos. Representación que probablemente desaparecería con el tiempo o sufriría los típicos efectos tobogán que se dan en Inglaterra o Francia. Un sistema que en ningún modo supondrá la proscripción de los nacionalistas, ya que probablemente, sobre todo en el caso de los catalanes, hasta permitiría incrementar su representación.

 

   La propuesta de Bono, que es una opción que se estudia en los ámbitos populares y socialistas, secundada ingenuamente desde algunos ámbitos externos, no va a contribuir ni a regenerar democráticamente el sistema, ni a dar más poder al ciudadano, ni a permitir la expresión de las minorías, ni a reducir el poder de los aparatos de los partidos. Al contrario la aparición de los distritos uninominales contribuirá a reforzar aún más el bipartidismo y a reducir la participación del ciudadano en la vida pública. Lo que pasa es que tanto en el PP como en el PSOE andan haciendo las cuentas para saber cuántos diputados más conseguirían y si ello les conviene.

16 CAUSAS Y 7 CONSECUENCIAS DEL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL

16 CAUSAS Y 7 CONSECUENCIAS DEL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL

Víctor RUIZ

 

   La población envejece debido a una serie de cuestiones negativas para la fecundidad y a otras que proporcionan una esperanza de vida creciente.


   La población mundial envejece a un ritmo creciente que ya hace prever que en 2040 habrá más ancianos que niños. Ante esta perspectiva, cabe preguntarse por las causas y posibles consecuencias del preocupante escenario que nos espera dentro de tres décadas. Tal como señala Ángel Luis Toledano Toledano, licenciado en Teología por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid y Master en Doctrina Social de la Iglesia por el Instituto Social ‘León XII’ de la Universidad Pontificia de Salamanca, las dos principales causas del envejecimiento demográfico son "el descenso de la fecundidad y el crecimiento de la esperanza de vida".
 
   En su libro "Hacia el equilibrio de la población mundial", Toledano detalla además hasta 11 factores que "influyen negativamente en el descenso de la fecundidad" en el mundo, al mismo tiempo que, entre otras, hay cinco "causas positivas que contribuyen al aumento de la esperanza de vida al nacer".
 
   Asimismo, este experto plantea que "de las causas principales del envejecimiento, la baja fecundidad y la esperanza de vida creciente", derivan siete "consecuencias importantes a tener en cuenta".

 

Causas negativas del descenso de la fecundidad

 

   "Aunque las causas de la disminución de la fecundidad en el mundo son complejas algunas ya están identificadas para muchos demógrafos y varias de ellas son de orden cultural, psicológico y moral", asegura Toledano. Según relaciona en su libro, las causas más importantes que "influyen negativamente en el descenso de la fecundidad" son las siguientes:
 

   1. La existencia de una mentalidad general desfavorable a la nupcialidad y el retraso en la edad del matrimonio, junto a la difusión de nuevas formas de relación de hecho fuera del matrimonio y el fuerte aumento de los divorcios.
 
   2. La incorporación numerosa de la mujer al trabajo, sin la implementación de medidas que concilien armoniosamente la vida familiar y laboral.
 
   3. La ausencia o el retraso de los gobiernos en implantar verdaderas políticas familiares correctoras de los desequilibrios demográficos que desde hace décadas se constatan en varias regiones del planeta.
 
   4. La propagación difusa de un pesimismo antropológico en la sociedad industrial. El individualismo y la competitividad generan de suyo un ambiente pesimista.
 
   5. El cambio de mentalidad en cuanto a la reproducción humana provocado por los nuevos valores de la sociedad postindustrial que ponen otras aspiraciones por encima de la procreación y de la formación de familias.
 
    6. La irresponsable difusión y el recurso sistemático a las modernas técnicas anticonceptivas, la esterilización y el aborto provocado.
 
   7. El ambiente cultural materialista que favorece casi en exclusiva el progreso económico, técnico y científico-material desconociendo, en contraposición, la dimensión espiritual de las personas y su progreso moral.
 
   8. La desvalorización secularista de la propuesta humanizadora y trascendente de las religiones del mundo.
 
   9. La implantación de procesos sociales individualistas que no tienen en cuenta la dimensión comunitaria y social de las personas.
 
   10. Parece también que el descenso de la fecundidad está ligado a un determinado concepto de desarrollo con factores como los muchos años de formación educativa, la incorporación de las mujeres al mundo laboral, el cambio de la estructura de autoridad en la familia, los modos de vida urbanos y otras aspiraciones legítimas al margen de la formación de familias.
 
   11. Finalmente, los avatares de la economía y la sociedad influyen de forma directa o indirecta en la tasa de fecundidad. En momentos de crisis e incertidumbres económicas o sociales se resiente en primer lugar la nupcialidad y ello repercute a su vez en la fecundidad".

 

Causas positivas del aumento de la esperanza de vida
 

   En "Hacia el equilibrio de la población mundial", Toledano expone también cinco causas positivas que favorecen el aumento de la esperanza de vida, pero que se suman al mismo tiempo a las anteriores en cuanto al envejecimiento de la población.
 

   12. El drástico descenso de mortalidad generalizado en todas las regiones del mundo en las distintas etapas de la vida.
 
   13. Las mejoras sanitarias y de higiene humana.
 
   14. El aumento del nivel de vida general en muchas regiones.
 
   15. Una mejor producción alimentaria y progresos en su distribución.
 
   16. La implementación de políticas de desarrollo más eficaces.
 

Algunas consecuencias

 

   Por otra parte, Toledano añade en su libro que de las anteriores causas se "derivan algunas consecuencias importantes a tener en cuenta", concretamente siete:
 

   1. El desequilibrio de las estructuras demográficas por edad, es decir, la inversión o quiebra de la pirámide de edades, con la disminución de las generaciones de niños y jóvenes en estas sociedades. Por esto la población de adultos jóvenes tendrá que asegurar la producción del país y sostener unas amplias cohortes de poblaciones ancianas.
 
   2. La crisis de los sistemas educativos por la tentación de realizar recortes en los presupuestos económicos dedicados en etapas anteriores a la formación de las nuevas generaciones.
 
   3. La pérdida o debilitamiento de la memoria colectiva y problemas a la hora de transmitir las propias conquistas culturales, científicas, técnicas, artísticas, morales y religiosas de las comunidades. La falta de población pone en peligro la transmisión del patrimonio común de la humanidad.
 
   4. Algunos afirman también el agravamiento del desempleo y la base productiva y económica de la sociedad. Las sociedades opulentas, pero envejecidas, corren el riesgo de hundirse en un egoísmo creciente. Se vislumbra una posible degradación de la solidaridad entre generaciones, que llevaría a auténticos conflictos en el reparto de los recursos económicos.
 
   5. La influencia negativa en el perfil psicológico del conjunto de la población. El aumento del carácter sombrío, la falta de dinamismo intelectual, económico, científico y social o carencias en la creatividad social parecen ser notas distintivas de las naciones ‘viejas’.
 
   6. La tentación de la eutanasia puede sobrevenir como un método potencial para aligerar el peso de los sistemas de seguridad social (mutualidades, pensiones, reembolso de prestaciones, etc.).
 
   7. Los desequilibrios violentos producidos entre países y regiones del planeta cuyas poblaciones presentan estructuras por edad muy diversas que acarrean problemas sociales tales como la inmigración ilegal.