Blogia

Bitácora PI

NOTAS SOBRE LA TÉCNICA Y LA SUERTE

NOTAS SOBRE LA TÉCNICA Y LA SUERTE

Alberto BUELA

 

   Hace ya muchos años un helenista de la talla de Conrado Eggers Lan nos llamaba la atención acerca de la relación entre téchne (tècnica) y týche (fortuna) en los griegos mientras nosotros la dejábamos pasar como con tantas otras enseñanzas de la otrora famosa Universidad de Buenos Aires.

   El hombre, ese ser careciente del que nos habla A. Ghelen, ocupa en la escala de lo real un molesto e incordioso lugar intermedio entre la divinidad, las criaturas puramente espirituales y los procesos necesarios y regulares de la naturaleza. No somos ni dioses ni bestias, somos esta realidad "mistonga" que se mueve, por un lado, entre el deliberar y el hacer en función de un plan y metas a lograr y, por otro, el suceder ajeno a él de fuerzas fuera de su control. No pertenecemos totalmente al reino de la contingencia (lo que puede ser siempre de otra manera) pero tampoco totalmente al reino de la necesidad (lo que es regularmente siempre así).

 

   El azar, la fortuna, la suerte, la týche es lo casual, aquello que no tiene causa racional sino una causa irracional y por ende accidental. Es ajena a la intención y a la responsabilidad. Sus categorías son el encuentro y el suceso. Se festeja el encuentro un tesoro o el suceso de un descubrimiento. Su emblema es Pandora, la frívola.

   La técnica, la investigación, la téchne  es una causa racional y por ende sustancial. Está vinculada a la deliberación y el sujeto es responsable de sus consecuencias. Sus categorías son la búsqueda y la conclusión. Busco una causa y al hallarla concluyo el trabajo. Su emblema es Prometeo, el liberador trabajoso.

   Los antiguos griegos representaban a la fortuna como una mujer cautivante a través de los rasgos de inestabilidad, irracionalidad, seducción vinculada al engaño, ambivalencia y todos estos rasgos juntos Hesíodo se los atribuye a Pandora. Recordemos que ésta, esposa de Epimeteo y cuñada de Prometeo, es tentada por Zeus cuando le ofrece la famosa caja para perjudicar indirectamente a su cuñado que se había mostrado más astuto que Zeus mismo (1), y ella frívolamente la abre desoyendo los consejos de su prudente marido y deja escapar todos los males que son los que vienen a quebrar el orden originario de la Edad de Oro ocasionando la desdicha del género humano hasta hoy. Posteriormente Prometeo tendrá que robar el fuego, elemento con el que el género humano iniciará las tèchnai. Así, en adelante el hombre tendrá que hacer uso de su phrónesis, su sabiduría práctica o sapiencia expresada en la téchne para con trabajo y esfuerzo alimentarse y poder vivir.

 

   A partir de ello surgen dos posturas clásicas ante la relación de téchne y týche, una la de aquellos que afirman que pueden someter a la fortuna a través del poder de la razón. Es la vía de la modernidad que incluso anula a la suerte o fortuna y le otorga el monopolio al hacer sobre el suceder. Surge así el homo faber. Y otra distina, es la de aquellos que sostienen que no pueden dominarla totalmente y que como Ortega van a sostener que "el hombre es una isla racional rodeada de un mar de irracionalidades". Son los sostenedores de la imperfecta y careciente condición humana.

   Hoy rescatar la týche, la suerte  es una tarea más a favor del logro de una mayor y mejor visión del hombre, el mundo y sus problemas. Recatarla como hecho raro y accidental no intentado sino "que sucede" y que como tal viene a mostrar el carácter de provisorio de la existencia humana y de la vida del hombre de todos los días.

   En un primer análisis descriptivo podemos decir que la fortuna es el encuentro por accidente de varias causas independientes unas de otras. Se produce un cruce de causas que no podemos explicar pero que están allí y han producido tal o cual suceso. El ejemplo clásico es el del encuentro del tesoro, donde se cruzan dos causas independientes: la del hombre rico que esconde por temor un tesoro en un campo abandonado y el pobre labrador que no teniendo dónde arar lo hace en ese campo y lo encuentra.

   En un segundo y más profundo nivel de análisis observamos que la fortuna o suerte introduce la novedad en la naturaleza y genera la prosperidad necesaria a la felicidad. Los pobres han sido y son siempre los más recurrentes a la týche con la esperanza que ella le provea aquel quantum de prosperidad que la vida de todos los días le niega. Ella es un constitutivo de la felicidad pero que escapa no solo a la virtud sino a la voluntad, a la capacidad de dominio del hombre. Ella nace de la contingencia operativa del obrar humano que cuando es perfecto consiste en obrar de un modo regular aunque variado, no siempre igual. Pero cuando es imperfecta es cuando falla y no se logra el fin perseguido. La existencia de la fortuna, el azar, la suerte o la týche muestra que los hombres no somos ni dioses ni bestias.

 

   La filosofía moral moderna que se presenta como autónoma con Kant a la cabeza busca dominar todo con la razón, entre otras cosas busca la certeza en los juicios éticos. En tanto que los planteos éticos premodernos, ej. Aristóteles, están guiados por la idea de verosimilitud donde entra a jugar, entre otros, el concepto de fortuna. La idea de probabilidad alimenta la ética antigua en oposición al ideal de certeza deductiva típica de la modernidad.

   Para los griegos no se podía buscar el mismo tipo de rigor para razonamientos matemáticos como para los morales. Estos últimos se caracterizaban por el uso de la expresión "por lo general = hos epí to polý ". Así el hombre en la vida práctica delibera sobre los medios y en particular sobre aquello que "por lo general" acontece de cierta manera. Allí aplica la téchne (técnica) pero sabe que allí también puede converger la týche (fortuna).

   Pero, ¿dónde o quién da la pauta de cómo se debe obrar?. Para la ética racionalista moderna son las normas o leyes generales del obrar humano resumidas en el principio formal kantiano de: obra de tal forma que la máxima de tu acción se transforme en ley universal"  y esta norma "hay que cumplirla",  en tanto que para la ética premoderna se apoya en el ejercicio de la virtud y ésta solo puede desarrollarse o perderse (en la vida espiritual el que no avanza retrocede van a enseñar los grandes monjes medievales) y la pauta va a estar dada por el hombre prudente, el spoudaios, como juez último de la rectitud de los actos.

   El hombre digno, el spoudaios, el hombre de valor va a enseñar Aristóteles es el que enjuicia todas las cuestiones de la filosofía práctica y desvela lo verdadero. "El hombre digno y de valor difiere sobre todos los demás por ver lo verdadero en cada cuestión, como si fuera la norma y la medida de ellas" (Eth. Nicomaquea, 1166 a 12-29).

 

 


 (1) Recordemos que el problema entre Zeus y Prometeo nace cuando, carneado un toro, Prometeo arma dos sacos de cuero, en uno de los cuales coloca la grasa y los huesos a sabiendas que iba a ser el más grande y en otro la pulpa de la carne. Llegado Zeus le dio a elegir y su angurria lo llevó más grande. A partir de ese momento hasta nuestros días los dioses comen grasa, la que se les ofrece en forma de cirios o velas encendidas para su honra. Al percatarse Zeus que Prometeo (etimológicamente: el que ve antes) previó su ambición desmedida y lo engañó a partir de un defecto suyo, preparó su venganza utilizando a la frívola Pandora, su cuñada. ¡Cuidado con la aproximación indirecta del enemigo!.

SONETO A LA DERECHA ESPAÑOLA

SONETO A LA DERECHA ESPAÑOLA

Fray JOSEPHO

 

Blandengue, aguachirlosa, mantequilla,
cobarde, mingafría, timorata,
con sangre tan blancuzca como horchata
y nervio de jurel o pescadilla.

 

Simplona, pusilánime, pardilla,
insulsa, blandiblup y mojigata,
que bailas siempre al ritmo del sociata
e hincas ante el progre la rodilla.

 

Estúpida, pastueña, papamoscas,
que haciéndote la cusqui no te coscas
y vas de delicada cagaflores.

