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LA CRISIS GOLPEA "EL PAÍS"

LA CRISIS GOLPEA "EL PAÍS"

Pascual SERRANO

 

      De sobra conocida es la grave situación que está atravesando el sector de los medios de comunicación. Una crisis que no se limita a las pequeñas y medianas empresas, sino que está estremeciendo incluso al gigante español de la comunicación, el grupo PRISA. Los números son elocuentes: a lo largo de 2008, el valor de sus acciones se desplomó en torno a un 80 %. Y su beneficio neto (83 millones de euros) se redujo un 56’8 %. La empresa ha suspendido el pago de dividendos a sus accionistas, algo que sucede por primera vez desde que empezó a cotizar, en el año 2000. Además, PRISA tiene una deuda de 5.000 millones de euros, de los cuales debe devolver, antes de final de este mes de marzo, casi dos mil millones...

 

   Creado en 1985, PRISA (Promotora de Informaciones Sociedad Anónima) es el primer grupo de España de comunicación, educación, cultura y entretenimiento. Está presente en 22 países y llega a decenas de millones de usuarios a través de sus marcas globales: El País (diario), 40 Principales (radio), Santillana o Alfaguara (editoriales), etc. En España, su implantación se fundamenta en televisión (mediante Sogecable, sociedad absorbida en diciembre de 2008 por PRISA), en el canal Cuatro (abierto) y la plataforma Digital + (de pago) [1]; y en radio con Cadena Ser, líder de audiencia [2]. Su presencia en numerosos países de América Latina, Portugal y en el creciente mercado hispano de Estados Unidos le ha proporcionado una dimensión iberoamericana, y le ha abierto un mercado global de más de 500 millones de personas, lo que le convierte en un agente político influyente no solamente en España sino también en el continente americano.

   Sus acciones cotizan en las cuatro Bolsas españolas (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia) a través del mercado continuo, desde junio del año 2000. El accionista de control de PRISA es el grupo Timón, fundado en 1972 por Jesús Polanco (fallecido en julio de 2007) y Francisco Pérez González, y propiedad de las familias de ambos. El grupo Timón, de forma directa o a través de su posición en Promotora de Publicaciones (Propu), controla más del 60 por ciento del capital de PRISA. Propu es el primer accionista del grupo, con un 44,53 % de sus acciones y Timón posee el 18,47 %. Los partícipes de Propu son, fundamentalmente, los fundadores del diario El País y su entorno familiar. [3]  

   Durante los nueve primeros meses de 2008, la división audiovisual produjo el 52% de los ingresos de PRISA frente a un 12% de la prensa, el 1% de internet o el 10% de la radio. Los libros y la educación, base de la fortuna de la familia Polanco, supone el 16% de los ingresos. Pero  todos los medios impresos de PRISA redujeron su aportación a los ingresos del pasado año, encabezados por su buque insignia El País con una caída del 8,7%. Sólo se salvaron las revistas con la aportación de las portuguesas de Media Capital [4]. Los resultados comunicados por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores correspondientes al periodo enero-septiembre de 2008, ya reflejaron que el diario vio caer un 18,2% sus ingresos publicitarios hasta los 127 millones de euros [5]. Aunque el diario cerró el pasado año con una difusión de 431.034 ejemplares [6], 107.656 por delante de su inmediato competidor, ha sufrido un descenso, cada día, de más de 4.000 ejemplares respecto a la media obtenida en el ejercicio anterior, al pasar de 435.083 a 431.034 ejemplares.

   La todopoderosa Ser también redujo su cuota, afectada por el desplome de la inversión publicitaria que también ha sufrido el líder en radio [7].  

   PRISA y su proyecto de televisión por pago comenzaron su declive en su confrontación con el gobierno de José María Aznar y la "guerra del fútbol". Once años después de que la emisión de los partidos fuese declarada de interés general, PRISA vivió otra guerra del fútbol con Mediapro y bajo gobierno socialista. El desarrollo de internet, las nuevas licencias de Televisión Digital Terrestre (TDT) de pago y el fin del privilegio para los derechos de la emisión del fútbol por imperativo de la Comisión Nacional de la Competencia ha dejado a Digital + sin su principal razón de existencia.

