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MESTIZAJE E IGUALITARISMO EN AMÉRICA![]() Alberto BUELA
Parece ser que ya pasó la época en que los ensayistas que se ocupaban de la índole de nosotros, los americanos, sostenían la superioridad de la raza blanca europea, afirmando que éramos más o menos capaces en la medida en que nos acercábamos a tan preciado arquetipo de hombre. Ellos nos juzgaron según pautas dadas por el Iluminismo y la Ilustración, y tuvieron su plenitud durante dos siglos y medio -XVIII, XIX y primera mitad del XX-.
Nuestra conciencia se constituye hablando filosóficamente no como un compuesto sustancial sino como un mixto perfecto, puesto que nuestra identidad surge por fusión y no por mezcla de diversos elementos completos en sí mismos - lo bajomedieval y lo indoamericano como cosmovisiones- que forman un todo natural: la conciencia hispanoamericana que es análogamente diferente a los elementos de que está compuesta. Esto es a lo indo y a lo europeo bajomedieval. Pero ¿qué rasgo propio de aquellos aborígenes de mil lenguas y centenares de etnias perdura en nosotros? Y ¿qué rasgos propios habitan en nuestra conciencia de aquellos españoles de mil razas que poblaron Iberia y forjaron América? Destacamos dos: la categoría de tiempo que nos viene de nuestra matriz telúrica y el sentido jerárquico de la vida y de valores objetivos que proviene de la cosmovisión católica ó bajo medieval “que es la que rescata al indio americano de la oscuridad de sus ídolos”, en la expresión de Jaime Eyzaguirre. Aclaremos que cuando hablamos de “lo católico” no lo hacemos en tanto que categoría confesional sino en cuanto a que es el rasgo que caracteriza la Weltanschauung del hombre europeo arribado a las tierras americanas.
Si al comienzo de esta meditación intentamos responder a la pregunta de ¿quiénes somos?, corresponde ahora contestar a la pregunta de ¿qué es América?. Y ésta es la segunda de nuestras tesis.
Para concluir entonces y volviendo al comienzo de nuestra exposición, digamos que la mayor dignidad de una cultura en nuestros días está en relación directa con la conciencia clásica. Ni España, Inglaterra, Francia o Alemania para constituir su identidad mezclaron lo clásico con lo bárbaro sino que dejaron que aquel informara a éste. De igual manera la identidad americana no se debe buscar en el mestizaje a partes iguales sino en la aproximación a las fuentes clásicas de cultura occidental pero, eso sí, vistas y vividas desde América.
Repitámoslo, nuestra exigencia es doble, por un lado tenemos la obligación de pensar y actuar a partir del enraizamiento a la tierra americana y sus tradiciones telúricas, pero en la medida en que nuestra expresión americana se aparte de lo heleno, romano, hispano, cristiano tanto menos tendrá validez universal nuestra cultura y tanto menos será nuestra dignidad y nobleza. Un ejemplo emblemático, tomado del arte, acerca de lo que queremos decir es la Misa Criolla de Ariel Ramírez o los imagineros de nuestro norte argentino o la platería y tejeduría pampa. Comentarios > Ir a formularioAutor: Carmen Estoy bastante de acuerdo con todo salvo con lo que afirma del idioma: "en nuestra América no hablamos el portugués y español peninsulares sino ya una lengua diferente a aquellas". Eso es inaceptable: confunde variantes dialectales con idiomas diferentes. Acaso el inglés de Inlaterra, el de Australia y el de EE.UU. son idénticos??? No pero todas sus variedades no dejan de ser inglés. Por otra parte, tampoco se puede afirmar que en América se hable UNA lengua distinta de la de España. En Méjico no se habla exactamente igual que en Puerto Rico y en Colombia no es lo mismo que Argentina. Vamos, ni en Canarias se habla igual que en Aragón. Pero en todos esos sitios los hablantes se entienden entre sí. Oralmente sin problemas y por escrito no digamos. Fecha: 14/02/2006 13:13.
Estoy de acuerdo con la tesis de mi buen amigo Buela, con la salvedad del comenatario de Carmen que me parece oportuno y punctual. Agrego que yo prefiero denominar a la America Latina como \"Amèrica Romànica\" segùn la tesis del compatriota de Buela: Carlos Alberto Disandro, el mayor filólogo clásico argentino del Siglo XXº (Cordoba 1919/1994). Fecha: 19/02/2006 00:00. |
DESDE EXTRAMUROS Y EN LIBERTAD
Criterios plurales y no necesariamente unívocos, aunque coincidentes en un denominador común: el disenso. Disentimos del discurso cultural dominante y de sus cánones laicos que sustentan las relaciones de poder en el siglo XXI. Disentimos del pensamiento débil que deviene único merced a la ocultación de lo dispar. Disentimos de la inmanencia y del materialismo, hoy impuestos sobre toda idea arraigada en valores firmes y principios nobles. La nuestra es una vocación PI: políticamente incorrecta. Temas
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