 

Gilipollona, estólida y tontucia,
que sólo te conduces con astucia
en traicionar a amigos y electores.

EL PAPA NO USA CONDÓN

EL PAPA NO USA CONDÓN

Pablo MOLINA (LD)

   La Mesa del Congreso de España ha resuelto admitir una propuesta parlamentaria de ICV para reprobar al Papa por sus declaraciones sobre el uso del preservativo y la expansión del sida, sobre todo en África.

   Una petición de este jaez, con los problemas que actualmente tiene España, debería haber sido tramitada inmediatamente al cubo de la basura orgánica (ni siquiera a la papelera); pero como aquí somos muy modernos y el partido popular muy progre, gracias a los votos de Ana Pastor y Celia Villalobos los diputados destepaís se enfrascarán próximamente en un sesudo debate sobre si el Papa de Roma ha cometido un delito de lesa modernidad por su manía de ser fiel al magisterio católico. Gracias Ana, gracias Celia: los votantes católicos del PP que van a diario a los comedores sociales por la falta de empleo se sentirán siempre en deuda con vosotras.

   Como ni la Pastor ni la Villalobos, convertidas en las Thelma y Louise del progresismo pepero, han leído las declaraciones del Papa sobre el sida que tanto revuelo han provocado entre los marxistas de todos los partidos, incluido el suyo, a continuación me permito incluir el texto íntegro (sin cambiar ni una coma; como Ansón), para ver si entre todos logramos detectar dónde está el delito. Ocurrió en el avión que le transportaba a Camerún para su viaje pastoral a África, cuando un periodista le preguntó durante una rueda de prensa informal sobre la postura de la Iglesia para frenar el sida. Esto es lo que ocurrió:

   Pregunta: Santidad, entre los muchos males que afligen a África está, en particular, el de la difusión del sida. La postura de la Iglesia Católica sobre el modo de luchar contra él es considerada a menudo no realista ni eficaz. ¿Usted afrontará este tema durante el viaje? Querido Santo Padre, ¿le sería posible responder en francés a esta pregunta?

   El Papa: Yo diría lo contrario: pienso que la realidad más eficiente, más presente en el frente de la lucha contra el sida es precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos, con sus diversas realidades. Pienso en la comunidad de San Egidio, que hace tanto, visible e invisiblemente, en la lucha contra el sida, en los camilos, en todas las monjas que están a disposición de los enfermos... Diría que no se puede superar el problema del sida sólo con eslóganes publicitarios. Si no está el alma, si no se ayuda a los africanos, no se puede solucionar este flagelo sólo distribuyendo profilácticos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema. La solución puede encontrarse sólo en un doble empeño: el primero, una humanización de la sexualidad, es decir, una renovación espiritual y humana que traiga consigo una nueva forma de comportarse el uno con el otro, y segundo, una verdadera amistad también y sobre todo hacia las personas que sufren, la disponibilidad, incluso con sacrificios, con renuncias personales, a estar con los que sufren. Y estos son factores que ayudan y que traen progresos visibles. Por tanto, diría, esta doble fuerza nuestra de renovar al hombre interiormente, de dar fuerza espiritual y humana para un comportamiento justo hacia el propio cuerpo y hacia el prójimo, y esta capacidad de sufrir con los que sufren, de permanecer en los momentos de prueba. Me parece que ésta es la respuesta correcta, y que la Iglesia hace esto y ofrece así una contribución grandísima e importante. Damos las gracias a todos los que lo hacen.

 

   Y bien, ¿con qué parte de estas declaraciones se sienten ofendidas Celia y Ana para haber votado a favor de admitir a trámite la condena de quien las hizo? ¿Con las advertencias de que el sida no se frena sólo con anuncios publicitarios? ¿Con su deseo de humanizar la sexualidad para que exista un comportamiento sincero entre la pareja? ¿Con la expresión constante de amor y apoyo hacia los que sufren este flagelo? ¿Han tenido Pastor y Villalobos alguna vez entre los brazos a un moribundo de sida, lo han acompañado en sus últimos instantes de vida? Los empleados del Papa sí, de ahí que su jefe tenga cierta autoridad para expresarse libremente en este tema concreto, aunque a la esposa de Arriola y a su compi les fastidie mogollón.

   Pero es que además las recetas del Papa para luchar contra el sida son las únicas que han demostrado efectividad, como en Uganda, país africano de mayoría católica que ha reducido los contagios de forma muy sustancial gracias a campañas oficiales en las que, en lugar de fomentar la promiscuidad con gomita, el mensaje iba dirigido a mantener la fidelidad de la pareja y a retrasar la edad para iniciarse en el sexo. Al mismo tiempo, se concienció a la población de que no sólo era injusto discriminar a los enfermos, sino que obligarlos a permanecer en la marginación contribuía a extender la enfermedad. Ningún país africano puede presentar las cifras de reducción del sida que presenta Uganda. Ni de lejos. Una prueba más de que la doctrina progresista sólo agrava los problemas que pretende resolver y que hacer exactamente lo contrario de lo que pregonan sus altavoces es casi siempre el mejor camino para encontrar la solución.

   Sorprende también que, en materia sexual, los progres sólo se fijen en las declaraciones del Papa, naturalmente para deformarlas e iniciar furiosas campañas en su contra. Hombre, entre el clero progresista que abraza las doctrinas de la izquierda en su integridad hay algún enriquecedor ejemplo que también podrían sacar a colación en estos casos. Como el ex obispo de Paraguay, hoy presidente de aquel país, que utilizaba la verborrea absurda de la teología de la liberación para cepillarse a las feligresas menos despabiladas, cosa natural, por otra parte, pues la corrupción del intelecto lleva necesariamente a la depravación moral. El tío éste tampoco se ponía condón (¡oh, reaccionario machista!), así que no dejan de aparecerle hijos ilegítimos, engendrados cuando aún llevaba el solideo enredado en la cornamenta. Pero como este depredador sexual es marxista y muy progre, lo suyo no es más que el triunfo del amor humano y el compromiso social con los más desfavorecidos para hacer un mundo mejor.

   Dice Ana Pastor, y lo hace con gran naturalidad, que su obligación era votar a favor de admitir a trámite la chorrada de los comunistas catalanes porque así lo prevé la legislación parlamentaria, y que su decisión no prejuzga la posición final de su grupo cuando el asunto se debata en la cámara. Según la doctrina Pastor, todas las peticiones llegadas al órgano del congreso deberían ser admitidas para su debate, y sin embargo resulta que no es así, como todo el mundo sabe. De hecho, Pastor y Villalobos han votado en contra de admitir algunas propuestas cuando les ha interesado, así que lo de estar sujetas a un imperativo legal no es más que otro insulto a la inteligencia de los ciudadanos que (todavía) votan a su partido.

   Así pues, gracias este par de heroínas, el Congreso de los Diputados de España estudiará la posibilidad de condenar al Papa por hablar sobre el sida sin consultar a Zerolo. No llegan a Zapatero, que enmendó la plana al propio Jesucristo diciendo aquello de "La libertad os hará verdaderos" mientras esbozaba su sonrisa más inteligente, pero por ahí andan, siguiendo su estela.

   Todo esto nos lleva, una vez más, a la constatación de la existencia de una Ley de Hierro del Centro-Reformismo: "No importa cuán disparatada sea la propuesta de un comunista, siempre habrá un acomplejado del PP dispuesto a apoyarla". Estoy que les voto.

OBAMA Y BLAIR. EL MESIANISMO REINTERPRETADO

OBAMA Y BLAIR. EL MESIANISMO REINTERPRETADO

Michel SCHOOYANS

 

   La elección de Barack Obama para la presidencia de los Estados Unido ha suscitado numerosas expectativas en todo el mundo. En los Estados Unidos, los electores votaron por un presidente joven, mestizo y brillante. Se espera de él que, según sus promesas, corrija los errores del presidente que lo ha precedido. Han sido utilizadas formulas hasta excesivas, afirmando, por ejemplo, que había llegado la hora de "reedificar" los Estados Unidos o de reorganizar el orden internacional. Se notará aquí la influencia de Saul D. Alinsky (1909-1972), uno de los maestros del pensamiento del nuevo presidente y de Hillary Clinton. No les ha faltado celo a los admiradores del vivaz neo elegido, que han demonizado al desventurado presidente George W. Bush, invocando que se destruya lo antes posible la política que había desarrollado. Ahora, la administración Bush, que además no ha carecido de méritos, se caracteriza por fallas reconocidas, también por el círculo más cercano del presidente. Sin embargo, sobre un punto esencial y fundamental, el presidente Bush ha promovido una política meritoria de respeto y de continuidad: ofreció al ser humano no nacido, así como al personal médico, una protección jurídica, sin duda insuficiente, pero eficaz.