   Ya en julio de 2008, el banco estadounidense Citigroup difundía un informe demoledor sobre PRISA en el que recomendaba no comprar sus acciones y reducía un 34% su previsión de beneficios en 2008 y un 51% en 2009, debido a la ralentización del mercado publicitario en España [8].

   Otro agravante es que Internet no ha sido un ámbito en el que PRISA se haya sabido desenvolver. El grupo recibe sólo un 1% de sus ingresos de los negocios digitales frente a un 12% en The New York Times o el 7% en el grupo rival Vocento (diario ABC, "Punto Radio" y Telecinco). El resultado operativo de PRISA.com fue de 350.000 euros en 2007, con un margen de rentabilidad del 1%. En los tres primeros meses de 2008 perdía 2,27 millones de euros a pesar de un aumento del 27,7% en los ingresos [9]. Entre los analistas de los medios de comunicación, españoles y extranjeros, se destaca que PRISA tiene un modelo de negocio muy basado en el pago por contenidos (Digital +, diarios) y donde la publicidad sólo representa alrededor del 30% de sus ingresos. Algunos expertos creen que una de sus principales debilidades es la falta de un modelo de negocio sostenible para sus medios en internet, un desafío para toda la prensa. Frente a las caídas de PRISA o The New York Times, con negocios digitales basados sólo en la publicidad, otros medios como Financial Times han conseguido mantener o aumentar su facturación gracias a modelos de pago, freemium [10] o de servicios en internet. Por otro lado, El País sufre el fracaso del cierre de su web al pago en 2002 y de su vuelta a la gratuidad en 2005, lo que fue aprovechado por sus competidores en internet. El resultado es que la misma ventaja que posee El País sobre El Mundo en papel es la que tiene el segundo sobre el primero en la versión digital.

   Pero el verdadero problema de PRISA es su deuda, establecida según los analistas en unos cinco mil millones de euros... Aunque PRISA ha presentado, el 19 de febrero pasado, en las páginas de su diario El País [11] una versión muy halagüeña de sus resultados en 2008, la realidad (ocultada a los lectores) es mucho más sombría: la caída del beneficio neto fue de casi el 57 % en 2008; se confirmó un endeudamiento récord algo superior a los 5.000 millones de euros; una fuerte desaceleración de sus ventas en el cuarto trimestre; un mercado publicitario cayendo el 11’2 % (-20’4 % en prensa y -5’3 % en radio); la desaceleración del negocio de la televisión de pago (-30.000 clientes) y el enfriamiento en la circulación de diarios. Cabe añadir que los gastos financieros del cuarto trimestre subieron un 120 % hasta los 397’1 % millones de euros. Y que si el beneficio neto del grupo ha sido positivo (83 millones de euros) se debe únicamente a la venta de inmuebles por la que PRISA obtuvo más de 226 millones de euros. Al anuncio de estos resultados, calificados de "malos, peores de los esperado" por muchos observadores, las acciones de PRISA cayeron un 8’88 % a 1’5 euros (mientras que el Ibex-35 sólo perdía un 2’6 % ese 19 de febrero de 2009). Es decir, que el endeudamiento que soporta PRISA es siete veces el Ebit [Earnings before interest and taxes, beneficio bruto antes de impuestos] de la empresa, la ratio que coloca al grupo en un nivel de apalancamiento similar al que tienen las entidades de capital riesgo, por lo que el grupo se ha visto obligado a entrar en una estrategia de desinversiones.

   En mayo de 2007 PRISA tuvo que dejar su casa en propiedad e irse a vivir de alquiler. Anunciaba la venta de su sede en la Gran Vía madrileña, así como el edificio de El País en Madrid (calle Miguel Yuste) y de Radio Barcelona (calle Caspe) por 350 millones de euros a la sociedad inmobiliaria Longshore. Con la venta de estos edificios, PRISA obtuvo unas plusvalías de 242 millones de euros, destinados a reducir la deuda del grupo. Al mismo tiempo que firmó el acuerdo de compraventa de estos edificios, PRISA suscribió un contrato de arrendamiento "de determinados espacios de estos inmuebles que, en el caso de El País y la cadena Ser, tendrán una duración de quince años, prorrogables". [12]

