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Bitácora PI

DOS INGENIEROS Y SUS VIDAS POCO PARALELAS

DOS INGENIEROS Y SUS VIDAS POCO PARALELAS

Juan V. OLTRA 

 

   Quiso la casualidad (aunque un buen amigo se empeña en recordarme que la casualidad no existe) que, a punto de terminar la lectura de "En una España cambiante", libro de memorias de quien fue ministro de Franco, Pedro González-Bueno editado por άltera, por aquella vieja costumbre malsana de llevar abiertos siempre cinco o seis libros al retortero, empecé "El fantasma del ingeniero ejecutado", un estudio de por qué fracasó la industrialización soviética, escrito por el profesor del M.I.T. Loren R. Graham  y editado en España por Crítica.

   Conforme avanzaba por éste me venían a la cabeza pasajes del primero. Dos ingenieros, curiosamente llamados Pedro, Pedro González-Bueno desde un libro, y Peter Palchinsky, desde el segundo, me gritaban desde el negro sobre blanco de sus páginas sus muchas coincidencias y al tiempo, diferencias.

 

   En efecto, aunque con algún lustro de diferencia entre uno y otro, ambos estuvieron relacionados con el poder, con el poder, aun más, de eso que hoy se llaman genéricamente dictaduras intentando homologar peras con manzanas. Pedro como ministro, Peter como consejero soviético. Pero no,... hay más.

   Pedro González-Bueno estudió una de las ingenierías más duras en la España de la época, y aún de hoy: la Ingeniería de Caminos. Peter Palchinsky por su parte, fue todo un talento en la ingeniería de Minas, reconocido por entonces internacionalmente. Pedro se interesó por la política, y durante la república fue un hombre de Calvo Sotelo. Cuando llegó la unificación, recaló en la Falange. Peter, por su parte, estuvo preso durante el mandato del Zar Nicolas II, por sus ideas (fue defensor de las teorías de Kropotkin, en particular en lo relativo a la educación en las ingenierías). Podía ser socialista pero no bolchevique, a pesar de lo cual fue llamado a colaborar con lo que él suponía sería el lanzamiento de una nación.

Pedro manifestó su discrepancia con el resto de los ministros en torno a una ley (la Ley de Bases de la Organización Sindical) y dimitió (aunque algunos afirmaron que "fue dimitido"). Aquí empiezan a separarse las historias. A Peter, por manifestar sus discrepancias, lo encarcelaron, torturaron y ejecutaron. Se sospechaba que fue uno de los inspiradores del Partido Industrial -aunque sus apetencias parece ser que se decantaban más por el Partido de los Socialistas Revolucionarios-. Al poco, su mujer, que se había marchado a otra ciudad para evitar ser reconocida, fue detenida... y su pista se pierde en el gulag.

 

   Resulta pues difícil hacer comparaciones entre los dos Pedros a partir de ese momento. Pedro triunfó como ingeniero, siendo recibido en múltiples ocasiones por Franco, y siguió sin dejar de mantener hacia él una fidelidad inquebrantable - por mucho que en su momento se enfrentara con Raimundo Fernández-Cuesta o con el poderoso Ramón Serrano Suñer, de quien según se destila de las páginas de sus memorias no pudo nunca llegar a perdonar-. Entre otras menudencias, a él se debe la presencia de Citroën en España.

   Y esto nos lleva a pensar si el caos de la Unión Soviética puede tener parecidos con el declive de este ingeniero, Peter, procesado como cabeza del Partido Industrial. En realidad su delito fue más de gestión que político: quejarse de problemas como la mala utilización de las energías o el derroche de fuerzas humanas. Hay que recordar a los desmemoriados que el soviet trabajaba con las formas de los ultracapitalistas: el fordismo y el taylorismo. En efecto, las doctrinas de Ford y de Taylor fueron parte del  léxico de los marxistas de esos años. No así en Palchinsky, quien propuso la "ingeniería humanitaria" para sustituir los métodos de producción de Taylor, oponiéndose al poder soviético. Eso provocó que en abril de 1928 lo detuvieran. El 24 de mayo de 1929 apareció una nota de prensa que informaba de que había sido el líder de una conspiración. Fue convicto de traición sin juicio y ejecutado por un pelotón de fusilamiento.

Pedro González-Bueno falleció de viejo, rodeado del amor de los suyos, en 1985.

Quizá sus vidas no sean tan paralelas. ¿Alguien se atreve a apuntar las causas?

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