   Los electores que han llevado a Barack Obama a la presidencia no han percibido la debilidad y la ambigüedad de las declaraciones hechas por su candidato sobre este punto decisivo. Más aún, una vez elegido, una de las primeras medidas del presidente Obama ha sido la de revocar las disposiciones tomadas por el presidente Bush para proteger el derecho a la vida del ser humano no nacido.

   El presidente Obama reintroduce así el derecho a discriminar, a "poner de lado" algunos seres humanos. Con él, el derecho de cada individuo humano a la vida y a la libertad no se reconoce más, ni mucho menos se protege. El presidente Obama contesta, en consecuencia, la argumentación que ha sido invocada por sus mismos hermanos de raza en el momento en que reivindicaban, con justicia, que fuese reconocido el derecho de todos a la misma dignidad, a la igualdad y a la libertad. En su variante prenatal, el racismo ha sido restaurado en los Estados Unidos.

   El nuevo presidente arrastra así el derecho en un proceso de regresión que altera la calidad democrática de la sociedad que lo ha elegido. De hecho, una sociedad que se dice democrática, en la cual los gobernantes, invocando "nuevos derechos" subjetivos, permiten la eliminación de algunas categorías de seres humanos, es una sociedad que ya está encaminada en el sendero del totalitarismo. Según la Organización Mundial de la Salud, 46 millones de abortos son efectuados cada año en el mundo. Revocando las disposiciones jurídicas que protegen la vida, Obama va a alargar la lista fúnebre de las víctimas de leyes criminales. El camino está abierto porque el aborto se vuelva legalmente exigible. El mismo derecho podrá ser hundido en la indignidad toda vez que sea instrumentalizado y empujado a legalizar cualquier cosa y puesto, por ejemplo, al servicio de un programa de eliminación de inocentes. A partir de aquí, la realidad del ser humano ya no tiene en sí ninguna importancia.

   La consecuencia evidente del cambio decidido por Obama es que el número de abortos va a aumentar en el mundo. El presidente Bush había cortado las subvenciones destinadas a programas que implicaran el aborto, en particular fuera de los Estados Unidos. La revocación de esta medida de la nueva administración limita el derecho del personal médico a la objeción de conciencia y permite a Obama aumentar los subsidios dados a organizaciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, que desarrollan programas de control de la natalidad, de "maternidad sin riesgos", de "salud reproductiva" que incluyen el aborto entre los métodos contraceptivos y lo promueven.

   El presidente Obama aparecerá, pues, inevitablemente, como uno de los principales responsables del envejecimiento de la población de los Estados Unidos y de las naciones "beneficiarias" de los programas de control de la natalidad presentadas como condición previa para el desarrollo. ¿Como líder político bien informado puede ignorar que una sociedad que aborta a sus hijos es una sociedad que aborta su porvenir?

   La medida tomada por Barack Obama está destinada a tener repercusiones en el plano mundial. El "mesianismo" norteamericano tradicional se gloriaba de ofrecer al mundo el mejor modelo de democracia. Con el permiso de asesinar legalmente unos inocentes, esta pretensión va camino a apagarse. En su lugar emerge un "mesianismo" que anuncia la extinción de los principios morales escritos en la Declaración de independencia (1776) y en la Constitución de los Estados Unidos (1787). De ahora en adelante se rechaza la referencia al Creador. Ninguna realidad humana se impone más en virtud de su dignidad intrínseca. Prevalece la voluntad presidencial. Según sus mismas palabras, el presidente ya no deberá referirse a las tradiciones morales y religiosas de la humanidad. Su voluntad es fuente de ley. A propósito, ¿qué piensa de ello el congreso estadounidense?

   Ahora, dado que el peso de los Estados Unidos es lo que pesa más en las relaciones internacionales, bilaterales y multilaterales, y especialmente en el cuadro de la ONU, se puede prever que tarde o temprano el aborto será presentado a la ONU como un "nuevo derecho humano", un derecho que permite exigir el aborto. De ello se seguirá que no habrá lugar, en el derecho, para la objeción de conciencia. Este mismo proceso permitirá al presidente manifestar su voluntad de incluir en la lista otros "nuevos derechos" subjetivos, como la eutanasia, la homosexualidad, el repudio, la droga, etc.

¿Rehacer las religiones? ¿Rehacer el cristianismo?

   En estos programas, el presidente Obama podrá contar con el apoyo de la pareja Tony Blair y Cherie Booth. El grupo de pensamiento fundado por el ex primer ministro británico bajo el nombre de Tony Blair Faith Foundation tendrá, entre sus atribuciones, la de reedificar las grandes religiones, como su colega Barack Obama reedificará la sociedad mundial. Con este objetivo, la referida fundación deberá expandir los "nuevos derechos", utilizando para este fin las religiones del mundo y adaptando estas a sus nuevas tareas. Las religiones deberán ser reducidas al mismo común denominador, vale decir deberán ser vaciadas de su propia identidad. Ello no podrá hacerse si no gracias a la instauración de un derecho internacional inspirado en Hans Kelsen (1881-1973) y llamado a convalidar todos los derechos propios de las naciones soberanas. Este derecho deberá también imponerse a las religiones del mundo en modo que la nueva "fe" sea el principio unificador de la sociedad mundial. Esta nueva "fe", este principio unificador, deberá permitir el avance de los Millenium Developmental Goals. Entre estos objetivos figuran en el número 3: "Promote gender equality and empower women"; y en el número 5: "Improve maternal health". Sabemos bien lo que encubren e implican estas expresiones. Para hacer despegar el programa de la Foundation, ha sido anunciada una campaña contra la malaria. Ella hace parte del objetivo número 6: "Combat HIV/AIDS, malaria and other diseases". Este anuncio está hecho en modo que, suscribiendo esta campaña, si suscribe al total de los objetivos del Milenio.

   De hecho, el proyecto de Tony Blair prolonga y amplifica la Iniciativa de las Religiones Unidas, que apareció varios años atrás. Además extiende la Declaración para una ética planetaria de la que Hans Küng es uno de los principales inspiradores. Este plan no podrá realizarse sino a precio del sacrificio de la libertad religiosa, la imposición de una lectura "políticamente correcta" de las Sagradas Escrituras y del sabotaje de los fundamentos del derecho. Ya Maquiavelo acomodaba el uso de la religión a los fines políticos....

   La "conversión" muy propagandeada del ex primer ministro británico al catolicismo, así como su entrevista en la revista gay "Attitude" de abril del 2009, permiten entender todavía mejor las intenciones de Tony Blair respecto a las religiones, comenzando por la religión católica. Los discursos del Santo Padre, en particular sobre el preservativo, pertenecen a otra generación. El apenas "converso" no duda en explicar al Papa no sólo lo que debe decir, ¡sino lo que debe creer! ¿Es católico? Blair no cree en la autoridad del Papa.

   He aquí que hemos regresado a los tiempos de Hobbes, para no decir de Cromwell: es el poder civil el que define lo que se debe creer. La religión es vaciada de su contenido propio, de su doctrina; no queda sino un residuo de moral, definido por el Leviatán. No se dice que es necesario negar a Dios, pero de ahora en adelante Dios ya no tiene nada que ver con la historia de los hombres y de sus derechos: se regresa al deísmo. Dios es sustituido por el Leviatán. Le toca a este definir, si quiere, una religión civil; interpretar - si quiere y como quiera - los textos religiosos. La cuestión de la verdad de la religión ya no importa. Los textos religiosos, y en particular bíblicos, deben ser comprendidos en el sentido puramente "metafórico"; es lo que recomienda Hobbes (III, XXXVI). A lo máximo, sólo el Leviatán puede interpretar las Escrituras. Es necesario además reformar las instituciones religiosas para adaptarlas al cambio. Es necesario tomar como rehenes a algunas personalidades religiosas, llamadas a convalidar la nueva "fe" secularizada, la de la "civil partnership".