   Seis meses después, en noviembre, cerraba Localia, una red de 80 emisoras locales de televisión que funcionaba desde el año 2.000. Y dejaba sin trabajo a 300 profesionales. Aunque argumentó su decisión en  "las dificultades e incoherencia que presenta el marco regulatorio actual", la "saturación de licencias" de Televisión Digital Terrestre y "el desordenado desarrollo del sector, que imposibilitan la viabilidad del proyecto", se reconoció que el cierre se precipitó por la crisis económica y la caída de la inversión publicitaria, "sin perspectivas de recuperación a corto y medio plazo" [13].

   En enero de 2009, PRISA anunciaba la venta a Akaishi Investments, por 4,1 millones de euros su participación del 25% en el capital de la compañía boliviana Inversiones en Radiodifusión, propietaria, en Bolivia, de la red de emisoras de televisión ATB [14]. Además, Akaishi Investments ha adquirido una opción de compra sobre las acciones que el grupo PRISA tiene en Inversiones Grupo Multimedia de Comunicaciones, propietaria de los periódicos bolivianos La Razón y El Extra. [15]

   Sin embargo, toda esa entrada de dinero no es suficiente para lo que necesita PRISA. Según afirma Expansión, PRISA requiere una inyección de liquidez para afrontar el pago de una deuda bancaria que vence este mes de marzo y que asciende a 1.950 millones de euros, procedente de los fondos que destinó a la OPA sobre Sogecable y cuyo pago ya tuvo que prorrogar anteriormente, el 21 de julio de 2008 [16].

    Entre las salidas posibles, se planteó la venta del canal de pago Digital +. Aunque se mantuvieron conversaciones con varios grupos, desde France Telecom a Telefónica, no se concretó nada. Lo más que se avanzó fueron las negociaciones con la alianza Vivendi-Telefónica para venderles Digital + por un precio que bajó desde 5.000 a 2.500 a millones de euros, pero sin llegar a los 1.800 millones de euros que ofrece la alianza hispano-francesa [17].

   Las informaciones más recientes apuntan a que el grupo está desestimando la venta de Digital + al no encontrar un comprador que ofrezca el dinero esperado; y estudia la venta de la editorial Santillana. Así lo ha informado Citigroup que señalaba que la venta de Digital + ya no es una opción y que lo siguiente podría ser la colocación de Santillana, según publicó el económico Negocio. Los candidatos para esta adquisición serían Lagardère [18] y Pearson [19].

   Según los expertos del grupo financiero Fortis, "si realmente las conversaciones se han roto y no hay acuerdo a la vista para la venta de Digital +, el grupo encara grandes dificultades para reducir su deuda", al no existir otro activo de PRISA con el valor de este canal de pago. La posibilidad de desinvertir en otros negocios, como Santillana, es complicada según estos expertos porque, tal y como está el mercado, encontrar precios razonables será difícil. Fortis asegura que aunque PRISA vendiera la editorial, necesitaría más efectivo para cerrar el tema de la deuda [20]. El problema es que la venta de Santillana rondaría los 1.000 millones de euros, una cantidad insuficiente para afrontar la deuda de 1.950 millones que le vence el 31 de marzo. En cualquier caso, las últimas noticias para la editorial son buenas al conocerse que ha conseguido ampliar su negocio de libros en Brasil, de donde procede ya el 14% de los ingresos internacionales de PRISA. Brasil ya fue el país donde más creció el negocio de Santillana el pasado año, sólo por debajo de Perú. Una vez más las soluciones económicas de PRISA proceden de América Latina, lo que explica las evidentes intencionalidades en las que suelen incurrir los contenidos de sus medios cuando abordan la actualidad de esa región.

   Al no conseguir, una vez más, los fondos en el plazo establecido, los bancos descartaron entrar en el accionariado del grupo pero terminaron aceptando una renegociación de la deuda que le garantizará a la empresa de comunicación otros tres años de prórroga para poder salir a flote. El consorcio liderado por HSBC y BNP Paribas, donde están también La Caixa, Caja Madrid y Banesto, aceptaron el plan de los responsables del grupo para una profunda reestructuración en tres compañías de El País (contenidos, impresión y servicios), además de la externalización del departamento comercial.