   Los derechos del hombre así como son concebidos en la tradición realista son pasados aquí por el filo de la espada. Todo es relativo. De los derechos no quedan sino los definidos por el Leviatán. Como escribe Hobbes, "la ley de naturaleza y la ley civil se contienen una en la otra y son de igual extensión" (I, XXVI, 4). De la verdad no queda sino la enunciada por el mismo Leviatán. Sólo él decide cómo se debe cumplir el cambio.

El retorno del águila de dos cabezas

   El proyecto Blair no puede realizarse sin volver a poner en cuestión la distinción y las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Este proyecto corre el riesgo de hacernos regresionar a una época en la que el poder político se atribuía la misión de promover una confesión religiosa o de cambiarla. En el caso de la Tony Blair Faith Foundation, se trataría también de promover una y sólo una confesión religiosa, que un poder político universal, global, impondría a todo el mundo. Recordemos que el proyecto Blair, empapado de New Age, ha sido preparado ideológicamente tanto por la Iniciativa de las Religiones Unidas como por la Declaración para una ética planetaria previamente citada, y ha sido apoyada por numerosas fundaciones semejantes.

   Este proyecto recuerda evidentemente la historia del anglicanismo y de su fundación por parte del "defensor de la fe" Enrique VIII. El proyecto de las religiones unidas y reducida a un común denominador es sin embargo más criticable de lo que fue el proyecto de Enrique VIII. En efecto, la realización de este proyecto postula la puesta en obra de un gobierno mundial y de una policía global de las ideas. Como se ha visto a propósito de Barack Obama, los arquitectos del gobierno mundial se dedican a imponer un sistema de positivismo jurídico que hace proceder al derecho de una voluntad suprema, de la cual depende la convalidación de los derechos particulares. En suma, si se debiera cumplir el proyecto Blair, los agentes del gobierno mundial impondrían, con un nuevo Acto de Supremacía, una religión única, convalidada por los interpretes de la voluntad suprema, cuyo Vicario general quizá ya ha sido descubierto (Hobbes, III, XXXVI).

   Lo que revela el análisis de las decisiones de Barack Obama y del proyecto de Tony Blair es que se perfila una alianza de dos nuevas voluntades convergentes, de las que una tiene como objetivo subyugar el derecho y la otra subyugar la religión. Esta es la nueva versión del águila de dos cabezas. Derecho y religión son instrumentalizados para "legitimar" lo que sea.

   Esta doble instrumentalización es mortal para la comunidad humana. Es lo que resulta de diferentes experiencias realizadas en el cuadro del Estado-Providencia. Este, a fuerza de querer complacer a los individuos, ha multiplicado los "derechos" subjetivos de condescendencia, por ejemplo, en materia de divorcio, de sexualidad, de familia, de población, etc. Pero haciendo eso, el Estado-Providencia ha creado innumerables problemas que es incapaz de resolver. Con la extensión de estos "derechos" de condescendencia a escala mundial, los problemas de pobreza y de marginalización se multiplican a tal punto que ningún gobierno mundial podrá resolverlos.

   Lo mismo para la religión. Desde cuando se logró la separación entre la Iglesia y el Estado, es inadmisible que el Estado se sirva de la religión para forzar su dominio sobre los corazones, los cuerpos y las conciencias. Como dice el arzobispo Ronald Minnerath, el Estado no puede encadenar la verdad religiosa y debe también garantizar su libre búsqueda.

Hacia un terrorismo político-jurídico

   Por estos canales, y con el apoyo de su pareja Blair, el presidente-jurista Obama se presta a lanzar un nuevo mesianismo norteamericano, totalmente secularizado. Se beneficia en esto del apoyo de su fiel socio, candidato presunto a la presidencia de la Unión Europea. La voluntad suprema del presidente de los Estados Unidos convalidará el derecho de las naciones y el derecho de las relaciones entre las naciones. Sobre sus huellas, los "Treinta y nueve artículos" de la nueva religión del mundo serán promulgados por su colega británico.

   A partir de la cima de esta pirámide, la voluntad del Príncipe está destinada a circular por los canales internacionales de la ONU y a alcanzar los canales nacionales particulares. En perspectiva, este proceso, como se puede intuir, apaga la autoridad de los parlamentarios nacionales, elimina la autoridad de los ejecutivos y destruye la independencia del poder judicial. Es por estas razones que, en la lógica de Obama, el rol de un tribunal penal internacional es llamado a extenderse, y que ello debe ser armado para reprimir a los recalcitrantes - por ejemplo los católicos - que rechazan esta visión del poder y del derecho, de un derecho hecho vasallo del poder. ¿Cómo no ver esta verdad impactante de estar asistiendo al surgimiento de un terrorismo político-jurídico sin precedentes en la historia?

   Por fin, hagamos el esfuerzo por recordar que la Iglesia no tiene el monopolio del respeto de los derechos humanos a la vida. Este respeto es proclamado por las más grandes tradiciones morales y religiosas de la humanidad, frecuentemente anteriores al cristianismo. La Iglesia reconoce plenamente el valor de los argumentos dados por la razón a favor de la vida humana. Como el arzobispo Minnerath ha mostrado admirablemente, la Iglesia completa y consolida esta argumentación valiéndose el aporte de la teología: respeto por la creación; el hombre imagen de Dios; amor al prójimo; nuevo mandamiento; etc. Estos argumentos son frecuentemente expuestos en las declaraciones de la Iglesia y en los numerosos documentos cristianos al respecto.

   Pero cuando las más altas autoridades de las naciones, e inclusive de la primera potencia mundial, vacilan frente al respeto del derecho humano fundamental, es un deber para la Iglesia hacer un llamado a todos los hombres y a todas las mujeres de buena voluntad para que se unan a fin de constituir un frente único para defender la vida de cada ser humano. La primera actitud que se impone a todos, según las responsabilidades de cada uno, es la objeción de conciencia, que por otra parte Obama quiere circunscribir. Pero esta objeción debe ser completada por un compromiso y acción en la esfera política, en los medios y en las universidades. La movilización debe ser general y ponerse como objetivo central de toda la moral, y especialmente de toda la moral católica: reconocer y amar al prójimo, comenzando por el prójimo más pequeño y más vulnerable.

 

Ponencia en la Academia Pontificia de Ciencias Sociales. Mayo 2009

GATOPARDISMO Y LA V CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

GATOPARDISMO Y LA V CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

 Carlos A. PEREYRA MELE

 

"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".

"¿Y ahora qué sucederá? ¡Ah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado".

   "El gatopardo", de Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957). Esta brillante obra que fuera llevada al cine por el gran director Luchino Visconti, en 1963, debería ser de carácter obligatoria su exhibición a las clases dirigentes del  siglo XXI en nuestro subcontinente. 

   Esta obra me da pie para analizar los resultados de la reunión de jefes de estado en la muy promocionada V Cumbre de las Américas, evento que se desarrolló en una pequeña isla del Caribe entre el 17 y el 19 de abril, en la ex colonia Británica (¿?), integrante del Commonwealth Británico y paraíso fiscal conocida como Trinidad y Tobago, que junto con:  Bermudas, Bahamas, Islas Turks y Caicos, Islas Caimán, Isla de Anguila, Dominica, Jamaica, Islas Vírgenes, Antigua, Montserrat, Antillas Holandesas y Aruba, San Vicente y Barbados, Santa Lucía, Granada, Panamá, Islas Malvinas, también son paraísos fiscales. Nada en política internacional es casual, así como los gestos y los símbolos, y esto nos indica un marco de referencia de donde se desarrollo este encuentro.

 

   Estos encuentros que se vienen desarrollando desde 1994, inaugurados por la administración Clinton, tuvieron el momento de mayor enfrentamiento con el Hegemon estadounidense bajo la administración Bush en la IV reunión realizada en la ciudad de Mar del Plata en el 2005, donde quedó definitivamente enterrado el proyecto ALCA. Sobre esta Cumbre que opinó el sector más influyente de EE.UU. el financiero (causante de la catástrofe financiera y económica mundial) y, además, el sector más beneficiado con los planes de salvataje de Bush y Obama, a través de su órgano periodístico el conservador Wall Street Journal, la columnista señora Mary Anastasia O’Grady dijo: "Este año las cosas empeoraron con los abusadores de la región (Chávez-Morales-Correa), acaparando la atención y Obama dejando pasar una oportunidad única para defender la libertad. Obama tenía que saber que la reunión es usada por los políticos de la región para energizar sus bases en sus países al mostrarles que pueden poner al Tío Sam en su lugar". Toda una declaración de cómo ven los sectores de las finanzas de USA a la región, al sur del Río Bravo.

   Por otro lado, la inefable dirigente de la izquierda española, Pilar Rahola, aportó en su columna dos datos, el primero que todos los que no comulgamos con el pensamiento único ni el políticamente correcto, conocemos como correcto que Iberoamérica (no Latinoamérica) sí está en la agenda de EE.UU. y que este país con la diplomacia de Obama "ha movido ficha, hay que ver  si esto desactivará los populismos reaccionarios de izquierda" (sic).

   A su vez, el coordinador de la Cumbre por parte de la administración Obama, Jeffrey Davidow, dejó trascender lo siguiente: "los EEUU buscarán agrupamientos "ad-hoc", con gobiernos, ONGs y empresas así como una variedad de formas de colaboración, dependiendo de los intereses de cada país". Y agregó que "esta administración avanzará hacia los TLCs" (Tratados de Libre Comercio, que son la alternativa al fracasado ALCA). Otra señal ha sido la visita previa a la Cumbre del vicepresidente de USA, Biden, a Chile y Costa Rica, revelando una preferencia estratégica hacia esos dos países.

 

   La Cumbre funcionó al compás del "Efecto Obama" que con su amplia sonrisa venía de pasearse victorioso de los encuentros del denominado G20 en Londres (con un amplio triunfo sobre los países que pretendían un cambio sustancial en las reglas financieras mundiales-FMI y BM- y el cambio del paradigma del dólar centrismo; de ese encuentro sólo hubo mas de lo mismo, con un fuerte beneficio de inventario a favor de USA, que traslada su default a todas las economías emergentes principalmente ) y de festejar el 60 aniversario de la creación de la OTAN Organización del Tratado del Atlántico Norte ( con otro triunfo rotundo, como fue el de incorporar a Francia a esa organización y ampliar las obligaciones ya no sólo regionales sino globales a sus socios militares europeos).

 

   A Puerto España arribó un Barack Obama, con una nueva agenda que incluía el desmantelamiento de la prisión de Guantánamo y una mínima concesión para que ciudadanos cubanos estadounidenses puedan viajar a la isla (marketing político). Con ello morigeró todo posible planteo de crítica con relación al viejo conflicto del bloqueo a la isla de Cuba por USA. Aquí, seguramente, tendremos con muchos otros pensadores Iberoamericanos disidencia, pero Cuba, digámoslo con todas las letras jamás fue una amenaza tanto estratégica como geopolítica para los Estados Unidos de Norteamérica; la única vez que pudo serlo (un problema estratégico), fue durante el conflicto por los misiles nucleares soviéticos durante los 60 y que, como sabemos, fueron negociados por las dos cabezas de las superpotencias de entonces: Kruchev y Kennedy sin la participación de Fidel Castro. Esto mismo que expreso en el presente trabajo, lo dijo Fidel Castro en su última visita a Argentina, cuando indicó que sólo la unión de Suramérica podría ser una baza importante para equilibrar las relaciones con el poderoso país del hemisferio norte.

 

   Entonces, por qué tanta euforia mediática por los acuerdos logrados en la V Cumbre, ¿qué se logró? Luego de leer la parte sustancial del documento final, el cual ya estaba demodé porque los cambios económicos y la crisis mundial lo han desactualizado, (se viene trabajando entre cumbre y cumbre) podemos concluir que es un nuevo triunfo de la diplomacia de Washington bajo esta nueva administración, ya que, como en las cumbres del G20 y la OTAN, se fortaleció en el caso de las Américas un organismo como la OEA que no nos sirve a los intereses de los iberoamericanos y suramericanos en particular, que desde su creación cumple con el rol asignado bajo la diplomacia del panamericanismo de la doctrina Monroe "América para los Americanos".

 

   Esta Organización de los Estados Americanos (OEA) se creó en 1948, en Bogotá, con 21 miembros. El grupo inicial estaba compuesto por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Cuba fue excluida en 1962 por presiones de Estados Unidos. A cambio, entre 1967 y 1991 ingresaron catorce países. Así, los integrantes del organismo hoy serían 34. Con la excepción de Canadá que se habría sumado en 1990 el resto está compuesto, en su mayoría, por pequeñas islas que fueron colonias holandesas o inglesas.

   "Según fuentes confiables, estas ex colonias son las siguientes: Antigua y Barbuda (75 mil habitantes), Bahamas (250 mil), Barbados (280 mil), Belice (155 mil), Dominica (90 mil), Granada (120 mil), Guyana (900 mil), Jamaica (dos millones 200 mil), Santa Lucía (120 mil), San Vicente y las Granadinas (120 mil), Saint Kitts-Neves (65 mil), Surinam (400 mil) y Trinidad-Tobago (un millón 200 mil). Si esto es cierto, el total de habitantes de las ex colonias es de 5. 455.000. La cifra es menor que la cantidad de pobladores de El Salvador, el país más pequeño de América continental, al que la poetisa chilena Gabriela Mistral llamó "el Pulgarcito de América". La nación centroamericana tiene 6.300.000 habitantes. Lo paradójico es que el voto de El Salvador en la OEA vale por uno y los de estas ex colonias valen por trece. Es más, el voto de San Cristóbal y Nieves, con sus 65 mil pobladores, tiene el mismo peso que el de México (cien millones de habitantes) o de Brasil (174 millones). La mayor parte de estos microestados está vinculada a la Comunidad Británica de Naciones (Commonwealth) y, en general, vive de espaldas a América hispana. En 1982, por ejemplo, durante la guerra de las Islas Malvinas se alinearon con Gran Bretaña." (Dr. Alberto Buela).

 

   Entonces, podemos apreciar que cuando iniciamos este trabajo hablamos de un gatopardismo: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie" y no estamos equivocados.

   Pues nada, ¿se avanzó en frenar los planes militares en la región, por parte del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de USA para las Américas? O sobre la reactivada IV Flota desde febrero de este año, o del traslado de la gran base aeronaval de Manta (Ecuador) a Colombia, como de la continuidad del Plan Colombia Puebla, o de los planes de operaciones conocido como plan 2016 del Comando Sur. Nada; todo igual a la era Bush.

   Otros temas claves: ¿qué rol jugará USA ante la crisis económica mundial, por ellos desatada, y que está afectando a millones de ciudadanos de nuestros países? ¿Cómo afectará a nuestros intereses nacionales y regionales un fortalecimiento de la OEA y cómo quedará entonces la UNASUR y la Junta de Defensa Suramericana?, ¿y qué destino nos depara el insistir con un nuevo ALCA ahora intentándolo con los tratados de libre comercio? Todas preguntas sin respuesta, pero que nos afectan de manera concreta. La Cumbre sólo fue un escenario donde la nueva administración nos vuelve a instrumentar  la teoría de la buena vecindad remozada, o sea ellos hacen de vecinos (USA) y nosotros (los iberoamericanos) hacemos de buenos. Esta administración está decidida a presentarse como la antítesis de la anterior para remontar el gran deterioro de imagen que sufrió Estado Unidos bajo los periodos de Bush Jr., pero ello no significa que cambiaran de objetivos ni panes.  La estrategia de este encuentro la percibió claramente la antes mencionada Pilar Rahola: "la jugada de Obama, ayuda a desactivar algunos de los delirantes populismos reaccionarios -reaccionarios de izquierdas- que sacuden la zona, y cuya culpa, en los problemas latinoamericanos, no es menor".