   La situación del grupo ya ha creado una grave conflictividad laboral en el seno del diario El País tras la decisión del consejero delegado, Juan Luis Cebrián, de reestructurar el periódico y la compañía. Según su proyecto, el periódico se dividirá en tres empresas para afrontar "un proceso de convergencia redaccional y desarrollo multiproducto y multimedia". La medida no ha sido bien acogida por los trabajadores que consideran que les debilita como colectivo laboral y terminarán perdiendo derechos y garantías laborales, incluso abre la posibilidad de segregar algunas actividades fuera del grupo. Ya se traspasó del departamento de Publicidad a la empresa Box News Publicidad lo que provocó una huelga los pasados 26 y 27 de diciembre de 2008. La conflictividad no ha cesado; a finales de enero los trabajadores desconvocaron una huelga que habían anunciado para los cinco sábados a partir del 31 de enero, y que fue aprobada tras recibir el apoyo del 73 por ciento de la plantilla. Finalmente, el inicio de una negociación con la empresa ha permitido su suspensión temporal.

   Las conclusiones que se pueden sacar de la grave situación a la que se enfrenta el mayor grupo de comunicación español son muchas y variadas. También las consecuencias que se derivarán. Si bien es verdad que la crisis es generalizada en el panorama de los medios, y que los medios de comunicación están pagando ahora los excesos del pasado -pues gran parte de la deuda adquirida se deriva de operaciones de expansión llevadas a cabo durante los años dorados- uno de los errores de PRISA podría haber sido buscar a toda costa un fuerte crecimiento que le garantizase ser un agente de poder político en España y América Latina, algo que sin duda lo logró, pero a costa de perder solidez empresarial. Ahora, sin muchos de los favoritismos que logró en España bajo el gobierno de Felipe González -en especial los derechos exclusivos de emisión de los partidos de fútbol y el casi monopolio de la televisión de pago- y con una línea editorial en América Latina de agresividad contra los gobiernos progresistas que ha superado a los medios tradicionalmente de derechas, su futuro se encuentra más en peligro que nunca.

   Los directivos del grupo PRISA pretendieron algo más que crear un gran grupo empresarial de comunicación, quisieron -y necesitaban para continuar sus negocios- gobernar en muchos lugares y ámbitos sin presentarse a las elecciones y ahí es donde han fracasado. Sus cuentas de resultados terminaron dependiendo demasiado de unos poderes políticos a los no se pudieron imponer. El emporio necesitaba para seguir avanzando concesiones de radio y televisión, exclusividades millonarias para la emisión de fútbol, contratos editoriales privilegiados... Al final no fueron tan poderosos para garantizarse todo ello.

 


  

[1] El 11 de febrero pasado, PRISA anunció que había reestructurado su unidad audiovisual, que agrupa a Digital +, Canal +, Cuatro, la portuguesa TVI y la productora Plural, entre otras actividades.

[2] Ver página oficial de PRISA

[3] El País 16-11-2006

[4] Varela, Juan. Soitu.es 23-12-2008

[5] Periodista Digital 17-10-2008

[6] PRISA.com 26-1-209 

[7] Varela, Juan. Soitu.es 23-12-2008

[8] Web Financial Group. 18-7-2008

[9] Varela, Juan. Periodistas 21. 22-1-2009

[10] El concepto freemium define un modelo en el que el servicio básico es gratuito (free), y los servicios complementarios (premium) son de pago.

[11] El País. Madrid, 19 de febrero de 2009.

[12] Efe. 20-5-2008

[13] Europa Press. 13-11-2008

[14] Léase Ricardo Bajo y Pascual Serrano, "Guerra mediática en Bolivia", Le Monde Diplomatique en español, diciembre de 2008.

[15] Web Financial Group 21-1-2009.

[16] Expansión 2-2-2009

[17] Hispanidad 4-12-2008

[18] El francés Lagardère y PRISA están asociados como accionistas del grupo Le Monde, de cuyo capital Lagardère posee el 17 % y PRISA el 15 %.

[19] Negocio 16-1-2009

[20] Web Financial Group 16-1-2009

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