 

   La única alternativa para nuestro desarrollo y progreso de Suramérica es, y no nos cansaremos de repetirlo, la concreción de nuestro objetivos nacionales y continentales a través de organismos que nos contengan y permitan presentarnos ante el nuevo orden mundial en formación como un solo bloque sin tutelas extracontinentales y que sean la expresión de un genuino pensamiento estratégico suramericano.

   Lo mejor será que este tipo de encuentros de rimbombante título como Cumbre de las Américas y organizaciones como la OEA vayan declinando hasta su desaparición.

DERECHOS HUMANOS VS. DERECHOS CIUDADANOS

DERECHOS HUMANOS VS. DERECHOS CIUDADANOS

Alberto BUELA

 

   Hace ya muchos años el pensador croata Tomislav Sunic realizaba la distinción entre derechos humanos y derechos de los pueblos, tomando partido por estos últimos. No es para menos, los derechos humanos tienen un anclaje filosófico en la ideología de la ilustración de corte político liberal, mientras que los derechos de los pueblos fundan su razón de ser en el historicismo romántico de corte popular.

   Hoy ya es un lugar común - luego de la afirmación de Proudhon (1809-1965), el padre del anarquismo, "cada vez que escucho humanidad sé que quieren engañar" - cuestionar la incoherencia de la Ilustración en materia política, así como la exaltación de la razón humana como "diosa razón". Este pensamiento ilustrado sufre una metamorfosis clara que va desde sus inicios con el laicismo libertario de la Enciclopedia y el racionalismo, pasa por el socialismo democrático y desemboca en nuestros días en el llamado "progresismo" que se expresa en la ideología de la cancelación, como bien lo hace notar el muy buen pensador español Javier Esparza: " que consiste en aquella convicción según la cual la felicidad de las gentes y el progreso de las naciones exige cancelar todos los viejos obstáculos nacidos del orden tradicional"  (1).

 

   La gran bandera del pensamiento "progre" es y han sido los derechos humanos donde ya se habla de derechos de segunda y tercera generación. Esta multiplicación de derechos humanos por doquier ha logrado un entramado, una red política e ideológica que va ahogando la capacidad de pensar fuera de su marco de referencia. Así el pensamiento políticamente correcto se referencia necesariamente en los derechos humanos y éstos en aquél cerrando un círculo hermenéutico que forma una ideología incuestionable. Esta alimentación mutua se da en todas las formulaciones ideológicas que se justifican a sí mismas, como sucedió con la ideología de la tecnología en los años sesenta, donde la tecnología apoyada en la ciencia le otorgaba a la ciencia un peso moral que ésta no tenía, hasta que la tecnología llevaba a la práctica o ponía en ejecución los principios especulativos de aquélla.

   Se necesita entonces un gran quiebre, una gran eclosión, el surgimiento de una gran contradicción para poder quebrar esta mutua alimentación. Mutatis mutandi, Thomas Khun hablaba de quiebre de los paradigmas, claro que no para hablar de este tema, sino para explicar la estructura de las revoluciones científicas. Los derechos humanos tal como están planteados hoy por los gobiernos progresistas están mostrando de manera elocuente que comienzan a "hacer agua", a entrar en contradicciones serias.

   En primer lugar estos derechos humanos de segunda o tercera generación han dejado o han perdido su fundamento en la inherencia a la persona humana para ser establecidos por consenso. Consenso de los lobbies o grupos de poder que son los únicos que consensúan, pues los pueblos eligen y se manifiestan por sí o por no. Aut- Aut, Liberación o dependencia, Patria o colonia, etc. Es por eso que hoy se multiplican por cientos: derecho al aborto, al matrimonio gay, a la eutanasia, derecho a la memoria por sobre la historia, a la protección a las jaurías de perros que por los campos matan las ovejas a diestra y siniestra (en la ciudad de La Paz- Bolivia hay 60.000 perros sueltos) (2). Cientos de derechos que se sumaron a los de primera generación: a la vida, al trabajo, a la libertad de expresión, a la vivienda, al retiro digno, a la niñez inocente y feliz, etc.

   Ese amasijo de derechos multiplicados ha hecho que todo el discurso político "progre" sea inagotable. Durante horas pueden hablar Zapatero y cualquiera de su familia de ideas sin entrar en contradicciones manifiestas y, por supuesto, sin dejar de estar ubicado siempre en la vanguardia. La vanguardia es su método. Pero cuando bajamos a la realidad, a la dura realidad de la vida cotidiana de los ciudadanos de a pié de las grandes ciudades nos encontramos con la primera gran contradicción: Estos derechos humanos, proclamados hasta el hartazgo, no llegan al ciudadano. No los puede disfrutar, no nos puede ejercer.

   El ciudadano medio hoy en Buenos Aires no puede viajar en colectivo (bus) porque no tiene monedas, es esclavizado a largas colas para conseguirlas. Es sometido al robo diario y constante. Viaja en trenes desde los suburbios al centro como res, amontonado como bosta de cojudo. Las mujeres son vejadas en su dignidad por el manoseo que reciben. Los pibes de la calle y los peatones sometidos al mal humor de los automovilistas (hay 8000 muertes por año). Llevamos el record de asesinatos, alrededor de 12.000 al año. Los pobres se la rebuscan como gato entre la leña juntando cartón y viviendo en casas ocupadas en donde todo es destrucción. Quebrado el sistema sanitario la automedicación se compra, no ya en las farmacias, sino en los kioscos de cigarrillos. El paco y la droga al orden del día se lleva nuestros mejores hijos, mientras que la educación brilla por su ausencia con la falta de clases (los pibes tienen menos de 150 días al año).

 

   Siguiendo estos pocos ejemplos que pusimos nos preguntamos y preguntamos ¿Dónde están los derechos humanos a la libre circulación, a la seguridad, a la dignidad, a la vida, al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la moralidad pública, a los 180 días de clases que fija la ley? No están ni realizados ni plasmados y  no tienen ninguna funcionalidad político social como deberían tener. Así los derechos humanos en los gobiernos progresistas son derechos "declamados" no realizados. Es que este tipo de gobiernos no gobiernan sino que simplemente administran los conflictos, no los resuelven. En este caso específico que tratamos aquí los derechos ciudadanos mínimos han sido lisa y llanamente conculcados. La dura realidad de la vida así nos lo muestra, y el que no lo quiera ver es porque simplemente mira pero no ve. La gran contradicción de lo políticamente correcto en su anclaje con los derechos humanos en su versión ideológica es que estos por su imposibilidad de aplicación han quedado reducidos a nivel de simulacro. Hoy gobernar es simular.

   Y acá surge la paradoja que en nombre de una multiplicidad infinita de derechos humanos, estos mismos derechos de segunda o tercera generación han tornado irrealizables los sanos y loables derechos humanos del 48 que tenían su fundamento en las necesidades prioritarias de la naturaleza humana. Han venido a ser como el perro del hortelano que no come ni deja comer. Todo esto tiene solo una víctima, los pueblos, las masas populares que padecen el ideologismo de los ilustrados "progres" que los gobiernan.

   Un ejemplo final lo dice todo: año1826, primer presidente argentino González Rivadavia, un afrancesado en todo menos en la jeta de mulato resentido, alumbró 14 cuadras de la aldea que era Buenos Aires, en la cuadra 15 los perros cimarrones se comían a los viandantes. Siempre el carro delante del caballo.

 


 

(1) Esparza, Javier: "Para entender al zapaterismo: entre el mesianismo y la ideología de la cancelación", Razón Española Nº 153, Madrid, enero-febrero 2009, p.10

(2) Hay quienes hablan hoy de "derechos humanos de los animales" un verdadero hierro de madera.

POR EL ALMA DE DON QUIJOTE

POR EL ALMA DE DON QUIJOTE

Evaristo CARRIEGO

 

Con el más reposado y humilde continente,

de contrición sincera; suave, discretamente,

por no incurrir en burlas de ingeniosos normales,

sin risueños enojos ni actitudes teatrales

de cómico rebelde, que, cenando en comparsa,

ensaya el llanto trágico que llorará en la farsa,

dedico estos sermones, porque sí, porque quiero,

al Único, al Supremo famoso Caballero,

a quien pido que siempre me tenga de su mano,

al santo de los santos Don Alonso Quijano

que ahora está en la Gloria, y a la diestra del Bueno:

su dulcísimo hermano Jesús el Nazareno,

con las desilusiones de sus caballerías

renegando de todas nuestras bellaquerías,

Pero me estoy temiendo que venga algún chistoso

con sátiras amables de burlador donoso,

o con mordacidades de socarrón hiriente,

y descubra, tan grave como irónicamente,

-a la sandez de Sancho se le llama ironía-

que mi amor al Maestro se convierte en manía.

Porque así van las cosas; la más simple creencia

requiere el visto bueno y el favor de la Ciencia:

si a ella no se acoge no prospera y, acaso,

su propio nombre pierde para tornarse caso.

Y no vale la pena (no es un pretexto fútil

con el cual se pretenda rechazar algo útil)

de que se tome en serio lo vago, lo ilusorio,

los credos que no tengan olor a sanatorio.

Las frases de anfiteatro, son estigmas y motes

propicios a las razas de Cristos y Quijotes

-no son muchos los dignos de sufrir el desprecio

del aplauso tonante del abdomen del necio-

en estos bravos tiempos en que los hospitales

de la higiénica moda dan sueros doctorales…

Sapientes catedráticos, hasta los sacamuelas

consagran infalibles cenáculos y escuelas,

de graves profesores, en cuyos diccionarios

no han de leer sus sueños los pobres visionarios…

¡De los dos grandes locos se ha cansado la gente:

así, santo Maestro, yo he visto al reluciente

rucio de tu escudero pasar enalbardado,

llevando los despojos que hubiste conquistado,

en tanto que en pelota, y nada rozagante,

anda aún sin jinete tu triste Rocinante!

(Maestro ¡si supieras! desde que nos dejaste,

llevándote a la Gloria la adarga que embrazaste,

andan las nuestras cosas a las mil maravillas:

todas tan acertadas que no oso a describillas,

-Hoy, prima el buen sentido. La honra de tu lanza

no pesa en las alforjas del grande Sancho Panza.

Tus más fieles devotos se han metido a venteros

y cuidan de que nadie les horade sus cueros.

Pero, aguarda, que, cuando se resuelva a decillo,

ya verás que lindezas te contará Andresillo -

aunque hay alguna mala nueva, desde hace poco:

Aquel que también tuvo sus ribetes de loco,

tu primo de estas tierras indianas y bravías,

-¡lástima de lo añejo de tus caballerías!

tu primo Juan Moreira, finalmente vencido

del vestigio Telégrafo, para siempre ha caído,

mas sin tornarse cuerdo: tu increíble Pecado…

-¡Si supieras, Maestro, como lo hemos pagado!-

¡Tu increíble Pecado…! Caer en la demencia

de dar en la cordura por miedo a la Conciencia!)

Para husmear en la cueva, pródiga en desperdicios,

no hacen falta conquistas que imponen sacrificios:

sin mayores audacias cualquier tonto con suerte

es en estos concursos el Vencedor y el Fuerte,

pues todo está en ser duros. El camino desviado

malograría el justo premio del esforzado…

Por eso, cuando llega la tan temida hora

del gesto torturado de una reveladora

protesta de emociones, el rostro se reviste

de defensas de hielo para el beso del triste;

y porque ahogarse deben, salvando peores males,

las rudas acechanzas de las sentimentales

voces de rebeldía -quijotismo inconsciente-

también se fortalecen, severa, sabiamente,

los músculos traidores del corazón, lo mismo

que los del brazo, en sanas gimnasias de egoísmo,

donde el dolor rebote sin conmover la dura

unidad, necesaria, de la férrea armadura:

quien no supere al hierro no es del siglo: no medra.

-¡Que bella es la impasible cualidad de la piedra!-

El ensueño es estéril, y las contemplaciones

suelen ser el anuncio de las resignaciones.

El ensueño es la anémica llaga de la energía;

la curva de un abdomen -todo una geometría-

es quizás el principio de un futuro teorema,

cuyas demostraciones no ha entrevisto el poema…

En la época práctica de la lana y del cerdo

hoy, Maestro, tu mismo te llamarías cuerdo-

se hallan discretamente lejos los ideales

de los perturbadores lirismos anormales.

El vientre es razonable, porque es una cabeza

que no ha querido nunca saber de otra belleza

que la de sus copiosas sensatas digestiones:

fruto de sus más lógicas fuertes cerebraciones.

Por eso, honradamente, se pesan las bondades

del genio, en la balanza de las utilidades,

y si a los soñadores profetas se fustiga

hay felicitaciones para el que echa barriga.

Y esto no tiene vuelta, pues está de por medio

la razón, aceptada, de que ya no hay remedio…

Como que cuando, a veces, en el Libro obligado,

la Biblia del ambiente, a todos manoseado,

hay un gesto de hombría traducido en blasfemia,

por asaz deslenguado lo borra la Academia…

La moral se avergüenza de las imprecaciones

de los sanos impulsos que violan las nociones

del buen decir. El pecho del mejor maldiciente

que se queme sus llagas filosóficamente,

sin mayor pesar, antes de irrumpir en verdades

que siempre tienen algo de ingenuas necedades;

porque quien viene airado, con gestos de tragedia,

a intentar gemir quejas aguando la comedia,

es cuando más un raro, soñador de utopías

que al oído de muchos suenan a letanías…

Por eso, remordido pecador, yo me acuso

-preciso es confesarlo- de haber sido un iluso

de fórmulas e ideas que me mueven a risa,

ahora que no pienso sino en seguir, a prisa,

la reposada senda, libre de los violentos

peligros que han ungido de mirras de escarmientos

las plantas atrevidas que pisaron las rosas

puestas en el camino de las rutas gloriosas.

Pero ya estoy curado, ya no más tonterías,

que las gentes no quieren comulgar insanias…

¡En el agua tranquila de las renunciaciones

se han deshecho las hostias de las revelaciones!

Ya no forjo intangibles castillos cerebrales,

de románticos símbolos de torres augurales.

Sobre el dolor ajeno ni siquiera medito,

porque sé que una frase no vale lo que un grito;

y, sin ser pesimista, no caigo en la locura

de buscar una página de serena blancura,

donde pueda escribirse la canción inefable

que ha de cantar el Hombre de un futuro probable.

LA AMISTAD

LA AMISTAD

Juan V. OLTRA

 

Cartas a mis hijos (II)

 

   Queridos capitanes:

   En esta segunda entrega, esta segunda carta que espero no tenga que ser puesta sobre vuestro tapete de juego, que el Sumo Hacedor me conceda el tiempo como para ser yo quien os hable y no exista la necesidad de recurrir a este negro sobre blanco, quisiera abordar un tema que, a pesar de ser inmenso y aparentemente inabarcable en unos cuantos renglones torcidos, no puede quedar escondido  en la cartera de mi corazón: la amistad.

   Y como, aunque difícil, hay que ir viendo por dónde se colocan cercos a este campo, os anticipo que tan solo voy  a abordar uno cuantos matices de este cuadro infinito: de quién ser amigo, y qué puede esperar un amigo de otro.

 

   Tendemos todos a pescar en nuestro río, y eso provoca que nuestros amigos coincidan con nosotros bien por vivir en las mismas coordenadas geográficas, bien por compartir creencias, ideologías o sentimientos, bien por cualquier otro tipo de concurrencia. Lo que damos en llamar vida moderna, y que para cuando vosotros leáis esto quizá no sea más que un vestigio del pasado, nos depara sin embargo oportunidad de conocer a gentes con una enorme disparidad de criterios y orígenes, lo que la red de redes y sus posibilidades han venido a elevar al cubo.

   A pesar de esto último, tendemos a encerrarnos en nuestras posturas y discriminamos, cribamos con un rasero no doble, sino a veces triple, a la gente por cuestiones en ocasiones de aparente entidad y otras de clara trivialidad, como sin ir más lejos su aspecto físico: tendemos a preferir amigos y amigas  (en especial estas últimas, siendo varones, y de ahí que emplee el femenino) cuanto más guapas, altas, atléticas, bien proporcionadas y vestidas. Aun libres de esa estúpida restricción, que no por extendida deja de ser menos tonta, lo que es difícil es no caer en la tentación de juzgar a las personas que nos rodean por lo que piensan... o por lo que dicen que piensan.

   A un querido amigo, Eduardo Arias, con el que hace algún año que no coincido (valga esto para deciros que aunque la amistad cuando no se emplea se oxida, la consideración de tal no debe ser desteñida por el paso del tiempo), le escuché una noche en uno de esos programas majaderos que poblaban la televisión (hablo en pasado con la esperanza de que ese invento del maligno mejore en el tiempo que separa la escritura de ésta, con vuestra lectura, aunque sinceramente lo dudo y  mucho) una frase que me impactó, y que os transcribo como un regalo: "Se puede ser liberal en ideas y dogmático en actitudes o dogmático en ideas y liberal en actitudes".

   Como toda generalización, sí, es injusta. Pero me da pie para hablaros de lo que me interesa: la eliminación de barreras mentales a la hora de seleccionar vuestros amigos. Sabéis, porque lo habéis visto, y porque os lo habrán  contado amigos y enemigos, que en determinados aspectos soy catalogado como lo que popularmente se diría un intransigente, un catolicarra. Con sentido del humor os dirán que vivo, o vivía, en la caverna, y sin él que soy una especie a extinguir o directamente a exterminar. Al tiempo, sabéis también que hago gala de tener amigos, no conocidos, sino amigos, en los más diversos puntos del entramado político y con las más pintorescas creencias. Ahí tenéis a Álvaro, a quien en las pocas ocasiones en que Juan ha coincidido con él (Luis no ha tenido esa fortuna a la hora de redactar esto) le llamaba sin ningún tipo de ambages tío. Álvaro es lo que podríamos llamar un separatista irredento, que defiende la idea de que Galicia es algo totalmente extraño a la idea de España... y yo, ya sabéis, soy un defensor a ultranza de la unidad de España. Y no es el único caso: Julián, Toni, Enric... a años luz de mis coordenadas ideológicas. Una de mis más apreciadas amigas que haría parecer que Santiago Carrillo está a la derecha de Blas Piñar (os ruego que recurráis a la humilde biblioteca que os lego para saber quiénes eran estas dos persona; me temo que la deformación mediática provoque que cuando seáis mayores y deseéis saber quiénes eran estos, os lleguen absolutamente  deformados sus perfiles), y con ella comparto horas de charla gratificante en la que el respeto mutuo prima sobre cualquier otra consideración.

 

   Volviendo a la frase que citaba de Eduardo, también os tengo que decir que esto son flores blancas que uno va encontrando después de pincharse los dedos en  los cactus que aparecen en el camino. Que cuanto más defensor de las libertades alguien se proclama oficialmente, generalmente podréis estar seguros de que su ciénaga mental es profunda y que en ella podéis ahogaros. Dime de qué presumes y te diré de qué careces, reza nuestro sabio refranero. Pero no es menos cierto que también  he ido encontrándome gente que decía pensar como yo y que han demostrado ser, diciéndolo de forma suave, cabrones con pintas, lo que destaca entre tantas personas fenomenales y de una hondura espiritual y humana entrañables encontradas en mis mismas coordenadas: Arturo, Rafael, Juan Jesús, Guillermo o Jorge, quien dará difusión si cree oportuno a estos párrafos y a quien cargo el mochuelo de, caso de que desaparezca de este valle de lágrimas, me sirva de batallón de reserva con la misión de hacéroslas llegar.

   Me vienen a la cabeza un par de anécdotas que ilustran este último párrafo con luz meridiana. Por una parte, en una discusión reciente, y en razón de su inmediatez la traigo aquí, en un foro público sobre un tema irrelevante para esta carta, un defensor de las libertades, laico rampante que asume que la educación y el buen criterio sólo pueden estar en su orilla, mermados sus argumentos, dispara una procacidad cargada de un machismo digno de las tabernas más oscuras y sucias del barrio chino de la más podrida villa, para común sorpresa del respetable, que no mía. Otra, de la que al querer dar luz a estos párrafos aún se encuentra sub judice y por tanto no puedo dar más que referencias veladas, cuenta cómo un querido, muy querido, amigo colombiano tuvo que dejar su trabajo por razón de una trifulca con un defensor profesional de las libertades. Éstos tuvieron una diferencia, a lo que al parecer el tono fue subiendo hasta que mi compatriota hispanoamericano (sabéis que considero a todo hispanoamericano como compatriota, sin más matices, por nuestro pasado y tronco común) escuchó cómo le decían que ningún mono de la selva vendría a decir aquí lo que había que hacer. Cuando su respuesta lógica, tras pedir disculpas y no recibirlas, fue atizar un mamporro a quien así parecía demandarlo, las cañas se tornaron lanzas y pagó el pato Pocarropa (como es costumbre inmemorial en nuestra piel de toro). Como veréis, el decir que se defienden unas ideas con aparentes implicaciones buenistas tan solo quiere decir eso. Que se dice que se defienden, pero nada más. Nada que deba predisponeros hacia ellos de por sí.

 

   En cuanto al aspecto físico, internet viene en vuestra ayuda. En muchos casos llegaréis a conocer a alguien por dentro, antes de saber cómo es por fuera. Os daréis cuenta de cómo podéis llegar a ser amigos, más que amigos, con gente que posee un físico que os llegue a repugnar... y no os importará, porque ya sabéis lo que lleva dentro, que a fin de cuentas es lo que prima. Os pido que intentéis extrapolar esto siempre, que busquéis en el interior. Y que, obvio resulta el remarcarlo, no juzguéis a nadie por cómo dice que piensa, siente o cree, sino por cómo actúa. Por sus obras les conoceréis, vaya. Debería deciros, remedando a la Biblia, que no juzguéis si no queréis ser juzgados, pero esto es tan, tan difícil de conseguir que no aspiro a tanto. Yo al menos confieso que no logro cumplirlo, así que no estoy en posición moral de pedíroslo.

 

   Queda la segunda parte: ¿qué puede esperar un amigo de otro? Evidentemente la palabra amigo es muy amplia, un baúl donde cabe todo, desde el simple conocimiento, el saludo por la escalera, hasta la camaradería más profunda, el saberse espalda en la batalla y que, ante una situación de riesgo, las vidas de ambos son perfectamente permutables. Uno daría sin dudar la vida por el otro. Eso sí, no hablo en absoluto de amor, del amor entre un hombre y una mujer, que eso es harina de muy otro costal y para el que me reservo una futura carta.

   Así, os diré que a fuer de ser considerado extremista, pienso que la verdadera amistad es esta última. El no abandonar a los tuyos ni ante la muerte. Ni después de ella, que no es el final. Por un amigo se da todo lo que se tiene y lo que aún no se tiene y, aunque os digan que eso no debe ser así, y que es una frase con única intención propagandística, llego a invocar a Millán Astray y a su "con razón o sin ella", pues aun equivocado el amigo no deja de serlo.

   En nuevo resumen, a la amistad la veo como una especie de sacerdocio, donde incluso cuando un amigo te traiciona, quizá porque la balanza de la amistad en su caso se decantaba unos cuantos grados en defecto de vuestro fiel, el impulso debe ser el de averiguar qué ha pasado e intentar recomponer lo roto. Dicen que un amigo, es un tesoro y perder un tesoro, siempre es doloroso. Pero ya sabéis que en el fondo no soy más que un romántico impenitente.

 

   La vida, vuestra vida, os irá matizando todo lo que aquí os digo. Os endurecerá, lo sé. Pero llegará un momento en que vuestra propia dureza se os clave como una costra dolorosa, y ése punto es el que, quizá inútilmente, deseo evitaros.

   Muchas cosas me dejo en el tintero en este domingo en el que la primavera trata de reír tras el cielo nublado, cruel metáfora sobre la que algún día, también os escribiré, y entonces, sí, ahondaré en los términos amistad y camaradería que en algún punto de esta carta dejo vacante.

   Como siempre, os quiere:

   Papá.